Desde hace poco más de una semana el precio del dólar en la plaza local se ubica en el entorno de los $ 28,50. Ese valor se alcanzó luego de más de tres meses a la baja y una caída pronunciada durante julio, que generó una pérdida de competitividad comercial.
Según cálculos de Búsqueda hechos con la misma metodología que usa el Banco Central (BCU), el Índice de Tipo de Cambio Real (ITCR) bajó 2,25% en julio, respecto al mes previo.
Este indicador se emplea para medir la competitividad de los precios de la economía con respecto a sus principales socios comerciales.
Si bien un tipo de cambio más bajo significa un alivio en las presiones inflacionarias (principalmente a través de los bienes y servicios transables), por el lado del comercio exterior implica un encarecimiento de los productos locales. En las últimas semanas se dio una baja sostenida del valor del dólar. Por ello el gobierno intensificó sus compras a través del BCU (que en varias jornadas fueron por cerca de la mitad del total).
Ayer martes 23, el precio del dólar se negoció en promedio a $ 28,521 entre instituciones financieras (“mercado interbancario”), lo que implica un incremento de 0,22% respecto al lunes 22, según información del BCU. De todos modos, cerca del cierre de la víspera el valor era algo más alto, cercano a $ 28,60.
La operativa de ayer fue relativamente baja (U$S 15,2 millones) y la autoridad monetaria no hizo compras.
Operadores consultados por Búsqueda señalaron que en el alza pudo haber incidido la decisión del Poder Ejecutivo, comunicada el lunes, de limitar la venta directa de dólares a las empresas públicas obligando a que estas adquieran en el mercado las divisas que precisen.
La operativa de los entes es relativamente grande respecto al tamaño del mercado local. Según informó el Ministerio de Economía, hasta que se anunció la limitación llevaban adquiridos en compras directas unos U$S 460 millones; eso significa casi 13% del total operado a través de la Bolsa Electrónica de Valores. El comunicado oficial explicó que esa modalidad se había adoptado en un “contexto de fuertes presiones alcistas en el mercado cambiario”, y que “al haberse revertido dicha situación, se entiende pertinente comenzar a dejar sin efecto la referida medida”.
Los agentes consultados leyeron esa decisión como una señal del gobierno de pretender frenar el descenso del tipo de cambio.
A pesar del incremento de ayer martes, en los días previos, si bien con altibajos, la tendencia fue en general a un descenso de la cotización. Así, el precio del dólar acumula un retroceso de 4,1% en lo que va de agosto (4,5% en el año).
Más allá de que en otros países también hubo bajas en el tipo de cambio, en Uruguay esa tendencia ha sido más intensa desde julio. Eso, sumado a una inflación relativamente alta, generó una pérdida sostenida de la competitividad medida a través de los precios.
Competitividad
La medición de la competitividad a partir del ITCR es útil para analizar en el corto plazo si los productos de una economía se vuelven más caros o baratos frente a los de las demás, medidos en la misma moneda. En el largo plazo son factores más estructurales los que inciden en la capacidad de competencia comercial.
El índice toma en cuenta la inflación interna y la cotización del dólar en el grupo de los principales socios comerciales de Uruguay (Argentina, Brasil, Estados Unidos, México, Italia, España, Reino Unido, Alemania y China). Según los cálculos de Búsqueda, el ITCR global bajó 2,25% en julio, luego de haber tenido descensos más moderados en mayo y junio.
De esa forma, en la comparación respecto al cierre de 2015 la competitividad se mantuvo, relativamente, aunque frente a julio de dicho año fue 2,7% menor.
Vecinos.
Dentro de la región, el ITCR tiene en cuenta la evolución respecto a los dos países limítrofes, que son a su vez los principales socios comerciales del área.
En el caso de Brasil se dio una mejora de 2% en julio frente al mes anterior, lo que se debe a que en ese país el precio del dólar descendió más rápido que en Uruguay (la inflación fue mayor).
En Argentina, en contrapartida, se dio una valorización del dólar mayor que en Uruguay, lo que compensó el encarecimiento interno. De esa forma la competitividad con ese país cayó 5,5%, luego de cuatro meses de aumento fuerte.
Con ese desempeño, el ITCR regional bajó 0,5% el mes pasado; en el acumulado de 2016 se mantiene una mejora de casi 8% y respecto a un año atrás registró una leve baja de 0,4%.
Extrarregión.
La competitividad con los socios de fuera de la región se deterioró rápidamente en los últimos meses y en julio lo hizo 4%, el mayor ritmo registrado de los años recientes.
Así, el ITCR respecto a las economías extrarregionales acumuló una baja de 7,3% en lo que va del año y de 5% en los últimos 12 meses.
Es que mientras el precio del dólar bajó en Uruguay, en la zona de influencia del euro tuvo un incremento, al igual que en el Reino Unido y China, mientras que se mantuvo en México. Esto, sumado a que los registros de inflación fueron superiores en la economía uruguaya, produjo una baja del ITCR con todos esos socios comerciales.
El referéndum que decidió el alejamiento del Reino Unido de la Unión Europea tuvo incidencia fuerte en la evolución de los tipos de cambio, afectando las mediciones de competitividad. El caso de la libra esterlina fue el más claro: la moneda inglesa se desvalorizó casi 8% en promedio de julio, lo que hizo que la pérdida de competitividad de Uruguay con ese país fuese de 10% en el mes.
En relación con los demás socios europeos las bajas mensuales fueron de entre 4% y 5%, en tanto que respecto a China el descenso alcanzó 3,8%, frente a México 2,4% y con Estados Unidos 2,8%.