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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEsta frase, con una leve repetición, es recordada en labios del expresidente Tabaré Vázquez en oportunidad de su triunfo electoral. Sin embargo, en la columna de marras no solo se alude críticamente al Frente Amplio sino también a los partidos que hoy componen el gobierno. Con lo cual Pereyra efectivamente se dirige a todos los ciudadanos, como surge del tenor literal del título de su nota, aunque la forma elegida pudiera haber generado alguna suspicacia.
El columnista dice muchas cosas, tal vez algunas compartibles. No así su conclusión.
Afirma que al otro día del referéndum los males sociales que menciona, en educación y seguridad, seguirán tan campantes (o empeorando) y, por eso, se pregunta retóricamente: ¿qué cuernos festejarán quienes “ganen” el domingo?
Según se deriva de sus palabras, ninguno de los adversarios políticos que se oponen el domingo (que claramente cubren todo o casi todo el espectro) tienen propuestas válidas para mejorar el país o, en otros términos, ninguno de los caminos que los partidos políticos de este país proponen (implícitos en ambos planteos sujetos a referéndum) servirá de nada. Porque si sirvieran para algo, algunos podrían festejar que la mayoría de ciudadanos apoye la propuesta que ellos consideran mejor.
Me parece importante decirle a Pereyra, y compartir la reflexión también con todos los demás lectores de Búsqueda, dos cosas. Primero, que mirar el pasado sirve pero no permite garantizar ninguna previsión futura, como él cree y pretende, aparentemente agobiado por el pesimismo (además de que el pasado no muestra solo fracasos sino también pueden mirarse éxitos). Segundo, y partiendo de la base del valor y la justicia que tiene erradicar la marginalidad, que es lo que muchos deseamos, ¿acaso mientras se busca lo anterior no importa el bienestar del resto de los ciudadanos, la casi totalidad de ellos, que también está en juego con las medidas que unos y otros políticos promueven?
¿Por qué asume el columnista que no habrá resultados que festejar aunque por razones obvias no podamos tener el lunes posterior al referéndum el mundo que todos desearíamos? ¿En qué se basa para sugerir, como creo que ocurre, que el progreso no es posible o que la política (o los políticos) no sirve de nada?
La queja, la crítica, tiene su propósito constructivo. Pero también tiene sus defectos y sus límites. ¡A trabajar, muchachos! ¡A las cosas! Se puede construir un Uruguay mejor ¡claro que se puede!
Cordiales saludos,
Leonardo Decarlini
CI 1.653.616-0