Con la actividad económica creciendo menos, el Banco Central (BCU) anunció una medida que libera parte de los fondos que las instituciones financieras deben mantener inmovilizados, para que puedan prestarlos.
Con la actividad económica creciendo menos, el Banco Central (BCU) anunció una medida que libera parte de los fondos que las instituciones financieras deben mantener inmovilizados, para que puedan prestarlos.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl organismo entiende que el contexto actual está marcado por cambios en la política monetaria en Estados Unidos (EEUU), un crecimiento económico bajo en los países de la región, y Uruguay haciéndolo pero ya sin tanto vigor como en años recientes. Otro elemento es que el ritmo de aumento del crédito bancario en moneda extranjera en el sistema local se está desacelerando, explicó en un comunicado difundido ayer miércoles 6.
En función de ello, resolvió algunos cambios en la normativa de encajes (que son una porción de los depósitos captados del público que los bancos y cooperativas de intermediación financiera no pueden dar en préstamo y deben dejar inmovilizados en el BCU como un resguardo de liquidez).
El anuncio involucra dos medidas. Por un lado, un cronograma de reducción gradual de los encajes “marginales” que había establecido desde 2011, cuando EEUU aplicaba una política de expansión monetaria y había un “flujo muy significativo de capitales de corto plazo hacia los países emergentes”, explicó en el comunicado. La baja para los que son en moneda extranjera empezará este mes y terminará con la eliminación el 31 de diciembre próximo; en pesos corrientes y reales (UI) se sacarán de una vez el 1º de enero de 2016.
Este encaje marginal se calculaba sobre los depósitos que superasen el saldo registrado a fines de abril de 2011.
Los bancos pretendían su eliminación. Según un estudio encargado por su asociación a la consultora CPA y presentado a autoridades del BCU, el encaje marginal “penaliza el desarrollo del negocio” financiero (ver Búsqueda Nº 1.801).
La otra medida anunciada es un aumento en las alícuotas del encaje mínimo obligatorio que regirá desde el 1º de enero de 2016: para bancos y cooperativas de intermediación financiera pasará del 18% actual al 26% en esa fecha si el depósito de un residente en el país es por hasta seis meses, y de 14% a 20% si supera dicho plazo. Para bancos y cooperativas minoristas (que no hay en funcionamiento actualmente) sube de 7% a 10%, y de 5% a 7%, respectivamente.
El encaje mínimo obligatorio con no residentes en moneda extranjera en bancos, casas financieras y cooperativas de intermediación aumenta de 18% a 26%.
A su vez, el encaje mínimo en moneda nacional y UI se incrementa desde el año próximo “a efectos de atenuar los efectos monetarios expansivos”. A los plazos más cortos (hasta un mes) sube de 15% a 23% en bancos, cooperativas y casas financieras, y de 13% a 20% en bancos y cooperativas minoristas.
Fuentes del mercado señalaron a Búsqueda que si bien los anuncios son algo “positivo” para los bancos, los efectos de la quita de los encajes marginales se contrarrestan con las mayores exigencias de capital que está pidiendo el BCU. Agregaron que, al tratarse de un cronograma progresivo de desmantelamiento, las instituciones financieras primero invertirán el dinero en la adquisición de Letras de Regulación Monetaria, para luego conceder préstamos.
“La economía no es lo mismo que hace tres o cuatro años, se está enfriando. Es mejor tener (esta quita de encajes) que no tenerla, pero sus efectos se verán recién el año que viene. Es una regulación que no tenía ya sentido tener”, analizó un gerente.
Consultada la Asociación de Bancos Privados del Uruguay, se indicó que no tiene “comentarios por ahora”.
En el comunicado se puntualizó que, “por efectos contables, esta resolución impacta levemente en el cómputo del endeudamiento neto del país, dado que implica una reducción de los activos de reserva que administra el BCU. Más allá de que los montos globales no afectan significativamente el orden de magnitud del endeudamiento público neto, queda claro que no implica ninguna alteración en la sólida posición financiera del país, dado que en los hechos, la reducción de reservas es la contracara de una disminución de las obligaciones con el sector bancario por motivo de encajes”.