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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLo médico sobre lo jurídico. El drama monstruoso de una niña uruguaya de 12 años que cursa un embarazo como consecuencia de una violación ha desatado un debate en los medios y sacudido a la sociedad. Es que las declaraciones de todos los actores involucrados así como de ex autoridades sorprenden, asombran y escandalizan, por no decir que generan alarma pública.
Según reporta “El País”, el ex subsecretario de Salud Pública y promotor de la ley de interrupción voluntaria del embarazo, el ginecólogo Dr. Leonel Briozzo, dijo: “En todos los casos, los médicos debemos acompañar a las pacientes en las decisiones que toman, estemos de acuerdo o no”. Aclaró: “Siempre que sean decisiones conscientes. De modo que, en este caso, si se llegase a la conclusión de que es una decisión consciente, se deberá acompañar (a la niña)”. Explicó que “en bioética es consciente aquella decisión libre (sin coacción ni violencia de ningún tipo), responsable (lo cual implica que la persona conoce y asume los eventuales riesgos) e informada (cuando la persona tiene toda la información disponible)”.
Que se haya acompañado la decisión de una menor de edad que no estaría apta para decidir sobre su salud y la vida de un tercero, no es creíble. Me consta que el estado practica un doble discurso en materia de derechos de los pacientes y que en el Uruguay democrático del siglo XXI, lo médico prevalece sobre lo jurídico.
Cuando el ministro del MSP era Jorge Venegas y el Dr. Leonel Briozzo su subsecretario, me presenté ante el MSP para solicitar ser exonerada de la mamografía en el carnet de salud laboral. Mi petición generó un expediente muy fundamentado (12/001/1/476/2012) que recorrió varias dependencias de esa Secretaría. El Dr. Juan José Di Génova, en nombre de la “Comisión de Bioética y Calidad Integral de la Atención de la Salud”, informó que era imprescindible considerar si yo podía “ejercer la autonomía desde el punto de vista legal”, aun siendo mayor de edad, universitaria y funcionaria pública profesional. Al renunciar Venegas, Briozzo quedó a cargo del MSP. Al asumir la Dra. Susana Muñiz y continuando el ginecólogo Dr. Briozzo en la Subsecretaría, me presenté ante el TCA para demandar al MSP (ficha 056/2013) por no haber acompañado mi decisión.
Los médicos del servicio de salud que me expide el carnet tampoco me acompañan en mi decisión porque se amparan en el decreto 571/2006 (el que incluyó la mamografía en el carnet de salud laboral) a pesar de ser inaplicable por el imperio de lalLey 18.335 de 2008 (norma de rango superior al decreto y posterior en el tiempo) reglamentada por el decreto 274/2010. Dicha norma estableció los derechos de los pacientes y usuarios de servicios de salud en nuestro marco jurídico, garantizando el de la autodeterminación para ejercer la autonomía respecto a los médicos.
Es evidente que ni las autoridades sanitarias ni los médicos han acompañado mi decisión responsable, consciente e informada para rechazar una técnica de diagnóstico que desde el año 2000 es centro de una controversia mundial al más alto nivel científico, de la cual Uruguay es ajeno. Suiza canceló todos los programas de detección precoz del cáncer de mama por mamografía porque los daños superan los beneficios. Uruguay obliga a sus trabajadoras a someternos a ella sin garantías de calidad en los resultados ni seguridad con mamógrafos vetustos, en condiciones antirreglamentarias y sin control alguno (www2.msp.gub.uy/andocasociado.aspx?5218,23352).
Ing. Ana Rosengurtt