Como parte de una propuesta de campaña electoral, el gobierno de Dinamarca ofreció facultar a las tiendas de ropa, estaciones de servicio y restaurantes que no estén obligados a aceptar dinero en efectivo como medio de pago desde 2016.
Como parte de una propuesta de campaña electoral, el gobierno de Dinamarca ofreció facultar a las tiendas de ropa, estaciones de servicio y restaurantes que no estén obligados a aceptar dinero en efectivo como medio de pago desde 2016.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa idea —nada descabellada en un país donde el 85% de las transacciones son con tarjetas o billeteras electrónicas— repicó en varios de los principales medios de comunicación europeos, estadounidenses y latinos. En Uruguay, el gobierno observa con interés la evolución del caso danés.
“Tenemos ahora el ejemplo de Dinamarca y hay que mirarlo con atención; va hacia una limitación del uso del efectivo por una búsqueda de reducción de costos, de eficiencias, pero también por seguridad”, dijo a Búsqueda el asesor del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) Martín Vallcorba.
Sostuvo que una vez que se ponga en marcha el cronograma que establecerá —entre otras cosas— la obligatoriedad del pago de remuneraciones a través de medios electrónicos “estará asegurado el acceso universal” a esa modalidad de dinero en Uruguay. En ese momento “ya no será una restricción para plantearse —como lo hace Dinamarca ahora— una reducción del uso del efectivo, con los beneficios que trae tanto para el funcionamiento de la economía como para las condiciones de seguridad de la gente”. Agregó: “Hace tres años hubiera sido imposible plantearnos esto. Hoy sí estamos en condiciones de empezar a discutir estos temas como sociedad”.
Admitió que, en una economía como la uruguaya, en la que el 90% de las transacciones son con dinero en efectivo, hay algunos pasos previos a dar frente al problema de las rapiñas.
El MEF acaba de conformar un grupo de trabajo junto a representantes de la federación de empleados de la bebida, de la gremial de empresas fabricantes del rubro y del centro de almaceneros y baristas, buscando soluciones a los robos que usualmente sufren los repartidores.
Para Vallcorba, como medida de seguridad los propios empresarios y trabajadores de las empresas distribuidoras podrían decidir no aceptar efectivo. Es algo que algunos ya empezaron a hacer.
Para las estaciones de servicio que están abiertas por la noche sugiere lo mismo. “Los pisteros, ni siquiera teniendo un 222 al lado dejan de estar expuestos a un robo” por manejar billetes, señaló Vallcorba. “No se necesita una ley que diga que no se puede aceptar efectivo por la noche y alcanzaría con que la empresa tomara tal decisión”, acotó el asesor.
Razonó: “Supongamos que los dueños de las estaciones de servicio no se ponen de acuerdo para restringir el uso de efectivo. Ahí puede haber espacio y habrá que evaluar si amerita que haya una política pública para resolver el problema que tienen los trabajadores” si se entiende que priman razones de “interés general fuertes”.
Una medida que está evaluando el MEF asociada al fenómeno de la delincuencia es extender a los consumos gastronómicos para llevar y al delivery, el régimen de devolución de nueve puntos del Impuesto al Valor Agregado que hoy rige dentro del salón de bares o restaurantes.
Por otra parte, Vallcorba informó que se trabaja en el desarrollo de programas para incorporar a los POS (los aparatos que permiten la lectura de tarjetas de crédito y débito) un botón de seguridad que pueda ser accionado por el comerciante y obtener así una respuesta directa de la Policía en situaciones de emergencia. Un plan piloto se anunciará en breve.