Sin mayores sorpresas y frente a un mercado laboral que mostró “sólidas ganancias”, el banco central federal de Estados Unidos (EEUU) terminó ayer, miércoles 29, con un paquete de estímulos monetarios sin precedentes.
Sin mayores sorpresas y frente a un mercado laboral que mostró “sólidas ganancias”, el banco central federal de Estados Unidos (EEUU) terminó ayer, miércoles 29, con un paquete de estímulos monetarios sin precedentes.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEsa institución —la Reserva Federal o Fed, por su abreviación— venía recortando en etapas ese programa de compra de activos financieros mediante el cual inyectaba dólares al mercado procurando reactivar la economía estadounidense. Hasta antes de esta decisión adquiría U$S 10.000 millones mensuales.
Tras una reunión de dos días que terminó ayer, el Comité de Política Monetaria de la Fed señaló en un comunicado que ha habido una “mejora sustancial” en los pronósticos para el mercado laboral. De esa forma decidió concluir su programa de compras este mes.
También destacó que los gastos de los hogares van subiendo de forma “moderada” y la inversión empresarial está “avanzando”, pero la recuperación del sector inmobiliario “se mantiene lenta”. Además subrayó que la inflación continúa por debajo del 2% fijado como meta.
La pregunta ahora es cuándo subirá las tasas de interés de referencia para el mercado, que desde 2008 están en niveles cercanos al 0%. Sobre el punto la Fed indicó que podría mantenerlas así “por un tiempo considerable”, salvo que se dé un progreso más rápido hacia los objetivos en cuanto a trabajo y empleo. Los analistas vaticinan que un aumento gradual podría empezar entre mediados de 2015 y principios de 2016.
El programa Quantitative Easing fue un innovador y mega expansivo programa monetario, que intentó reactivar la economía de EEUU con dólares baratos. Consistió en compras de bonos e hipotecas por ciertos montos (U$S 85.000 millones mensuales en su punto máximo) que hicieron elevar las reservas de la Fed a U$S 4,45 billones, equivalentes a 25% del Producto Bruto estadounidense.
Esta política tuvo efectos sobre economías emergentes como Uruguay, que vieron llegar inversiones foráneas, pero también complicó su competitividad exportadora.
Con la lenta recuperación que mostró EEUU en los últimos tiempos, la Fed inició un gradual desmantelamiento del programa. El dólar comenzó a fortalecerse desde entonces —dando fin a una era en la que estuvo relativamente barato—, una tendencia que también se observa en la plaza uruguaya.
La Fed aclaró ayer que podría volver a adquirir activos si la economía se tambalea otra vez.