Esas son, en promedio, las proyecciones que recogió Búsqueda de 13 economistas del ámbito académico y la consultoría privada. Se les pidió sus proyecciones para siete indicadores macro, que pautan: variación real del Producto Bruto Interno (PBI), tasa de inflación de 12 meses a fin de 2017, tasa de desempleo al término de ese año, deuda pública (bruta y neta) en porcentaje del PBI, resultado fiscal (global y primario), variación porcentual del tipo de cambio respecto al cierre de 2016 y saldo de la cuenta corriente en términos del conjunto de la economía. Los que respondieron fueron: Santiago Rego (CPA/Ferrere), Lucía Rosich (Centro de Investigaciones Económicas-Cinve), Pablo Moya (Oikos), Gabriela Mordecki (Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República), Alejandro Cavallo (Equipos Consultores), Aldo Lema (Vixion Consultores), Mercedes Comas (PwC), Antonio Elías (Red de Economistas de Izquierda), Marcelo Sibille (KPMG), Marcelo Brasca (consultor privado y profesor de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad de Montevideo), Guzmán Etcheverry (Centro de Economía de la Escuela de Negocios de la Universidad de Montevideo), los consultores Gustavo Michelín y Horacio Bafico —que trabajan en equipo— y Michele Santo (Michele Santo y Asociados).
En promedio, los analistas proyectan que en 2017 la actividad económica crecerá en torno a 1,2%, que el desempleo se ubicará en 7,9% de la población activa, que la inflación anual rondará 8,7%, que habrá un desequilibrio fiscal global de 3,3% del PBI (y un superávit de 0,1% antes del pago de intereses), que la deuda bruta rondará el 60,4% del Producto y que el déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos equivaldrá a 2,2% del PBI. Asimismo, prevén que el tipo de cambio se incrementará 12,1%.
PBI.
Algunos analistas prevén una “aceleración del crecimiento”, aunque otros prefieren manejar con “mucha precaución” las estimaciones de expansión para 2017 pese a que el desempeño de la actividad en el año que finalizó “fue mejor a lo esperado”.
Para 2017 prevén —en promedio— que la producción de bienes y servicios en Uruguay será 1,2% mayor que al año anterior. En el caso de aquellos que contestaron con un rango, se tomó el valor medio para el cálculo del promedio general.
El pronóstico más positivo fue de Sibille, que prevé una expansión de 2,6%. El economista de KPMG planteó que en 2017 habrá un incremento de la demanda externa, fundamentalmente asociada a la “expectativa de que la región (fundamentalmente Brasil) salga de la recesión”. Ello iría acompañado por una “reactivación” de la demanda interna, aunque a menor velocidad que en años anteriores, sostuvo.
En contrapartida, Etcheverry fue el más cauto al proyectar que el Producto se expandirá 0,6%.
Ninguno de los expertos espera una contracción de la economía.
Comas señaló algunos elementos de “incertidumbre” a nivel internacional, como el desempeño que tengan las economías de Brasil y Argentina en 2017. También por las “medidas” que pueda tomar Trump, y el efecto de una suba más acelerada de las tasas de interés sobre economías emergentes como la uruguaya.
En lo interno, Comas se refirió a los cambios impositivos sobre el consumo como factor con potencial impacto negativo.
Rego indicó que a la luz de los últimos datos de crecimiento “decepcionantes” a nivel regional, si bien Uruguay está “mejor preparado” que un año atrás (“por ajuste fiscal y menor inflación”) para enfrentar un shock externo negativo, se han intensificado los riesgos de origen internacional.
Desempleo.
Los economistas —en promedio— proyectan que el desempleo se ubique en 7,9%. Es un nivel muy cercano al que se dio durante gran parte de 2016, si bien el último dato conocido, que corresponde a octubre, fue 7,1%.
Para el año que comienza, el experto que prevé un mayor aumento del desempleo es Santo (8,7%) y los más optimistas son Rosich y Sibille, que estimaron una tasa de 7%.
En opinión de Comas, los últimos datos de actividad económica mostraron “algunas señales de recuperación”, entre las que mencionó el aumento de las exportaciones a la región, la mejora de algunos precios internacionales, la caída del tipo de cambio que empujó el consumo. “Todo ello derivó en un quiebre en la tendencia de deterioro del empleo en el mercado laboral”, observó.
Inflación.
El Índice de Precios al Consumo bajó 0,55% en diciembre y aumentó 8,10% en todo 2016, informó ayer miércoles 4 el INE. Ese registro supera el rango objetivo planteado por el gobierno para períodos de 12 meses (3%-7%), que fue ratificado el pasado jueves 29 por el Banco Central.
Los encuestados prevén para 2017 que la inflación siga desalineada respecto a dicho rango y que se ubique en 8,7%, de acuerdo al promedio de los pronósticos. El que proyectó la mayor alza fue Cavallo y la menor, Lema y Michelin-Bafico.
Fiscal.
Las finanzas públicas registran un desequilibrio de 3,7% del PBI en los 12 meses terminados en noviembre, informó el viernes 30 el Ministerio de Economía.
La mayoría de los analistas espera que ese déficit fiscal se reduzca ligeramente en el transcurso de 2017 y, en promedio, estiman que sea de 3,3% del Producto. En cuanto al resultado primario —antes del pago de los intereses de deuda—, el pronóstico es que sea cercano al equilibrio (0,1%).
Etcheverry y Rosich fueron los que formularon las proyecciones más optimistas, mientras que Moya estimó el peor saldo fiscal entre los encuestados.
Sibille comentó que la política fiscal seguirá la tónica del año que acaba de finalizar, con un “déficit del gobierno central que será parcialmente compensado por el superávit de las empresas públicas”.
Cavallo coincidió en cuanto a que es posible que las finanzas públicas muestren una “leve mejoría” dada la “continuidad en la mejora y contribuciones de las empresas públicas”, además de los cambios tributarios previstos desde este mes.
Deuda.
El endeudamiento del sector público en términos brutos fue de 64,4% del Producto a setiembre. Descontando los activos de reserva, la deuda —neta— equivalió a 29,8%.
Para esta variable hubo menos respuestas de parte de los expertos. El promedio de quienes informaron una estimación fue de 60,4% en el caso de la deuda bruta y de 30,3% para la neta.
Cuenta corriente.
El comercio exterior de bienes y servicios del país redujo su déficit equivalente a 1,4% del PBI en los 12 meses cerrados a setiembre, el último dato oficial informado.
La mayoría de los economistas que respondieron al sondeo estima que ese saldo negativo se ampliará. En promedio, prevén un déficit en la cuenta corriente equivalente a 2,2% del Producto para fin de 2017.
El que espera el mayor desequilibrio es Moya (4%), mientras que los más optimistas son Etcheverry y Mordecki (1,5% en ambos casos).
Dólar.
El tipo de cambio en la plaza uruguaya subió en diciembre, aunque bajó en todo 2016. Para 2017 los analistas proyectan un incremento: el promedio de sus respuestas arrojó un alza de 12,1% de la divisa estadounidense, por lo que valdría $ 32,8 al finalizar 2017.
Cavallo es quien estima el mayor incremento del tipo de cambio (16,5%) y Lema el menor aumento (indicó +/- 5%).
Moya afirmó que la volatilidad de la cotización de la divisa continuará durante este año “a partir del rumbo económico que tome Estados Unidos con los efectos de las medidas que implemente” el nuevo gobierno de Trump.
Sibille, por su parte, comentó que se espera un “mayor dinamismo en el proceso de aumento” de la tasa de interés de la Reserva Federal estadounidense que “imprimirá una presión alcista al dólar en los mercados internacionales, lo cual provocaría una depreciación del peso uruguayo” e “interrumpiría el proceso desinflacionario” registrado en la segunda mitad de 2016.