Comandada por la economista turca Pelin Berkmen, una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegará a Montevideo a fin de mes para realizar el monitoreo anual de Uruguay, en momentos en que la campaña electoral para 2019 va tomando forma.
Comandada por la economista turca Pelin Berkmen, una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegará a Montevideo a fin de mes para realizar el monitoreo anual de Uruguay, en momentos en que la campaña electoral para 2019 va tomando forma.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa delegación estará entre el próximo miércoles 28 y el 12 de diciembre. Como es usual, el equipo de técnicos del FMI se reunirá con funcionarios del gobierno, economistas del sector privado, académicos y representantes de la oposición política, informaron a Búsqueda fuentes del organismo financiero internacional.
Uruguay, que es miembro del FMI desde 1946, dejó de tener programas de crédito desde el primer gobierno del Frente Amplio. De todos modos, el país debe someterse a una revisión anual según lo dispone el artículo IV del tratado constitutivo del organismo.
Tras la visita de la misión, el staff técnico elabora un reporte que es elevado para su consideración al Directorio Ejecutivo del Fondo, en el que están representados los 189 países miembros. La revisión pasada completó ese proceso en enero de 2018; allí las autoridades del organismo resaltaron que Uruguay había tenido un “buen año” en 2017, con un crecimiento económico estimado cercano a 3%, una “notable” declinación de los niveles de inflación (6,5% en períodos de 12 meses) y un “ajuste fiscal en camino”, que debía abatir el déficit global anual a 3,3% del Producto Bruto Interno (PBI). Los miembros del directorio concordaron que los principales desafíos fiscales de Uruguay “son a medio plazo. En el corto plazo, los directores en general acordaron que los ingresos extraordinarios deberían ahorrarse, si fuera posible. Si bien algunos señalaron que los beneficios imprevistos también podrían dirigirse hacia la inversión pública, otros recomendaron aprovechar la oportunidad para alcanzar el objetivo de déficit fiscal del 2,5 por ciento del PBI ya en 2018. A mediano plazo, una regla fiscal mejorada podría ser útil para mantener la deuda neta en un camino sostenible y en declive, y se necesitarán reformas para garantizar la viabilidad del sistema de pensiones”, advirtió la declaración del directorio emitida en enero.
Ahora, la misión que llegará a fin de mes encontrará una economía creciendo a menor ritmo, niveles de inflación anual de 8% y un desequilibrio en las cuentas públicas estabilizado en 3,9% del PBI. Y en lo político, las precandidaturas presidenciales estarán prácticamente definidas de cara a las elecciones internas de junio de 2019.
Berkmen sustituye a Jan Kees Martijn como jefe de misión. Esa economista doctorada en la Universidad de Harvard trabajó en el Banco Central de Turquía, antes de entrar al FMI. En el organismo internacional de crédito cumplió tareas como investigadora del Departamento para el Hemisferio Occidental, con funciones en países como Argentina y varios del Caribe e islas del Pacífico. Últimamente trabajó en el Departamento para Asia Pacífico, con base en Japón. Su último artículo en el blog del FMI, publicado junto a otros dos economistas en setiembre de 2017, señalaba que la “lucha contra la corrupción en América Latina está convirtiéndose en una prioridad”.
Antes de Kees Martijn, otra economista turca —Oya Celasun— había estado a cargo del equipo de seguimiento de Uruguay.