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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSolicito la publicación de la siguiente carta abierta al presidente del BROU, Ec. Jorge Polgar
Ignacio David Weisz
He leído y escuchado los nuevos objetivos planteados por el Banco que Ud. preside y es gratificante esa búsqueda por la excelencia y modernización en las prestaciones, en sus modelos de atención (fortificando las Pymes) y en retomar el liderazgo aunque tenga que “salir de su zona de confort”.
En un mundo excesivamente competitivo no debe descartarse, que, a veces, “lo mejor es enemigo de lo bueno”.
Muchas décadas atrás, el Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU) realizó un ofrecimiento bueno e inteligente: una caja de ahorro sin costo especialmente para el pago de sueldos. Los noveles clientes abrieron cuentas de ahorro y de plazo fijo. Con el correr de los años, cuando se jubilaron no dejaron de usar el BROU a pesar de que la atención adolecía de grandes demoras por falta de personal. Una sucursal del banco, en el Shopping de Punta Carretas, dejó de operar jubilaciones y sueldos. La agencia de 21 de Setiembre y Ellauri recientemente hizo otro tanto a pesar de la reciente renovación de su equipamiento interno y de pertenecer ambas a una de las zonas más densas de la ciudad.
Aunque no haya sido intención del “Banco País”, se ha sumado a esa equivocada política occidental de sancionar a las personas de edad y de colaborar indirectamente con los malvivientes concentrando a sus víctimas. Tampoco debemos ni podemos responsabilizarlo de topear el monto de las jubilaciones (cosa que no se hizo con sus aportes), aplicarles un IASS (injusto e inconstitucional) o cobrarles por un servicio (que siempre fue gratis).
Pero ahora obligan a jubilados y pensionistas a trasladarse a las agencias que aún están abonando las jubilaciones y si quieren usar los cajeros electrónicos (algunos a la intemperie) solo pueden retirar un máximo de $ 30.000. Si llega a ser un peso más de esta cifra tienen que ir varias veces.
Promocionan la bancarización en el marco de la ley de Inclusión Financiera pero eliminan las agencias disponibles.
Empleadores y empleadas (sobre todo las domésticas) se niegan a concurrir al BROU, alegando que eso las obliga a desplazarse y perder tiempo y dinero: “Tenemos que tomar dos coches y si una trabaja todo el día… entra pero no sabe cuándo sale” .
Esta medida de eliminar el pago de sueldos, jubilaciones y pensiones ¿a quién beneficia? ¡A los clientes seguramente no!
La fidelización de tantas décadas no amerita esta falta de consideración.
Arq. (J) Ignacio David Weisz