La vidriera del local de la Cooperativa Bancaria en el Shopping Costa Urbana está vacía y casi toda empapelada. En Ciudad Vieja, la sede central tampoco pasa inadvertida con afiches que denuncian una situación “ruinosa” de la institución. La cartelería colgada entre los escasos maniquíes, prendas de ropa y calzado a la venta advierte además sobre un clima electoral que enfrentará en las urnas el martes 15 al gremio de empleados y la actual directiva.
En mayo, al entrar en dificultades financieras para el pago de sus deudas comerciales, la cooperativa se presentó a concurso de acreedores (ver Búsqueda Nº 1.816). Últimamente la situación se agravó y los directivos señalan que en las actuales condiciones “no resistirá mucho más”.
El presidente de la institución, Esteban Correa, declaró a Búsqueda que la cooperativa está “cada vez peor (…), en el CTI, muy grave”.
Dijo que si bien “sería lo más triste del mundo” es “probable” que tenga que liquidarse. “Llegado ese extremo habría que realizar los activos, vender el edificio y el remanente de la liquidación repartirlo entre los socios de acuerdo con el capital integrado de cado uno”, señaló.
El déficit llevó a que en los últimos meses la cooperativa dejara de prestar algunos servicios a los socios, lo que se tradujo en unas 2.000 desafiliaciones, informaron desde la gerencia. Además, agregaron, se envió a un tercio del personal al “seguro de paro” rotativo y se incentivó el retiro de una decena de funcionarios; actualmente la plantilla total es de 121.
Clima electoral
“El Consejo Directivo de Cooperativa Bancaria, la gerencia y la administración superior han llevado a la ruina a nuestra institución ¡Que den la cara!”, reza un cartel en la fachada de la cooperativa, ubicada en Sarandí y Zabala. Otro afiche denuncia que los directivos están “manipulando las elecciones” y en letras azules se exige la “renuncia inmediata” del gerente, al que le atribuyen ser el “responsable del hundimiento”.
El martes 15, los asociados con más de un año de antigüedad podrán elegir cuatro titulares con sus respectivos suplentes para integrar el Consejo Directivo para el período 2015-2019. En esta oportunidad la puja es entre dos listas: la 915, que integran un grupo de socios patrocinados por el sindicato de empleados de la cooperativa, y la papeleta 1932, que está en línea con las autoridades actuales. Algunos funcionarios esperan que la votación sea numerosa y que pueda “cambiar la correlación de fuerzas”.
Las autoridades electas asumirían en diciembre.
Correa, el presidente saliente de la Cooperativa Bancaria, afirmó que el ambiente actual es de “mucha rispidez”.
“Está muy difícil el trato porque los funcionarios están siempre exigiendo y exigiendo”, y se manifiestan en desacuerdo con “la mayoría de lo que hacen la directiva y la gerencia”.
Correa defendió al gerente general, Rodolfo Boragno, y dijo que “es injusto que se lo culpe como único responsable” de los problemas. Y agregó: “Acá somos todos responsables, los directivos anteriores, los empleados. Todos tenemos una cuota de culpa por la situación que atravesamos”.
“Muy jodida”
La cooperativa, fundada en 1932, comercializa bienes de consumo al público en general y ofrece beneficios para sus afiliados con la posibilidad de pagos en cuotas que se descuentan del sueldo. También presta servicios de profesionales, de enseñanza y garantía de alquiler a través del sistema de órdenes comerciales.
Cuando se presentó a concurso, cuatro meses atrás, su pasivo comercial era de $ 75 millones y el balance a junio de 2014 presentaba un déficit de $ 103 millones.
Pero en los meses siguientes la situación financiera se deterioró. “Está cada vez peor, en un círculo vicioso. Capaz que sucede un milagro de algo que pueda revertirse, pero está muy jodida la cosa”, graficó Correa.
A su juicio, hay que “encarar el sistema de ventas, hacer algún cambio”.
Pero para reestructurar el modelo de gestión la cooperativa requiere de financiamiento y de un “plan estratégico de salida y prospectiva”, señaló.Correa dijo que se procuró en los últimos tiempos conseguir dinero extra hipotecando el edificio sede —el principal activo de la cooperativa—, pero ni el Banco República ni el Bandes se lo concedieron.
Comentó que ahora se está buscando un inversor, aunque “no hay nada concreto”.
Reconoció que “pasaron los años y el mercado cambió, aparecieron las grandes superficies, las tarjetas de crédito y lentamente se fue deteriorando el quehacer cooperativo” en el área de consumo. Opinó que la Bancaria y en general todas las cooperativas de su tipo “no han sabido adaptarse a los tiempos, a las nuevas modalidades de venta y se empezó a vender menos, la oferta (de bienes de consumo) decayó y se fue borrando mucha gente”.
Informó que en el momento de auge del cooperativismo de consumo la entidad llegó a tener más de 30.000 socios y hoy cuenta con 9.000.
Esa situación, advirtió, convive con altos costos, y gastos por salarios y beneficios que los empleados consiguieron en las buenas épocas. “Hace cuatro años, cuando entré en la directiva, prácticamente el 70% de las utilidades brutas —el precio de venta menos precio de compra— se iba en pagar sueldos. No hay cooperativa, negocio o tienda que pueda sobrevivir a eso”, señaló Correa. Alegó que son logros y beneficios que “no es que estén mal”, pero “llega un momento en que es prácticamente imposible hacerles frente”.
Por su parte, el presidente del gremio de empleados de la cooperativa, Pablo Barbaruk, dijo a Búsqueda que hicieron el “aporte” de aceptar el “seguro de paro” rotativo para que “nadie se quede sin trabajo”.
Indicó que aunque no hay partidas laborales impagas o atrasos el sindicato “no permanece de brazos cruzados”. Y afirmó que el relacionamiento interno con los directivos y la gerencia “siempre tuvo un tira y afloja”.
“Queremos seguir trabajando y refundar la cooperativa”, subrayó Barbaruk. Y se refirió a una cooperativa con sucursales en los barrios, en el Paso Molino y en los lugares de cercanía, no en los sho-ppings.
Opinó que la idea de instalarse en el Costa Urbana “no fue una buena opción” y que no seguir con ese local “es positivo”. En los hechos, el local se está readecuando para otra empresa a la que se le traspasó el contrato que tenía la cooperativa.
Dijo que en octubre será la junta de acreedores del concurso judicial y frente a ello manejó como alternativa “liquidar la cooperativa, o seguir adelante”.