—¿Tenía expectativas importantes puestas en la visita de Mujica a EEUU?
—Sí, teníamos expectativas de que se iban a obtener una serie de conversaciones importantes, concretas, que iban a resultar en avanzar en la relación bilateral. También que íbamos a poder fortalecer las conexiones institucionales, que para mí son muy importantes.
—¿Se cumplieron los principales objetivos?
—Las metas que yo tenía se cumplieron todas. Fue una visita muy positiva.
—La educación era uno de los temas claves para el gobierno uruguayo. ¿Cuáles fueron los resultados concretos del viaje en esa área?
—El gobierno uruguayo y mi gobierno tuvieron reuniones importantes sobre cooperación, desde la investigación científica hasta el intercambio de profesionales, maestros y estudiantes. Ambos países tomaron pasos concretos para avanzar en esa agenda. Va a haber una inversión importante del gobierno uruguayo en promover más estudios en el exterior, y en EEUU en particular, para hacer posgrados. Nosotros vamos a aportar financiamiento para poder triplicar el número de maestros uruguayos que estudian en EEUU. Entre el Ministerio de Salud Pública y nuestro sistema de salud hubo conversaciones para avanzar en investigaciones, desde el cáncer a cómo podemos colaborar más en el tema antitabaco.
—Mujica explicó a Obama que la lucha de Uruguay contra el tabaco es por un tema de salud y no comercial y le solicitó apoyo. ¿Cuál fue la respuesta del gobierno norteamericano?
—El presidente Obama se mostró interesado en ver cómo podemos aportar. Nosotros no podemos entrar en la disputa privada pero sí estamos de acuerdo con la regulación del tabaco como aspecto de salud pública. El presidente Obama transmitió que el gobierno norteamericano apoya el derecho de Uruguay de regular este tipo de productos que pueden tener impacto para la salud de su población.
—En cuanto a la exoneración de la visa para los uruguayos que viajen a EEUU, ¿qué pasos concretos se dieron?
—Pudimos comenzar un diálogo entre el Ministerio del Interior, el Departamento de Estado y nuestro Ministerio de Asuntos Internos. Los uruguayos tienen borradores de acuerdo que hay que estudiar para poder llegar al programa Visa Waiver. Es un proceso, que en Chile llevó casi tres años. Espero que en Uruguay sea más rápido. Es un programa más técnico en términos de requisitos, pero sí está la voluntad de mi gobierno de ayudar para que Uruguay sea el próximo país en entrar a este programa.
—La delegación uruguaya también perseguía el objetivo de conseguir la apertura del mercado para la carne con hueso y la carne sin hormonas. ¿Hubo avances?
—El tema se tocó en varias reuniones. Vimos un movimiento muy positivo para estudiar el pedido. Hay temas técnicos, aspectos sanitarios que hay que estudiar, no es solo decir que sí a nivel político. Pero Uruguay ya está dando pasos para presentarnos un pedido concreto para que estudiemos. El ministro Thomas Vilsack (Agricultura) mostró su buena voluntad para trabajar con Uruguay para mover este asunto. Lo mismo con la tarifa especial para la carne orgánica, que es un pedido muy nuevo, que no hemos recibido de otros países.
—¿Comparte la reflexión de Mujica sobre su parecido con Obama?
—El presidente Obama es una persona con una trayectoria no común para llegar a ser presidente de los EEUU. Es la primera persona de origen no anglo que llega a la Presidencia, y en ese sentido el presidente Mujica también tiene una historia muy particular. También tenemos retos como naciones que compartimos, el deseo de ser más competitivos, de poder avanzar en la educación, los desafíos internos para mejorar nuestra integración social, nuestras economías.
—¿Sintió que hay afinidad personal entre los dos presidentes?
—Sí. Creo que hubo buena química. Con todos los miembros del gobierno con los que se reunió Mujica hubo química. Con Obama hay una química que existe desde antes, pero esta fue la primera vez que se reúnen por tanto tiempo, y se podía sentir en la sala un sentido de satisfacción, y de lo cómodos que estábamos todos.
—Mujica ha manifestado esa afinidad también por usted, e incluso dijo que el viaje a EEUU lo hacía en gran parte por el respeto que le tiene. ¿Cree que esa afinidad personal incide en los acuerdos concretos que se pueden conseguir?
—Yo también soy muy fanática de las personas. Las personas son las que hacen el trabajo, y plantean el tono de cómo hacer las cosas. Si uno tiene cierta posición de liderazgo, tú sos el responsable. Si las cosas van bien, o van mal, tienes que hacerte cargo de manejarlo. Yo personalmente tengo muy buena relación con varios miembros del gobierno, y eso ayuda mucho a avanzar con muchos de estos temas.
—¿Qué opinión personal tiene el presidente Obama sobre Mujica?
—A él le cae muy bien el presidente Mujica. Se le notaba. Todos, desde el presidente Obama hasta Susan Rice, estaban ahí intercambiando, nos reímos varias veces durante la reunión. Era como algo entre amigos.
—¿Obama tiene confianza en que Mujica pueda ser una ayuda para solucionar algunos conflictos regionales de EEUU?
—Mujica tiene un rol en la región, es una persona que otros países escuchan, consultan. Definitivamente juega un rol fuera de Uruguay. En ese sentido creemos que tenemos mucho en común con los objetivos del presidente Mujica de promover la paz, la democracia y los derechos humanos. Dados esos objetivos en común, creemos que es un socio clave para poder ayudarnos a avanzar en esa agenda a nivel regional. Hay varios países de la región que no llegan a ese punto donde está Uruguay. Creemos que alguien como el presidente Mujica puede tener una influencia importante en promover la democracia, los derechos humanos y la justicia en la región, porque ya no es asunto de los EEUU, ya es un asunto de mantener cierta estabilidad en el mundo y preservar la libertad y los derechos del individuo.
—¿Entonces el pedido a Mujica para que colabore en algunos asuntos problemáticos del continente estuvo en la reunión?
—Sí. Siempre estamos buscando cooperar, ayudar y trabajar con otros amigos de la región. Esto es el presidente Mujica y también es Uruguay. Teniendo todo ese capital, ¿por qué no ayudar a otros países a llegar a ese punto donde está Uruguay?
—Mujica ha planteado que el papel de Uruguay puede ser muy importante por ser un país chico y respetado por los otros países del continente, similar al papel de Bélgica en Europa, de tender puentes...
—De acuerdo.
—A la salida de la reunión se habló de Cuba y Venezuela. ¿Puede haber algún avance concreto con Mujica como intermediario, tratando de tender puentes entre EEUU y esos países?
—Sí. Siempre estamos preparados a trabajar con países de la región que quieren promover un estándar de desarrollo, protección, democracia y derechos humanos. Uruguay es uno de los más fuertes, sino el más fuerte de toda América Latina en ese sentido. Entonces, ¿por qué no hacer gestiones para que otros países de la región puedan llegar a ese punto? Incluyendo un país como Cuba. Los indicadores de Cuba no son como los de Uruguay. En particular en asuntos de libertad y derechos humanos. Nosotros creemos que para el desarrollo de la humanidad, y particularmente de la región, todos los países debemos avanzar hacia ese punto. Creo que eso es algo en lo que el presidente Mujica puede ayudar en la región, y en Cuba en particular.
—¿Hay voluntad entonces del gobierno de EEUU de generar un acercamiento con Cuba?
—Nosotros siempre estamos dispuestos a hablar con todo el mundo. Tenemos años dialogando, y hemos hecho bastantes cambios en nuestras regulaciones para poder abrir viajes, y que haya más flujo de información a la isla. Pero del otro lado también tenemos que ver movimiento. Tiene que haber dos partes para tener un diálogo, y tenemos que ver resultados concretos de que se están tomando posiciones serias para poder avanzar.
—También hablaron de las negociaciones de paz en Colombia. ¿Al gobierno norteamericano le parece bien que Mujica este mediando en ese conflicto?
—Sí. El presidente Mujica también planteó el tema de Colombia y el presidente Obama está de acuerdo en apoyar el proceso de paz. Para el gobierno norteamericano cualquier rol constructivo que el presidente Mujica pueda tener en ese proceso es bienvenido.
—¿Cuál le parece que debería ser el rol regional de Mujica en los próximos años?
—Su presencia y protagonismo han sido positivos para el continente. El objetivo nuestro es el avance de la región en asuntos de desarrollo, de inclusión social, derechos humanos y democracia. La idea es que EEUU tiene que jugar un rol en la región en ese sentido y Uruguay también. El presidente Mujica, dada su historia, tiene credibilidad y ha podido cumplir con muchas cosas. Eso le da un perfil para que nosotros entendamos que definitivamente puede ayudar en temas que consideramos que sirven para mejorar a la región.
—¿Qué evaluación realiza del impacto mediático que está teniendo Mujica a nivel internacional?
—Es una persona muy auténtica, que dice lo que piensa y eso no es normal en muchos políticos del mundo.
—¿Pero usted lo ve como un líder político mundial?
—Sí.
—¿Le gustaría que ganara el Premio Nobel de la Paz?
—No me voy a meter en la cabeza del comité sueco que determina estas cosas porque está fuera de mi jurisdicción.
—¿Pero cuál es su opinión personal?
—Ustedes saben que tengo una excelente relación con el presidente Mujica. Nos llevamos muy bien y yo lo respeto muchísimo. Si mi voto contara, ya saben cuál sería. Pero mi voto no cuenta.
Información Nacional
2014-05-22T00:00:00
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