Con la emisión de Obligaciones Negociables (ON) del frigorífico Marfrig se cerró un año con menos empresas buscando financiación en el mercado de capitales, que, a su vez, consiguieron prácticamente la mitad del volumen captado el año pasado.
Con la emisión de Obligaciones Negociables (ON) del frigorífico Marfrig se cerró un año con menos empresas buscando financiación en el mercado de capitales, que, a su vez, consiguieron prácticamente la mitad del volumen captado el año pasado.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAunque algunos corredores consultados recordaron que se logró volver a seducir a algunas empresas que tenían años sin colocar títulos en la bolsa, muchos creen que se debe incentivar más este tipo de operaciones.
Según datos recabados por Búsqueda, este año el mercado de capitales financió casi US$ 440 millones en obras de infraestructura e inversiones de organismos públicos así como proyectos forestales, inmobiliarios y emprendimientos vinculados con el agro y el sector de servicios. El año pasado las emisiones habían sido por casi US$ 880 millones.
Las operaciones se repartieron equitativamente entre fideicomisos financieros y obligaciones negociables (ON), pero en cuanto a monedas la preferencia estuvo en el dólar. En casi todos los casos la demanda superó el monto buscado y totalizó más de US$ 880 millones en el año (aunque se colocó, sumadas, la mitad de ese monto).
Durante 2017 hubo nueve emisores de 12 papeles de deuda —sin considerar las que hace el gobierno central—, cuatro menos que el año anterior.
Las intendencias de Salto y Canelones emitieron fideicomisos para adquirir maquinaria, reestructurar sus pasivos o ejecutar obra pública, mientras que la estatal OSE financió su plan de inversiones. UTE, que había sido un jugador activo del mercado de capitales, no salió a la bolsa este año.
Por otro lado, la Corporación Vial captó US$ 100 millones de ahorro minorista para el plan de infraestructura del gobierno. Esa fue la mayor emisión del año; en 2016 el récord había sido el fideicomiso de la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina con US$ 350 millones.
Dos empresas privadas volvieron a emitir títulos este año, luego de varios años sin hacerlo: el grupo Marfrig y Zonamerica. El frigorífico había colocado en 2009 una serie de ON para financiar proyectos vinculados con el Establecimiento Colonia, que pertenece al grupo brasileño.
Ahora, para su nueva emisión, recibió una demanda de US$ 94 millones entre inversores institucionales y colocó US$ 55 millones. Mañana, viernes 29, ofrecerá entre inversores minoristas otros US$ 5 millones.
Por su parte, la zona franca había captado US$ 10 millones en 2001 y lo mismo en 1996; en la emisión que concretó este año obtuvo US$ 11 millones.
Los corredores consultados por Búsqueda se mostraron moderadamente optimistas con respecto al potencial para captar emisiones de empresas privadas que el mercado de valores puede generar a futuro.
“El volumen ha sido más bajo. Pero a pesar de no tener ningún incentivo de parte del regulador ni del gobierno, salieron estas dos grandes que es algo superalentador”, opinó Juan José Varela, experto en mercados de Gletir, refiriéndose a las emisiones de Marfrig y Zonamerica.
“No hay incentivos para que los emisores vayan al mercado frente a la banca tradicional, y eso es un debe que tiene el gobierno. Eso junto con que las emisiones locales puedan listarse en el exterior, lo que haría posible que más empresas busquen esta alternativa logrando tasas más comparables con la banca tradicional y plazos más largos”, evaluó.
Ya el año pasado Citrícola Salteña había retornado a las bolsas y la cadena de farmacias San Roque recurrió al mercado de capitales por primera vez. Además, la cooperativa de intermediación financiera Fucerep emitió acciones, en un programa que aún tiene tramos abiertos preaprobados por el Banco Central (BCU).
“Se podría mejorar en cuanto a empresas que se pueden acercar a este tipo de financiamiento. Sacando Conaprole, que tiene un historial de emisiones, Marfrig, Zonamerica y (el fideicomiso inmobiliario) Península Rentals, dejan sabor a poco. Debe haber alguna especie de flexibilización dentro de los bancos al asistir a empresas con necesidad de financiamiento. Pero el mercado permite financiar a 10 o 13 años y los bancos están estancados en cinco. Ahí está el gran diferencial. Además, se soporta alguna amortización a uno, dos o tres años que a las empresas les da tranquilidad adicional”, apuntó Felipe Herrán, director de trading de Puente.
Ninguna empresa tiene la asiduidad de Conaprole, que con el programa de ON Conahorro emite cuatro veces al año, con cada cambio de estación. En 2017 captó US$ 14,3 millones.
“Las empresas necesitan más de la bolsa para salir a financiar sus operaciones al mediano y largo plazo. El BCU ha hecho algunas propuestas de vías rápidas para emisiones primarias de ON y hay que seguir trabajando en forma permanente para que se cobre dinamismo. Pero también esperamos más emisiones de empresas públicas, donde sería muy buena señal la apertura de capital o generar sociedades mixtas como se ha hecho con los parques eólicos”, consideró Diego Rodríguez, del escritorio bursátil Gastón Bengochea.