En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Una nueva manifestación de Un Solo Uruguay que el lunes 7 convivió con el Consejo de Ministros abierto en la localidad de La Macana, en Florida. Un comunicado de la Confederación Empresarial librado ese mismo día instando a evitar que en los Consejos de Salarios se tire de la cuerda más de lo que resiste el sector privado. Declaraciones de empresarios en medios de comunicación expresando preocupación por los costos que soportan y la baja rentabilidad. Por múltiples vías, ese descontento se está haciendo oír y lo refleja también una reciente encuesta.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Un sondeo efectuado en abril por la consultora Deloitte entre ejecutivos de medianas y grandes empresas, difundido el martes 8, reveló que aumentó la percepción negativa sobre la situación económica actual, al comparar con un año atrás. Eso dijo 32% de los encuestados, frente a 14% que pensaba así en octubre de 2017. Los que creen que hubo una mejora se redujeron de 32% a 11%. Con ello, el saldo de respuestas volvió a terreno negativo (–21%).
Los empresarios también son más pesimistas de cara al futuro —dentro de un año—: se duplicó la expectativa de una situación peor (de 15% en octubre a 30% en abril) y cayó a menos de la mitad (30% a 12%) los que vislumbran una mejora. Se amplió también la proporción de aquellos que no esperan cambios (55% a 58%). Por primera vez en dos años las opiniones negativas superaron a las positivas, con un saldo de –17%.
Por otro lado, casi seis de cada 10 encuestados (58%) evaluó como “regular” el actual clima de negocios en el país; hacia el futuro las expectativas son mayormente negativas (saldo de –26%).
Pese a la visión más crítica sobre la economía, las valoraciones acerca de la situación general de las empresas fueron similares a las obtenidas en octubre y arrojaron un saldo positivo de 4%. En ese contexto, según la encuesta de Deloitte, el 61% de las firmas no prevé cambios en su plantilla de empleados. El incremento de costos es visto como su principal desafío.
Por otro lado, la percepción sobre la gestión gubernamental continuó deteriorándose. El porcentaje de desaprobación trepó a 65%, el más alto desde que la consultora empezó a hacer este relevamiento en 2010; los juicios de aprobación fueron solo 6%.
Clima económico
Otra investigación, divulgada el miércoles 9, por la Fundación Getúlio Vargas de Brasil y el Leibniz Institute for Economic Research de la Universidad de Munich, mostró un resultado algo curioso: los tres indicadores de “situación actual”, de “expectativas” y de “clima económico” (como una síntesis de esos dos) presentaron los mismos valores en abril que en octubre de 2017. La diferencia entre los datos —cuantitativos y opiniones de analistas— favorables superaron a los de sesgo opuesto en los tres casos y se ubicaron en 22,2, 11,1 y 16,6, respectivamente. Los valores de estos índices varían de –100 a 100, con cero como punto de inflexión.
Búsqueda consultó ante lo llamativo de la estabilidad de las cifras (que solo ocurrió en el caso de Uruguay) y recibió del think tank brasileño una confirmación de que son correctas.
Conforme con esa investigación, la escasez de mano de obra calificada, la falta de infraestructura adecuada y la baja competitividad internacional son, en ese orden, los mayores problemas en Uruguay. Le sigue en importancia la poca innovación.
La corrupción figuró con una relevancia similar que el “clima desfavorable para los inversores extranjeros”. Esos dos son algunos de los problemas más importantes señalados en otros países, en particular en Venezuela y Brasil.