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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáRepresentaciones en el BPS. Mi padre solía decir ante una argumentación que no le era convincente, “el cuento es lindo porque es cortito”. Este comentario viene a cuento de un tema que nos preocupa y es una vieja aspiración de algunos representantes ante este organismo de eliminar las elecciones del BPS en caso de existir listas únicas.
Nuestra escasa pero jugosa experiencia en este tema nos lleva a pensar que, si esto se concretara, la representatividad de quienes pudieran en el futuro ocupar esos cargos volvería a correr el riesgo de no ser la adecuada.
Días atrás, en Búsqueda, leíamos que el presidente del Banco de Previsión Social, Ernesto Murro, promueve la creación de una ley que contemple, entre otros temas, que en caso de existir una sola lista en una futura elección del BPS, si esa lista fuera realmente “representativa”, la elección en ese orden no se debería llevar a cabo. Sin querer entrar a polemizar con Murro, persona por la que tengo gran respeto y muchísimo aprecio, creo que está dirigiendo su atención a cuidar algo que es lo menos importante en estos temas, como supongo es el gasto que esta elección sin competencia generaría.
Desde mi punto de vista el acento debe de ponerse en la representatividad de quien ocupa esos cargos y ésta únicamente se consigue a través de elecciones obligatorias, donde además se facilite y se garantice la posibilidad de ser elegible a la mayor cantidad de representantes de organizaciones que participen en cualquiera de los tres órdenes.
El manido argumento de la representatividad, digitada por quién sabe qué iluminada o iluminadas personas, llevó a que, a principios de los años 2000, no pudiéramos tener la mayoría de los empresarios del Uruguay el representante que nosotros nos habíamos propuesto. Esto cambió radicalmente desde el momento que se realizaron las elecciones en este orden, donde nuestras organizaciones fueron indiscutible mayoría.
El requerimiento para participar debería ser similar al de quien se propone lanzar una lista en las elecciones nacionales, debiendo las organizaciones que quieran participar, ya sean pasivos, empresas o trabajadores, presentar una cantidad determinada de firmas y credenciales cívicas que las respalden. Solo así estaremos cuidando lo que realmente debemos de cuidar.
Facilitar la participación y efectuar elecciones obligatorias es la única garantía de tener verdadera representatividad en este y en cualquier otro ámbito.
Todo lo que se pueda argumentar para que esto no suceda, ahorrar dinero o garantizar alguna representatividad digitada, es ante la porfiada realidad de los hechos vividos en el pasado reciente, complementando el dicho de mi viejo, además de lindo por lo corto, un muy peligroso cuentito.
Jorge Regueira Hirigoyen
CI 1.894.903-0