“Somos mayores de edad y autónomos”, señaló un ejecutivo sobre las diferentes posturas que adoptaron las cámaras en el último CST.
Para algunos dirigentes empresariales, la negativa a discutir sobre la reducción del tiempo de trabajo persigue la intención de “ahogar el tema” para que “no se avance” con la temática, en contraposición a otros que piensan que “hay que dar pelea” con argumentos y estudios que den sustento a la discusión. También están los que consideran que participar significa “reconocer la legitimidad y pertinencia del tema a discutir” y asumir la disposición a analizar eventuales modificaciones, propuestas o soluciones” respecto al asunto.
En general, unos y otros interpretan que la diferencia de posicionamiento de las gremiales empresariales frente a la temática se basa en las particularidades de los sectores y en su relacionamiento con el Estado.
Dada la negativa de la mayoría de los representantes de las cámaras en el CST, las autoridades del MTSS se mostraron sorprendidos y cuestionaron la falta de argumentos para bajarse del ámbito.
Hugo Barreto
Subsecretario de Trabajo, Hugo Barretto.
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“Me resultó llamativo la negativa a dialogar sobre el tema, porque significó una especie de negación a tener un mínimo gesto de diálogo”, declaró a Búsqueda el subsecretario de Trabajo, Hugo Barretto. “Me sorprendió (...) porque entiendo que el tema es motivo de discusión en casi todos los países y es absolutamente legítimo que las distintas organizaciones o representaciones, ya sea del trabajo o del mundo empresarial, puedan tener opiniones distintas”, añadió.
El subsecretario destacó que la resistencia a participar “no fue generalizada”, lo que marca que “no hay una posición de conjunto en el hecho de que —lo dijo con total claridad una de las cámaras que acepta dialogar sobre el punto— la participación en ese diálogo no implica la aceptación de una eventual propuesta concreta de reducción de la jornada, sino que manifiesta una voluntad saludable de discutir sobre el tema e intercambiar”.
Para Barretto, el “diálogo social y tripartito es más importante cuando no se está de acuerdo. (...) El verdadero desafío y función de la deliberación resulta de cuando estamos en opiniones distantes y aun contradictorias”.
Dijo que el MTSS no necesariamente toma como definitiva la posición de las cámaras. “Todas las instancias que vamos a promover desde este proceso, instancias de participación, de escucha, de diálogo, continúan abiertas. No damos por cerrado el tema”, apuntó.
Productividad y tiempo de trabajo
A principios de abril, el ministro de Trabajo, Juan Castillo, se refirió públicamente a la intención de abordar de manera tripartita el análisis sobre la reducción de la jornada laboral, tras haberlo planteado formalmente en el ámbito del CST.
Señaló la necesidad de buscar cómo mejorar la “calidad de vida de los trabajadores, de la sociedad uruguaya, no solo sin afectar, sino mejorando los niveles de competitividad y productividad. Eso ha sido posible en otros países, ¿por qué no va a ser posible en Uruguay? Demos el tiempo y la forma de estudiar cuál sería el mecanismo para que ambas cosas vayan de la mano”.
En cadena nacional por la conmemoración del último Día de los Trabajadores, Castillo también aludió al asunto, que es un tema central en la agenda del PIT-CNT: “Mirando hacia adelante, sabemos que se abren nuevos debates, entre ellos, cómo organizamos el tiempo de trabajo y el descanso en nuestras sociedades. Esta discusión es la misma que el movimiento obrero dio en el siglo XIX, hoy en una forma nueva. No la vamos a eludir”.
consejo superior tripartito ministerio de trabajo
Una reunión del Consejo Superior Tripartito en la Dirección Nacional de Trabajo.
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La central de trabajadores también formará una comisión para analizar las posibilidades de cada sector de actividad, para lo que solicitará colaboración de la Universidad de la República.
Barretto informó que el MTSS se encuentra trabajando en dos “carriles”: uno que corre por el diálogo con los actores sociales (las cámaras y el PIT-CNT) y el otro vinculado a la academia en la búsqueda de insumos técnicos. Para eso último, la cartera intercambió con asesores del Poder Ejecutivo chileno sobre la experiencia en ese país (que implementa gradualmente la reducción de la jornada laboral hacia las 40 horas) y releva casos a escala global en contacto con la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Además, está terminando una ronda de reuniones con las universidades uruguayas.
Las cámaras aspiraban a discutir en forma conjunta la reducción de la jornada y la productividad como un “ancla”, pero algunas fuentes aseguran que se “desglosó” y será parte de una estrategia de desarrollo nacional que empezó a elaborarse, coordinada por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto.
Es “malo para el país”
Barretto destacó que el MTSS se quedó “sin saber cuál es la razón” a la negativa de algunas gremiales empresariales de integrar la comisión para tratar la reducción de la jornada laboral.
Precisamente, esa decisión fue deliberada y conversada entre las cámaras en los días previos al CST y el mandato fue “no fundamentar” la negativa para “no cambiar el eje de la discusión”, señalaron las fuentes.
Búsqueda consultó a algunos representantes y presidentes de cámaras a fin de recoger los motivos que llevaron a decidir participar o no de la comisión que analizará la reducción del tiempo de trabajo.
“Preferimos ir, participar, argumentar y marcar la posición”, señaló el presidente de la Cámara de la Construcción, Alejandro Ruibal. Dijo que ante una “invitación” a discutir y aportar argumentos realizada por el Poder Ejecutivo, la gremial, “fiel a su trayectoria”, resolvió estar a disposición y compartir su punto de vista con una “visión amplia e integral, empezando por la ”productividad laboral”.
En cambio, Pablo Durán, representante empresarial en el CST por la Cámara de la Alimentación, consideró que integrar una comisión no es algo “neutro o meramente protocolar”.
Alegó que el solo hecho de participar del ámbito podría interpretarse como una “aceptación implícita de discutir mecanismos orientados a reducir la jornada manteniendo intacto el costo laboral”, sobre lo cual desde el empresariado hay “objeciones sustanciales desde el punto de vista económico, productivo y de competitividad”.
La coyuntura actual, pautada por “grandes dificultades” para “muchas empresas, no resulta compatible con la promoción de iniciativas” que signifiquen aumento de costos, alegó.
Opinó que la regulación normativa del tiempo de trabajo debe “ser objeto de una revisión profunda y actual”, pero no sobre la “premisa básica” de la reducción de la jornada sin pérdida salarial.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Industrias (CIU), Leonardo García, dijo que “desde hace bastante tiempo que el sector viene muy golpeado, y no está en este momento en condiciones de discutir la reducción de la jornada laboral”.
“Estamos con serios problemas de competitividad, de productividad, de crecimiento, de cierre de empresas. En esta coyuntura internacional, que también genera un montón de incertidumbres, sentarnos a hablar sobre cómo implementar la reducción de la jornada nos parece que es malo para el país, no solo para el sector” fabril, añadió.
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Presidente de la Cámara de Industrias, Leonardo García.
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Consideró que solo el hecho de empezar a discutir el asunto es “perjudicial para las inversiones, para el panorama de los empresarios, para generar mucha incertidumbre y acrecentar los problemas”.
Para García, ponerse a discutir un aspecto que no ven “viable no es algo sano, porque sería ir para trancar, porque lo que se pretende es implementar algo que no estamos de acuerdo. Esa es la realidad”.
“Cada uno defiende su sector de la forma que mejor lo considera. Sin entrar en una polémica, son distintos los sectores que accedieron a los que no lo hicimos. Hay una gran diferencia entre los transables y los no transables”, apuntó con relación a los que producen bienes y los que prestan servicios.
Sobre el resultado de la comisión y cómo pueda impactar en el resto de los rubros productivos, el titular de la CIU señaló que no le inquieta porque “cada uno deberá interpretar la representatividad de los sectores que negociaron las condiciones que surjan de esa comisión. Nosotros vamos a defender el tema explicando cómo está nuestro sector”.
Consideró comprensible la falta de consenso en la postura de las cámaras y alegó: “Sería muy soberbio pensar que todo tiene que ir por un mismo lado, porque cada sector tiene ciertas particularidades, que entendemos”.
García recordó que tras el Diálogo Social convocado por el Ejecutivo para discutir eventuales reformas en la protección social y el sistema previsional, el sector empresarial sacó una posición unificada para alertar que algunos planteos realizados por el empresariado no fueron recogidos en el documento final, y consideró que eso está siendo encaminado por el Ministerio de Economía.
Dijo que el empresariado está “abierto siempre y dispuesto a negociar y dialogar”, pero alegó que sería bueno que al inicio de un ámbito de intercambio “no haya una posición tomada” de antemano, como observan que sucede con el tema de la reducción de la jornada.
“Si los principales responsables de este tema vienen manifestándose con una idea clara y con cierta posición, da la sensación de que la discusión en el ámbito la quiere tornar hacia cómo va a ser el proceso y no sobre si el proceso es viable para Uruguay o no lo es”, concluyó.