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    lunes 17 de junio de 2024

    Comenzó la zafra de caña de azúcar y se espera otro récord de productividad, por tercer año consecutivo

    Las nuevas variedades, el riego y la profesionalización de los productores explican la mejora de los resultados

    La semana pasada comenzó la zafra de caña de azúcar en la zona de Bella Unión (Artigas), y las estimaciones de los técnicos de Alur apuntan a que esta sería la tercera cosecha récord consecutiva del cultivo en Uruguay.

    El presidente de la Asociación de Plantadores de Caña de Azúcar del Norte Uruguayo (Apcanu), Álvaro Soto, dijo a Agro de Búsqueda que si bien los productores tienen “algunas discordancias” con estas estimaciones, se cree que el resultado “será muy similar al del año pasado, cuando produjimos 540.000 toneladas de caña, con un promedio de algo más de 74 toneladas por hectárea y con unos 8.500 kilos de azúcar por hectárea (el promedio histórico es de 6.500 kilos)”.

    Consultado sobre los principales factores que permitieron dar este salto de productividad, señaló en primer lugar a “las nuevas variedades que entraron a Uruguay (desde Tucumán, Argentina) hace tres o cuatro años”.

    Por otra parte, señaló que también influyó la reducción de las áreas denominadas “de inclusión”, colonias que fomentaban que cortadores tuvieran sus propias explotaciones. “Esas producciones siempre fueron bajas”, pero ahora, “al quedar solo los buenos productores, aumentó la productividad promedio”, sostuvo.

    Soto también señaló la profesionalización de los productores, que son más conscientes del impacto de tomar decisiones en tiempo y forma. Y en tal sentido destacó el apoyo del Departamento Agrícola de Alur.

    Particularidades de Uruguay

    El presidente de Apcanu destacó que estos resultados son importantes no solo a nivel local sino también regional. “El año pasado estuvimos por encima de los países vecinos”, remarcó. A diferencia de Argentina y Brasil, en Uruguay la caña de azúcar se riega, algo que genera beneficios productivos pero también incrementa el costo.

    Otra diferencia es que en Uruguay la caña se corta de forma manual, mientras que en otros países la cosecha es mecanizada. Alur cuenta con máquinas para la cosecha, que en su momento se utilizaron para el sorgo, pero casi no se usan, porque el fundamento principal del proyecto consiste en generar mano de obra en esa zona del país.

    El convenio con los cortadores establece que hasta el 20% de la cosecha se puede hacer con máquinas, sobre todo al final del período, para acelerar el proceso cuando hay retrasos.

    Alur al límite de su capacidad

    La capacidad industrial del ingenio sucroalcoholero de Alur está colmada, lo que obligó a extender la zafra, que comenzó en mayo y finalizará en los primeros días de noviembre. La ventana ideal sería desde los primeros días de junio hasta mediados de octubre.

    Soto comentó que “la fábrica está funcionando bien, molió niveles récord el año pasado, pero está al tope de su capacidad. Por lo tanto, un aumento del área del cultivo significaría un problema para la industria, ya que no podría procesar más materia prima para su producción de etanol y azúcar”.

    Este año se cosecharán 7.200 hectáreas del cultivo, pero se sembraron cerca de 8.000 hectáreas, el área de cada productor es de unas 40 hectáreas, aproximadamente, considerando algunos que tienen menos de 10 hectáreas y otros que superan las 200 hectáreas de caña de azúcar.

    El 31 de octubre de 2021 se firmó un acuerdo de precios a cinco años, y también se acordó con los cortadores, con los prestadores de servicios y con los funcionarios de Alur –en estos casos los acuerdos fueron por tres años–.

    En esa instancia se estableció una fórmula de cálculo del precio, donde se consideran los costos al 31 de marzo –combustible, insumos, riego, mano de obra, flete, entre otros–, incluyendo el Índice de Precios al Consumo (IPC). Soto confirmó que la mano de obra “representa casi el 50% de los costos de producción”.

    Esta metodología hace que los productores reciban precios distintos, porque depende de varios factores, como la producción de azúcar o la distancia de la chacra a la planta. El precio promedio el año pasado se ubicó en torno a $ 27 el kilo.

    Operativa

    Para tener mejores rendimientos industriales es importante que la caña entre al ingenio enseguida de ser cortada. En ese sentido se le da prioridad a los productores de menor escala. “Tiene que entrar caña todos los días para que la zafra se termine en tiempo y forma. La idea es que la caña sea cortada e ingrese al ingenio antes de las 24 horas, para no perder kilos ni azúcar”, detalló Soto.

    Previo a la cosecha, “en casi todas las áreas se aplica madurador, con avión, para que la caña genere azúcar temprano y para poder empezar la zafra antes. Pero hay lugares que por la cercanía a los centros poblados, escuelas rurales o para preservar áreas naturales, no se puede aplicar. Esos productores se ven perjudicados” admitió.

    El horario de ingreso de la caña al ingenio está dividido. Los productores con camiones propios ingresan de 12 a 0 horas, y los que contratan fletes ingresan de 0 a 12 horas. “El año pasado se llegó a ese acuerdo y creo que fue lo mejor para que todos podamos entrar con la caña en menor tiempo”, valoró Soto.

    Los años secos son favorables para el cultivo, ya que se hace con riego. Sin embargo, este año faltó agua en algunas zonas, como la de Calpica, donde solo se pudo regar tres o cuatro días a la semana.

    Recursos humanos

    La cosecha de caña de azúcar genera mucho trabajo en la zona de Bella Unión. Allí hay tres gremios de prestadores de servicios, que incluyen grapos, camiones y demás. En las chacras se suele tener uno o dos empleados estables, que se encargan de todas las labores, desde la aplicación de herbicidas, fertilización o arreglar caminos. En época de riego trabajan entre dos o tres personas más, y en cosecha se suman alrededor de nueve cortadores, dependiendo del área.

    Soto planteó su ejemplo y el de su padre, cada uno tiene 49 hectáreas de caña de azúcar y en cosecha emplean a unos 19 cortadores. “Se emplea a mucha gente, en otro cultivo con 40 hectáreas seguramente el dueño se encargue de hacer todo”, comentó.

    Ciclo del cultivo

    La caña de azúcar tiene dos períodos de siembra. Uno en primavera, que comienza en agosto y va hasta fines de setiembre o principios de octubre; y el otro en otoño, que va desde fines de febrero hasta mediados o fines de marzo. La planta dura cinco años, se la corta y a los dos días ya vuelve a nacer, luego hay que aplicarle herbicida, fertilizante y riego hasta que vuelve a cosecharse.

    Soto explicó que el riego de la caña “es por baños, no como el arroz que se mantiene inundado. Se va poniendo el agua surco a surco. Se moja el surco, se cierra y se abre otro. Físicamente es demandante para el regador”.

    Quema de la caña

    Como la cosecha de la caña en Uruguay se realiza de forma manual, es necesario quemar el cultivo antes de comenzar las tareas, para limpiar las chacras. Sin embargo, esta práctica en Argentina está prohibida, debido a su impacto ambiental.

    Costo-beneficio

    Sobre el rechazo que genera el proyecto de Alur en gran parte de la ciudadanía, debido a los altos subsidios que recibe esta actividad productiva, Soto dijo que “hay que considerar el gran movimiento económico que genera en la zona, que hace que mucho retorne en impuestos”.

    Recordó que “en la peor época de Calnu las estaciones de servicio cerraron, la mutualista no tenía plata para nada, el pueblo era un desastre. Estoy seguro que al Estado le salía más caro atender toda esa crisis que el subsidio que se le otorga a esta actividad que genera muchísimos empleos en la zona, y que se realiza en absoluta formalidad. Antes nadie pagaba BPS ni DGI”.

    A propósito, destacó que los sueldos de los cortadores de caña “son muy buenos”. Sostuvo que quienes trabajan con dedicación ganan entre $ 60.000 y $ 70.000 por mes, “aunque también es muy sacrificado”, reconoció.

    Agro
    2023-05-09T11:40:00