• Cotizaciones
    jueves 30 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Ciberacoso

    Sr. Director:

    El mundo de los adultos y los reales problemas de los adolescentes en las aulas de la enseñanza media. El mundo de los adultos muchas veces tiene poco contacto con el de los jóvenes. El acoso cibernético o cyberbullying es un fenómeno muy serio que sufren miles de adolescentes uruguayos en nuestras aulas a lo largo y ancho del país. El fenómeno es compartido por millones de otros jóvenes en diferentes territorios y países. Como siempre en nuestro querido Uruguay nos estamos quedando cortos en torno a buscarle soluciones a un problema que alimenta la baja autoestima del joven, genera angustia, enojo, ira, frustración, daña su salud mental de manera severa y en algunos casos incrementa las chances de conductas suicidas.

    El acoso cibernético o virtual es una nueva manifestación de un viejo problema. Los que fuimos al liceo en la década del 60 nos acordamos cuando nos agarraban de “cande” (caramelos vendidos a cinco unidades por un peso en los ómnibus de Montevideo) o cuando nosotros mismos agarrábamos de cande a otro compañero. Aquello estaba muy mal, pero había que tener coraje para hacerlo, ya que era un tema de conflicto cara a cara, uno debía mirar a los ojos a la víctima. El acoso virtual es anónimo, está escudado detrás de un teclado y una pantalla. Nunca se ve cara a cara al ofendido, en el momento de ofender. El carácter anónimo del hecho, propicia una sensación de falta de inhibición e invisibilidad.

    Muchos jóvenes sufren en silencio el acoso y el mundo adulto se queda corto en ofrecer soluciones que ayuden a eliminar, o por lo menos mitigar el sufrimiento. En este mismo momento una chica o un chico utiliza su celular o su Facebook para ofender, acosar, denigrar o ridiculizar a otro compañero o compañera de clase. Consecuentemente otra persona sufre el acoso, se angustia y deprime o simplemente monta en cólera por tal situación.

    Según un artículo de la periodista Débora Slotnisky publicado en el diario El Observador en julio del 2017 el 10% de los alumnos de Secundaria encuestados en un estudio de Unicef y del Consejo de Educación Secundaria, sufrieron acoso a través de las redes sociales. El fenómeno estaría afectando a miles de estudiantes. Seguidamente presento algunas ideas sobre lo que se hace sobre el tema en la Unión Europea.

    Una red de 28 países del viejo continente ha escrito un trabajo donde presenta lineamientos para prevenir el acoso virtual (cyberbullying) en el ambiente escolar, formulando recomendaciones (Guidelines for preventing cyber-bullying in the school environment: a review and recommendations, 2012). El foco de la publicación está colocado en hacer frente al problema, promoviendo un uso positivo de las nuevas tecnologías en las aulas. El trabajo muestra las estrategias de 27 países para enfrentar este angustiante problema que afecta las relaciones entre pares y el clima escolar.

    Muchas políticas nacionales brindan una buena cobertura de aspectos tales como propiciar el rol de modelos por parte de profesores y padres de familia y de la importancia de desarrollar conocimientos y habilidades en los jóvenes, en relación con el acoso virtual. Las guías nacionales enfatizan en el desarrollo de competencias y habilidades en los padres y profesores sobre el tema. También se menciona la necesidad de que el centro educativo cuente con una política sobre el acoso virtual, pero la omisión más prominente la constituye la ausencia de lineamientos sobre la importancia del grupo de pares, para prevenir el acoso cibernético.

    A. Padres/madres/tutores/encargados. Se deben realizar acciones proactivas. Cada persona relevante para el adolescente debe hablar del acoso cibernético. No se debe esperar el hecho consumado. Los adultos relevantes para la chica/o deben dar el ejemplo de que se debe ser irreconciliablemente tolerante y respetuoso con el otro. De esta manera los chicos estarán mejor equipados para no iniciar o reforzar procesos de acoso cibernético.

    Los padres/madres/tutores/encargados deben comprender el mundo digital. Como responsables de nuestros hijos e hijas, debemos informarnos acerca del uso seguro del teléfono móvil y de la Internet. Debemos enterarnos acerca del uso negativo del teléfono y acerca de cómo se puede acosar/molestar/maltratar a otra persona a través de este medio. Debemos saber cómo contactar al proveedor de servicios, generar medios seguros de utilización o incluso bloquear mensajes o imágenes abusivas.

    Normalmente los padres no comprenden que pese a que sus hijas e hijos demuestren un muy buen manejo de la tecnología, no saben cómo usar el teléfono celular de manera segura. Este déficit puede generar una interesante negociación, con su correspondiente contrapartida, es decir que los jóvenes les enseñen a sus padres la mecánica de funcionamiento de las plataformas que ellos frecuentan a cambio del uso seguro del teléfono celular.

    Es fundamental que los padres/madres/tutores/encargados se informen acerca de los signos o síntomas del acoso virtual. Especialmente deben adoptar una actitud alerta cuando sus hijas o hijos se ponen retraídos, tristes o explotan cuando leen un mensaje de texto. Los padres debemos actuar al detectar estos problemas.

    Los padres debemos decirles enfáticamente a nuestros hijas o hijos que no deben sentir vergüenza por ser sujetos de acoso cibernético. El problema es el agresor, no ellos. Hay que alentar a los chicos acosados a buscar ayuda de sus padres, profesores, líderes juveniles u otros. Los padres no deben tomar medidas radicales tales como el de cortar el uso del teléfono celular a las primeras de cambio. Se debe conversar sobre el asunto.

    Los padres/madres/tutores o encargados deben ser estimulados a tomar acciones cuando sospechan que sus hijos son acosadores o víctimas de acoso. Adicionalmente deben estimular a sus hijos a actuar cuando son testigos de estos hechos.

    B. Los jóvenes. Los esfuerzos para prevenir y combatir el acoso en general y especialmente el acoso virtual, requieren del involucramiento del grupo de pares. La clave es que la política que desarrolla el centro educativo genere espacios de participación para los jóvenes. Estos deben sentir que son consultados en el momento de definir la forma de trabajo para prevenir este flagelo. ¿Qué se hará, cómo, cuándo y quiénes estarán involucrados en el asunto?

    * Los jóvenes deben ser conscientes acerca de lo que es el acoso virtual y de qué forma actúa.

    * Los jóvenes del centro educativo deben ser conscientes de los efectos devastadores del acoso cibernético sobre las víctimas.

    * Todos los jóvenes del centro educativo deben ser conscientes de los efectos devastadores del acoso cibernético sobre los propios agresores, lo cual puede afectar a sus amistades y sus posibilidades de conseguir trabajo en el futuro. Adicionalmente deben ser conscientes de los efectos legales de tales anómalas conductas.

    Hay que darles a los jóvenes la posibilidad de desarrollar sus competencias técnicas para actuar de manera segura en el mundo “en línea” o cuando usan teléfonos inteligentes.

    Cada joven debe tener conocimientos y confianza para responder al acoso virtual de la siguiente manera: i) no responder, ii) guardar la evidencia (fundamental para actuar en el caso), iii) comunicarse con alguien que pueda ayudar, iv) bloquear al agresor, v) informar al proveedor de servicio y si la agresión es muy grave, comunicarse con la policía (la cultura de acusar de “botón” al que defiende los principios básicos de la convivencia democrática debe ser radicalmente sustituida).

    Hay que estimular a los jóvenes a que informen a sus padres o a los profesores, si son sujetos de acoso cibernético. Los jóvenes deben comprender que el problema es el agresor y que cuanto antes se enfrente la conducta hostil, el ataque será detenido. Por tal motivo se debe informar en el centro educativo acerca de cuáles son las instituciones especializadas que los pueden ayudar.

    Todos los jóvenes deben reconocer la importancia de apoyar a las víctimas de los ataques tanto dentro como fuera del centro educativo. Se debe crear una sensación de apoyo al que defiende a las víctimas de la agresión virtual (la cultura del “no te metas”, es la menos apropiada)

    C. El centro educativo. Tomando en consideración la complejidad del fenómeno del acoso en general y del acoso virtual en particular, los esfuerzos del centro educativo para controlar la situación deben basarse en una concepción holística integral. Todos deben trabajar en la misma dirección.

    El centro educativo debe crear una cultura de apoyos mutuos entre los diferentes actores, tendientes a generar una mayor consciencia y comprensión del fenómeno entre estudiantes, profesores y personal directivo. Las recomendaciones más importantes son las siguientes:

    1. La dirección del centro educativo debe crear las condiciones para que profesores y otros miembros de la comunidad educativa cuenten con información fidedigna para prevenir, detectar, informar y responder con eficiencia al acoso virtual a los alumnos.

    2. El personal directivo aconsejará a los profesores para que aborden el acoso cibernético con los estudiantes, tomando el tema en sus clases, de manera integrada con los contenidos académicos.

    3. Los profesores deben ser un ejemplo de apoyo a los alumnos que son víctimas del fenómeno. Adicionalmente deben ser muy activos en la generación de un clima de no tolerancia ante el acoso en el centro educativo.

    4. El centro educativo adoptará ejemplos de disciplina positiva, métodos de aprendizaje colectivos y mecanismos de resolución de conflictos en las aulas. Estas estrategias aparecen como eficientes instrumentos para crear las condiciones de una utilización apropiada de los medios tecnológicos que limiten su uso de carácter abusivo.

    5. Toda la comunidad educativa debe crear una alianza contra el acoso virtual y cuando se detecte un caso, todas las partes deben conectarse para trabajar de manera conjunta. Se debe superar la concepción anacrónica de que donde finaliza la responsabilidad del hogar, comienza la del centro educativo. La responsabilidad debe ser compartida. Lo peor que se puede hacer es barrer debajo de la alfombra. En ocasiones es difícil identificar casos de acoso virtual. Por tal razón cuando se detecten deben ser tratados de manera profunda. Se debe visualizarlos colectivamente y analizarlos con lupa. Se los debe potenciar para que toda la comunidad educativa del centro escolar sea consciente de ellos y lo más importante, aprenda para actuar de manera correcta y a tiempo.

    6. El clima del centro educativo debe estimular el desarrollo de relaciones positivas y círculos virtuosos de convivencia entre estudiantes y profesores.

    D. Profesores. Los profesores y el personal de apoyo de la institución educativa juegan un rol protagónico en la tarea de prevenir el acoso virtual. Los estudios internacionales demuestran que los profesores se sienten menos seguros en el trabajo con el acoso encubierto (virtual) que en el caso del acoso abierto, es decir cara a cara. Esta situación hace que ante la aparición del fenómeno virtual la barrera educativa sea extremadamente débil. Las recomendaciones más importantes son las siguientes:

    1. La dirección del centro educativo debe impulsar una política sistemática de capacitación en servicio de sus docentes, para que puedan actuar de manera efectiva ante el surgimiento de este devastador flagelo.

    2. Las instrucciones desde la dirección de la institución deben ser claras, consistentes y precisas. El docente necesita certezas inequívocas para actuar. Es crucial que se estimule al docente a implementar todas las medidas acordadas.

    3. Hay que equipar a los docentes con herramientas didácticas para prevenir el acoso virtual. La clave es abordar el tema de manera grupal con particular énfasis en el manejo de conflictos.

    4. Los docentes deben formular cuáles son sus necesidades de formación, para estar en excelentes condiciones de operar ante el surgimiento de problemas en el área.

    5. Los profesores deben trabajar de manera colectiva. El profesionalismo colegiado es la estrategia de trabajo requerida ante el complejo fenómeno del acoso virtual.

    6. Los profesores deben contactar a los padres/madres/responsables ante la detección del fenómeno. La solución debe surgir de una estrategia colectiva de trabajo.

    7. De carácter estratégico es la creación de una atmósfera positiva de aprendizaje y convivencia en el aula. La estridencia debe someterse a un ambiente de trabajo sereno y responsable.

    Adicionalmente, los centros de formación de profesores deben incluir de manera obligatoria el abordaje del acoso cibernético en todos sus planes y programas de trabajo. Los formadores de formadores deben sembrar la semilla de la solución al problema del acoso virtual, en caso contrario, serán parte del mismo.

    En conclusión, la evidencia internacional demuestra que el abordaje y combate al acoso cibernético de los alumnos requiere de una estrategia integral del centro educativo, donde profesores, padres/madres/encargados y los propios jóvenes, sean concientizados y equipados con herramientas conceptuales para manejar exitosamente un viejo problema, que hoy se viste con ropaje tecnológico y debido a su carácter anónimo, es mucho más devastador.

    Alberto Nagle Cajes, Ph D. Educación