Casi la mitad de los empresarios (49%) juzgan la gestión de la administración del presidente José Mujica como “regular”, de acuerdo con la XVII Encuesta Anual de Evaluación y Perspectivas Empresariales de Búsqueda.
Casi la mitad de los empresarios (49%) juzgan la gestión de la administración del presidente José Mujica como “regular”, de acuerdo con la XVII Encuesta Anual de Evaluación y Perspectivas Empresariales de Búsqueda.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn la edición anterior, publicada a fines de 2011, un porcentaje ligeramente mayor (53%) había hecho esa misma valoración.

Los cambios de opinión que ocurrieron desde entonces tuvieron un sesgo negativo. En efecto, los que juzgaron la gestión como “buena” se redujeron de 20% a 18%; ninguno la consideró “muy buena” ni en esta encuesta ni en su anterior edición.
A su vez, se incrementaron las opiniones negativas, al pasar de 20% a 23% la proporción que evalúa el desempeño de la administración como “malo”, y de 8% a 10% los que lo juzgan como “muy malo”. Sumando ambas respuestas, un tercio de los empresarios consideran insatisfactoria la gestión.
En realidad, esta encuesta captó un deterioro en la imagen gubernamental entre el empresariado desde el inicio del período Mujica; 37% de las valoraciones fueron positivas en diciembre de 2010 (cuando se cumplían nueve meses de iniciado).
Los ejecutivos de la construcción son los que tienen la visión más crítica de la administración: la mitad la juzga negativamente (17% dijo que es “mala” y 33% la evaluó como “muy mala”). La otra mitad opinó que la gestión es “regular”.
Asimismo, más de un tercio de los empresarios del agro, de la industria y del sector financiero emitieron valoraciones negativas sobre el gobierno.
A los ejecutivos que abarcó el sondeo se les pidió que fundamentaran brevemente su opinión; algunos prefirieron no juzgar la gestión de la administración.
El argumento que surgió con mayor frecuencia (con 35 menciones) fue la baja ejecutividad del gobierno, o, en palabras de alguno de los encuestados: “Se habló mucho y se hizo poco”. Otras respuestas apuntan en un sentido similar, como la percepción de una ausencia de liderazgo (6), o “incapacidad e inexperiencia” de los jerarcas (6).
Una cantidad relativamente alta (25) de empresarios cuestionaron en concreto lo hecho en torno a la reforma de la educación, por considerarlo insuficiente. Un número similar (23) afirmó que a su juicio el gobierno aplicó políticas “erráticas”, “improvisadas” o “sin rumbo”. Y otros (19) juzgaron que desaprovechó un contexto de “bonanza” para hacer transformaciones estructurales en el país que consideran imprescindibles.
El “caso Pluna”, con el cierre de esa aerolínea y el intento de su remate que se transformó luego en un tema judicial con varios jerarcas implicados, apareció al momento de argumentar la opinión negativa sobre el gobierno. Algunos (16) se refirieron a este episodio como “poco transparente” o directamente de “corrupción”.
Con menor cantidad de menciones, otros empresarios opinaron que la administración cedió ante las presiones sindicales y de otras corporaciones, que el gasto público fue excesivo, que quedaron instalados “dos equipos económicos”, y que permitió que creciera la inseguridad pública.
Los juicios positivos, con una relativamente elevada cantidad de opiniones (32), aludieron principalmente a lo que consideran es un satisfactorio manejo macroeconómico. Un número reducido de empresarios elogiaron al gobierno por haber procurado atender problemas sociales, por el acuerdo en torno a la patente única de automóviles y por promover la inversión productiva.