• Cotizaciones
    sábado 27 de junio de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Abbas Kiarostami

    En el documental Tokyo-Ga (1985), de Wim Wenders, en determinado momento irrumpe su compatriota alemán Werner Herzog, algo desquiciado, y dice que el cine “ya no tiene imágenes puras”. Todo ha sido dicho. Todo se ha contaminado. Pero hace una excepción: el cine iraní. Herzog fue visionario, porque Irán efectivamente aportó al mundo audiovisual en los 80 una mirada fresca, desusada, y su principal autor fue Abbas Kiarostami, quien falleció en París el lunes 4, a los 76 años.

    Poeta, pintor, fotógrafo y publicista, Kiarostami había nacido en Teherán en 1940. Nunca fue fácil hacer cine en su país, pero él —y tantos otros reallizadores— igualmente se abrieron camino. Cuando existe tal voluntad, es muy difícil silenciarla. Sus películas resultan inconformistas, morosas y poéticas, ya sea que traten sobre la existencia desesperada de un hombre (El sabor de la cereza, 1997, Palma de Oro en Cannes), de un equipo de filmación que enfrenta dificultades para hacer una toma en exteriores (A través de los olivos, 1994) o de alguien que intenta infructuosamente hablar por celular desde un perdido pueblo (El viento nos llevará, 1999, Gran Premio del Jurado en Venecia).

    Kiarostami fue un cineasta de cineastas. Abrió Herzog con los elogios y cerramos con uno de Jean-Luc Godard: “La cinematografía empieza con D.W. Griffith y termina con Abbas Kiarostami”.