Buscando dejar atrás un año “muy complicado” como el 2016 donde se obtuvo la menor ganancia desde 2005, algunos de los mayores bancos privados apuntarán a “vigilar” costos y profundizar los canales digitales, según consultas efectuadas por Búsqueda.
Buscando dejar atrás un año “muy complicado” como el 2016 donde se obtuvo la menor ganancia desde 2005, algunos de los mayores bancos privados apuntarán a “vigilar” costos y profundizar los canales digitales, según consultas efectuadas por Búsqueda.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn 2016 también el estatal Banco República (BROU) logró utilidades más chicas que en ejercicios previos. Para el año que comienza proyecta un crecimiento de su negocio similar al que tuvo el pasado y, como sus competidores privados, buscará seguir potenciando el uso de servicios por vías electrónicas que permiten bajar costos internos.
El año pasado las nueve instituciones bancarias privadas y el BROU ganaron, sumadas, el equivalente a U$S 79 millones, calculó Búsqueda a partir de los balances de las instituciones publicados el lunes 16 por el Banco Central. No se divulgaron datos del Hipotecario (BHU).
Esa ganancia es U$S 318 millones menor que en 2015 (sin considerar al BHU) y se trata del peor resultado conjunto desde 2009, cuando el sistema perdió U$S 27 millones.
La utilidad de 2016 está explicada básicamente por el BROU (U$S 72,5 millones), ya que los privados, sumados, dieron una ganancia conjunta de U$S 6,2 millones. De hecho, cinco arrojaron pérdidas: HSBC (U$S 8,4 millones), Scotiabank (U$S 5,1 millones), BBVA (U$S 3,9 millones), Nación Argentina (U$S 3,4 millones) y Heritage (U$S 1,8 millones). La filial del venezolano Bandes cerró en equilibrio, mientras que los que ganaron fueron Santander (U$S 15 millones), Itaú (U$S 12,7 millones) y Citibank (U$S 1,2 millones).
Fucerep, la única cooperativa de intermediación financiera del sistema (con negocios asimilables al que realizan los bancos pero restringidos a sus socios), cerró el ejercicio con un resultado negativo de U$S 900.000. En 2015 había perdido U$S 600.000.
En los números impactó la apreciación del peso y la cobertura que los bancos toman por su exposición a la moneda extranjera. La plaza local apostaba a un tipo de cambio en $ 36 que terminó en $ 29. Así, los bancos privados arrastraron pérdidas a partir del segundo semestre del año. El BROU logró ganancias en todo el ejercicio, aunque tuvo resultados negativos algunos meses.
“Esto pone mayor presión sobre la rentabilidad, que ya no era buena. Ya el año pasado no se cumplían con las expectativas de los accionistas. Tenemos la mayor relación de costos sobre ingresos de la región, altos costos en seguridad social y se nota la presión tributaria. Los requisitos de capital aumentan y la fuente natural para generar capital son los resultados”, dijo a Búsqueda Jorge Ottavianelli, director ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados.
El negocio bancario tradicional creció durante 2016. Los créditos —sin el BHU— culminaron el año en U$S 14.084 millones, casi 3% más que a fin de 2015. A su vez, los depósitos y otras obligaciones con el sector no financiero totalizaron U$S 30.183 millones, 1% más que al término del año anterior.
La mayoría de las instituciones consultadas apostarán a un control de gastos y a potenciar los canales digitales durante 2017.
En materia de colocación de créditos, captación de depósitos y rentabilidad, el BROU prevé un desempeño “similar”, señaló a Búsqueda su presidente, Jorge Polgar. El balance de esa entidad —la mayor del sistema— mostró un aumento del stock de préstamos y una reducción del dinero depositado (ver cuadro).
“Este año continuará aumentando el uso de los canales digitales, especialmente de las operaciones a través de e-BROU y de la utilización de nuestras tarjetas de débito como medio de pago, que en ambos casos experimentaron un fuerte crecimiento durante 2016”, añadió el jerarca.
Destacó que seguirán impulsando la modernización del sistema de pagos promoviendo el uso del primer servicio de pagos digitales diferidos, un producto lanzado a fines del año pasado para brindar a las empresas un sustituto al cheque diferido.
Entre los privados, Itaú estima que los niveles de crédito y depósitos se mantendrán este año, “reduciendo las posibilidades de generar nuevos ingresos”. En ese contexto habrá un contexto de “fuerte control del gasto”, indicó su subgerente, Carlos Ham.
Consideró que los resultados obtenidos por los bancos en 2016 “no alcanzan niveles adecuados” para el capital invertido.
Observó que fueron más las instituciones que perdieron que las que ganaron. “Los costos siguen creciendo y no así los ingresos. Producto de la ley de inclusión financiera los bancos han expandido sus servicios, pero con productos que generan ingresos muy bajos”, opinó el ejecutivo.
Esa ley propende a la sustitución del dinero efectivo por medios electrónicos de pago, y en esa línea obliga abonar pasividades y sueldos por canales digitales asociados a cuentas bancarias con algunas funcionalidades sin costo. Ham estimó que “para dar un servicio es necesario cobrarlo”. Itaú apostará a mantener su “fuerte presencia” entre las empresas y sectores de rentas altas, mientras sigue expandiendo sus canales digitales ya que “el mundo físico seguirá perdiendo relevancia”.
Scotiabank comenzó a digitalizar los préstamos personales y continuará con otros productos, buscando una “reordenación” del personal, ya que estima que 60% de las sucursales del sistema “no van a ser necesarias”.
“El trago amargo fue el ejercicio 2016, pero en 2017 ya empezamos bien, creciendo y ganando. Estamos trayendo algunas ideas de afuera, por ejemplo en préstamos para autos. El sector corporativo ya tiene medio descontado el aumento de impuestos (que entró en vigor en enero). El sector agrícola debería terminar de digerir la baja de los commodities y volver a tener ganancias, si bien pequeñas. Estimo que va a haber un enfriamiento mínimo del consumo. El gran debe es el gasto en infraestructura”, analizó Diego Masola, gerente general de Scotiabank.
HSBC también ve “espacio para crecer” en un país con niveles de bancarización debajo de la región, y lanzará una aplicación para smartphones e incursionará en las redes sociales. La institución estima que se frenó la caída en los créditos automotores e inmobiliarios, que hubo un “repunte” en los préstamos al consumo, así como una recuperación “significativa” en las empresas.
“Si bien buscamos mantener los costos controlados, el camino es mejorar la eficiencia de nuestra inversión, con nuevos canales de comunicación y distribución. Los resultados dependerán de eventuales cambios en los costos estructurales de funcionamiento y sobre todo, de la evolución de la inflación y el tipo de cambio”, señaló su gerente comercial Alberto Mello.
BBVA está en “un trabajo profundo de análisis de costos” para mejorar su eficiencia tras un año “muy complicado” donde todo el sistema vio un “escaso dinamismo de créditos y un incremento en la morosidad, sumado al aumento de costos generales”. Ese banco espera que 2017 sea “un año de ganancias” donde “profundizar el mundo digital”.