• Cotizaciones
    miércoles 12 de junio de 2024
    • Temas del día

    “Ineficiencias” en el gasto público equivalen a 3,7% del PBI

    Si bien el volumen de las “filtraciones” en forma de transferencias, “despilfarro” en las contrataciones e “ineficiencias” de la masa salarial varía de acuerdo al país en América Latina y el Caribe, en términos generales es “significativo”, afirmó el Banco Mundial (BM) en un documento liberado el lunes 3.

    El informe, lanzado en lo previo a la asamblea anual de ese organismo y del Fondo Monetario Internacional de la próxima semana en Washington D.C., se basa en cálculos que datan del 2018, pero “sería de esperar que actualmente los montos sean inclusive mayores, dado que el incremento en los precios del petróleo y de otras materias primas han aumentado la carga de los subsidios en la región. En promedio, este costo representa alrededor del 4% del Producto Bruto Interno (PBI o PIB) y equivale a 17% del gasto público total.

    Basado en la metodología empleada en ese estudio de 2018, los funcionarios del BM calcularon que, en el caso de Uruguay, ese costo equivale a 3,7% del PBI, explicado sobre todo en “filtraciones” en forma de transferencias e “ineficiencias” de la masa salarial; como porcentaje del gasto, eran 12,1%.

    Otra forma de dimensionar ese costo de las tres fuentes de despilfarro e ineficiencias es comparándolo con el tamaño del déficit fiscal. En Uruguay superaba el 100% en 2021, un nivel muy similar al promedio de América Latina y el Caribe, surge de gráficos publicados en el nuevo informe.

    Con enfoque regional, el organismo financiero internacional planteó como premisa “reducir el despilfarro y las ineficiencias como fuente significativa de ajuste fiscal”, con efectos benéficos para los gobiernos también en términos de confianza ante la ciudadanía. Es, además, un “ajuste sin costo”.

    Otros caminos para nivelar las finanzas públicas a considerar implican subir la carga tributaria, por ejemplo, lo que sí puede tener impactos adversos. En ese sentido, el BM estimó que en varias economías de América Central y el Caribe, así como en países con tributos comparativamente bajos como Bolivia y Paraguay, podrían incrementar la tasa del Impuesto al Valor Agregado (IVA) con un efecto depresivo relativamente bajo sobre el crecimiento económico, “mientras que el mismo aumento impositivo llevaría a una caída del PIB en países con impuestos relativamente altos como Argentina y Uruguay”.

    Aludió al país en otro pasaje, al analizar la evolución de las economías de la región en el contexto de la pandemia de Covid: “Las agencias calificadoras de riesgo internacionales han sido indulgentes con la acumulación de deuda. A pesar del típico empeoramiento de las calificaciones a medida que el stock de deuda pública aumenta, los grandes aumentos en el nivel de endeudamiento que tuvieron lugar en Brasil, Paraguay, República Dominicana y Uruguay no fueron castigados con un descenso de la calificación, mientras que las rebajas en la calificación crediticia de Bolivia, Chile, Colombia y Perú fueron moderadas”.

    Otros vientos

    Las tasas de crecimiento previstas para la región han ido mejorando desde enero, en contraste con las bajas en el resto del mundo. Pero el BM señaló que “los vientos favorables se conviertan en vientos en contra” porque se anticipa que los precios de las materias primas desciendan 10% en 2023, que aumenten las tasas de interés internacionales, mientras se prolonga la guerra en Ucrania, se debiliten las potencias del G7 y se hace “persistente (la) recesión de China provocada por los confinamientos” frente a los casos de Covid-19.

    Sin embargo, para Uruguay el BM ajustó sus proyecciones con un sesgo positivo: el crecimiento esperado es de 4,8% para este año, de 2,7% en 2023 y de 2,5% en 2024.

    Economía
    2022-10-05T17:34:00