En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
A pesar del impacto económico del Covid-19, disminuyeron los concursos de acreedores y las cuentas bancarias inhabilitadas
El ajuste en un shopping durante la emergencia sanitaria: “seguro de paro” y licencias de hasta la mitad del personal, recorte salarial de 15% para los gerentes, crédito bancario “contingente” y “stress test” de la caja
Pocos días después de la reapertura del shopping Tres Cruces—con horarios reducidos y un protocolo para evitar el contagio del Covid-19—, una veintena de sus accionistas se reunieron en las torres del World Trade Center en el Buceo para escuchar de primera mano el impacto sobre el negocio derivado de la “crisis sanitaria” y las medidas tomadas por la empresa, Gralado S.A., para “mitigar” la baja de ingresos y operar con el “menor costo posible”.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Del acta de esa asamblea extraordinaria efectuada en julio surge que, el 17 de marzo, después de recibir un “exhorto de las autoridades” de gobierno, empezó el ajuste: se envió al “seguro de paro” o se dio licencia al 35% del personal ese mes, a 49% en abril y al 51% en mayo: se recortaron las horas de seguridad y limpieza “al mínimo para asegurar una operativa mínima” del área de la terminal y encomiendas, que siguió funcionando; y se bajaron 30% los “honorarios de gestión” y 15% los salarios gerenciales. Por otro lado, hubo una renegociación con todos los proveedores por el período en que el complejo comercial estaría parcialmente cerrado.
Gralado también tomó decisiones desde el punto de vista financiero: abatió a la mitad el dividendo a los accionistas de marzo “para fortalecer la disponibilidad de fondos y generar reservas”; gestionó una línea de crédito “contingente” en pesos por el equivalente a US$ 1 millón con Scotiabank (y se autorizó un sobregiro en la cuenta por 150 días por el monto a utilizar); e hizo el “seguimiento diario de la caja y preparación de escenarios de ‘stress test’” con diferentes horizontes temporales de fecha de reapertura.
Después vino la fase de preparación para lograr que pudiera abrir el shopping, para lo cual se contrató a un médico y un técnico prevencionista para elaborar un primer protocolo sanitario destinado a los trabajadores de Gralado, así como de un especialista en Infectología. Luego se discutieron las medidas de prevención con autoridades de gobierno y el sindicato de trabajadores del comercio, que finalmente se pusieron en aplicación el 9 de junio.
“Estas medidas nos permitieron estar hoy abiertos y comenzando una etapa de crecimiento”, con la expectativa de volver a la situación pre-pandemia, dijeron las ejecutivos. La asamblea aprobó lo actuado por unanimidad.
A raíz del impacto de la emergencia sanitaria que restringió la actividad, o por problemas previos, muchas firmas —sobre todo las chicas y medianas— recurrieron a refinanciaciones y a créditos respaldados por el Sistema de Garantías (SiGa) que administra la Agencia Nacional para el Desarrollo. El gobierno define por estos días las condiciones que aplicarán para las empresas grandes —cubrirá menos del 80% del préstamo, por ejemplo—, que aún no tiene un nombre definido: “SiGa Plus” o “SiGa Corporate” son algunas de las alternativas, dijeron a Búsqueda fuentes oficiales. Estas y otras medidas, como la prórroga de vencimientos tributarios, apuntaron a garantizar la continuidad de los pagos y ayudar a la reactivación. Las autoridades creen que dieron resultado.
Concursos y Envidrio. Sin embargo, algunas empresas no resistieron, si bien fue un número relativamente pequeño que debió ampararse en un concurso para renegociar con sus acreedores. Hubo 35 gestiones concursales en el primer semestre: de hecho, a pesar de la crisis por el Covid-19, bajaron en comparación con el mismo lapso de 2019 (41), según datos relevados por la Liga de Defensa Comercial-Lideco. Solo siete fueron promovidos por algún acreedor (concurso “voluntario”). En varios casos, se trata de firmas con problemas previos a la pandemia, aunque en otros la situación sanitaria fue el desencadenante, dijo una fuente de la Lideco.
Por sectores de actividad, el comercio al por mayor y menor encabezó las solicitudes de concurso del primer semestre (10), seguido por la industria (siete), los rubros transporte y almacenamiento y la construcción (cuatro cada uno). También apelaron al concurso firmas del agro, de alojamiento y servicios de comida, y de suministro de electricidad, gas, vapor y aire acondicionado.
Esta semana se presentó el concurso de Envidrio. El Instituto de Empleo y Formación Profesional había resuelto pedirlo como acreedor, pero finalmente fue solicitado por la propia empresa, gestionada por sus trabajadores.
Por otro lado, en los 12 meses finalizados en mayo hubo 423 cuentas bancarias clausuradas y 1.324 suspendidas debido, por ejemplo, a sobregiros, según análisis de la Lideco a partir de datos del Banco Central. Eso significó una baja de 8,6% y 0,5% respectivamente, frente al año cerrado en mayo de 2019. Sería otro indicador de que la cadena de pagos no se habría cortado.