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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáHace algunos días estuve en el Jardín Botánico y me sorprendió encontrar que ahora dejan entrar perros. Cuando era chico, vivía cerca del Botánico y recuerdo cómo me fastidiaba que no me dejaran jugar a la pelota. Al fin y al cabo, para un niño, el lugar no es sino otro parque más. Para una persona adulta, sin embargo, es fácil comprender que no es solo un parque: se trata del único jardín botánico que tiene Uruguay. Se parece más a un museo al aire libre, con un acervo de seres vivos. ¿Por qué permitir, entonces, que los perros hagan pichí en una colección que es patrimonio de la ciudad y del país?
Por lo que sé de su comportamiento, los perros orinan siempre en los mismos lugares. ¿Qué plantas serán las elegidas?, ¿un árbol centenario?, ¿alguna especie rara que acaban de plantar? Sin ser especialista, tiendo a pensar que esto afecta negativamente a las plantas, el patrimonio vegetal que el Botánico debe salvaguardar.
Pero no solo los árboles sufren. También las personas, para quienes, hasta ahora, este era uno de los pocos espacios públicos montevideanos, si no era el único, donde era posible caminar o sentarse tranquilamente en el césped, bajo los árboles, sin temor a tropezarse con cacas de perros, presenciar peleas de perros, ser examinadas por perros extraños bajo la mirada condescendiente del humano responsable que, desde lejos, aclara: “No hace nada”. Por más que esté prohibido pasearlos sin correa, sabemos, porque habitamos esta ciudad, que allí donde no esté el vigilante habrá perros sueltos. Y sabemos también que, así como crece el número de personas que recogen “lo que su perro deja”, aumenta también la cantidad de dueños y dueñas que no lo hacen.
Supongo que estas son algunas de las razones que han llevado a que este jardín botánico no haya permitido el ingreso de mascotas hasta el momento. Las mismas que justifican que no se deje entrar con animales en los botánicos del mundo. Me gustaría preguntarle a la Intendencia de Montevideo: ¿por qué decidieron habilitar un jardín botánico como paseo canino? Seguramente no será porque ese servicio falte en el barrio, allí fuera está el parque del Prado, uno de los lugares más lindos para salir a pasear con el perro y jugar a la pelota.
GDG
CI 1.976.446-9