Sr. Director:
Sr. Director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá¿La aldea feliz? Una exposición del Museo Nacional de Artes Visuales que se llama “La aldea feliz” me hizo reflexionar sobre nuestro presente y futuro.
La exposición muestra el trabajo de arquitectos y urbanistas uruguayos en el período 1914 a 1960, un período de modernización, de racionalismo y de creatividad.
En un lugar prominente, se puede ver una computadora analógica que resuelve la “ecuación del desarrollo”, realizada por el Arq. Carlos Gómez Gavazzo. Una computadora analógica es una máquina compuesta por engranajes, poleas, plomadas y escalas, capaz de resolver ecuaciones. Indudablemente, se trata de una tecnología que antedata las actuales computadoras digitales.
Ignoro si la computadora funciona o es una broma del Arq. Gómez Gavazzo. No encontré en la exposición, en su catálogo ni en la gentil asistente la más mínima información. Tal parece que los curadores ignoran o consideran que el público no es capaz de entender, que se trata de un instrumento de cálculo, o de una parodia de un instrumento verdadero pero no de un collage (sin desmerecer sus cualidades estéticas). Se limitan a exhibir para la admiración del público un instrumento del que ignoran qué es, para qué sirve y cómo funciona.
¿La sociedad uruguaya ha sido finalmente dominada por la peor tribu de los Ni Ni (ni saben ni aprenden)?
De aquí a unos años, cuando se agoten las pilas de todos los ipads y iphones, y no quede nadie capaz de recargarlos, los llevaremos a la iglesia de la aldea, les haremos una custodia de marfil y oro, y la gente se postrará ante ellos creyéndolos un instrumento de comunicación con las almas del paraíso; tendremos devotos de San Skype.
Ing. Francisco José Elices