Cuando Búsqueda telefoneó a Fabrizio González el martes 27, el profesional del poker de 26 años atendió el teléfono en medio de cinco partidas simultáneas desde su casa en Malvín, a través de Internet. Hace seis años viajaba junto a su amigo Hernán Novick más de una hora en ómnibus desde el Buceo hasta el complejo deportivo de Fénix en el Parque Lecocq a practicar fútbol y, aburridos del largo trayecto, comenzaron a jugar poker. Novick es mediocampista en Peñarol y González hizo una carrera en la que lleva ganados unos cinco millones de dólares (a los cuales hay que descontar las pérdidas) en torneos en vivo en Las Vegas, Bahamas, Viena, Londres, Barcelona y El Cairo. Con las ganancias pudo comprar, entre otras cosas, una casa para su madre y otra para él.


