Con la conflictividad sindical en su punto máximo desde que gobierna el Frente Amplio, dirigentes políticos y gremiales coinciden en que el PIT-CNT pasa por el momento de mayor incidencia a nivel nacional, con voz y voto en decisiones de política exterior, económica y laboral.
Es que si bien la importancia del movimiento sindical creció durante los gobiernos del Frente Amplio, que le dieron cabida en la dirección de varios organismos de gobierno y promovieron una serie de leyes con el fin de “balancear” el peso de los empresarios, hoy el PIT-CNT está “mas fuerte que nunca” para hacer valer su posición, incluso sobre la de miembros del gobierno, reconocieron a Búsqueda dirigentes sindicales y políticos.
En estos primeros meses del gobierno de Tabaré Vázquez, el PIT-CNT salió fuerte al cruce de varias iniciativas del gobierno y logró torcerle la mano en algunos puntos clave. Los jefes sindicales se atribuyen como “victorias” o “conquistas” que el gobierno se bajara de las negociaciones por el TISA, o que anunciara que seguirían las obras del Antel Arena.
Ambos casos conformaban la plataforma estructural de reclamos del PIT-CNT y fueron parte de las reivindicaciones por las que convocaron el 7 de agosto a un paro general de 24 horas, el primero en siete años.
Ese paro se orientó, según los sindicalistas, a “hacerle ver al gobierno cuál es el camino” para “seguir profundizando los cambios”, ya que se “había equivocado” con algunas decisiones.
En el PIT-CNT entienden que “no se puede jugar al achique” y que en momentos de crisis regional “es importante reforzar la inversión pública”. Los dirigentes apuntan sus dardos al astorismo y a ganarle la pulseada sobre la forma de encarar la economía.
El movimiento sindical también se abroqueló en los Consejos de Salarios, en los que aspiran a imponer sus condiciones de ajustes anuales y correctivos por inflación a partir del primer año (Búsqueda Nº 1.834).
La distribución presupuestal es otro motivo de discusión, en particular en la educación. Los gremios del sector vieron como una victoria “contundente” el hecho de que el gobierno tuvo que levantar primero la esencialidad y ellos mantuvieron las medidas de lucha. Los dirigentes buscarán “reencauzar la discusión” para “alcanzar un presupuesto educativo adecuado”.
Más fuertes que nunca.
Vázquez no es ajeno a este centro de poder. El hecho de que aceptara inaugurar el Congreso del PIT-CNT en junio de este año es visto por dirigentes políticos y sindicales como un “enorme reconocimiento” a la “importancia” del movimiento obrero dentro de la estructura social del país.
“Conozco pocos países en el mundo en que un presidente haya recibido a la central sindical cuatro veces en los primeros seis meses de gobierno”, dijo a Búsqueda Fernando Pereira, presidente del PIT-CNT.
“Hoy el movimiento sindical está más fuerte que nunca. Estamos en un momento potente porque nos ganamos ese espacio, no hicimos la plancha estos 10 años”, dijo Pereira.
El dirigente sostuvo que el movimiento sindical “creció tanto en afiliados como en peso político” y eso “es una enorme responsabilidad a la hora de mover sus fichas”.
Sostuvo que este crecimiento en peso político “tiene que ser aprovechado para profundizar los cambios y mejorar las condiciones de la amplia mayoría de la sociedad, que son los trabajadores”.
Pereira reconoció que en situaciones como la del TISA o el Antel Arena el PIT “jugó fuerte” y logró “hacer valer” su posición.
Para Pereira, la conexión entre el movimiento sindical y los cuadros políticos del Frente Amplio “ayuda y mucho”, porque “la afinidad ideológica” permite que se entiendan mejor y se puedan “hacer llegar mejor los puntos de vista”.
“No concibo a un gobierno de izquierda que no integre a los trabajadores. Eso no quiere decir que estos representantes sean agentes de sus sindicatos. Hay casos en los que discrepamos y así lo hacemos saber”, añadió.
Influencia.
El gobierno reconoce esta influencia. El diputado del Nuevo Espacio Jorge Pozzi dijo a Búsqueda que “sin duda el poder político de la central se acrecentó” y tiene una “evidente influencia política”, aunque “en algunos casos es más gordura que músculo”.
Pozzi, que fue dirigente del sindicato de la bebida, dijo que la base para construir un movimiento sindical “fuerte y poderoso” fue el primer gobierno del Frente, que aprobó “36 leyes obreras”.
El diputado socialista Roberto Chiazzaro sostuvo que “la incidencia política del movimiento obrero se acrecienta cada vez más” y que con la llegada del Frente Amplio al poder esa incidencia “se consolida”.
El director nacional de Trabajo, Juan Castillo, ex coordinador del PIT-CNT, dijo a Búsqueda que en su etapa al frente del movimiento sindical “se echó para atrás el Alca (Área de Libre Comercio de las Américas)” y que la relevancia del sindicalismo “no es mayor ni menor” que en 2005, sino que “está empatada”.
El mayor peso en la historia.
“El movimiento sindical es un actor preponderante del quehacer nacional, ha crecido en su peso político a nivel de la toma de decisiones y tiene capacidad de marcar agenda. En el tema del TISA está clarísimo. Pero también se le da mucha trascendencia de parte de la oposición al decir que el poder sindical manda más que el gobierno, es una estrategia para disimular que la oposición no tiene peso en este país”, dijo el dirigente de COFE Joselo López.
El secretario de Relaciones Internacionales del PIT-CNT, Fernando Gambera, dijo a Búsqueda que “indiscutiblemente es el momento de mayor peso en la historia del movimiento sindical”.
Gambera, que también es secretario general del gremio bancario, sostuvo que hoy el PIT-CNT “tiene una mayor injerencia en la toma de decisiones”, pero que éstas “siguen estando donde estuvieron siempre: primero en el poder económico del país, que sigue influyendo, y después en los organismos de gobierno”.
Oposición.
La oposición ve con preocupación este peso del movimiento sindical. Dos ex presidentes, Julio María Sanguinetti (Partido Colorado) y Luis Alberto Lacalle (Partido Nacional), criticaron esta situación.
“Antes decíamos que el PIT-CNT era un brazo sindical del Frente Amplio. Hoy es al revés: hoy todo luce a que el Frente Amplio es un brazo político del verdadero poder, que es el PIT-CNT”, dijo Sanguinetti en una entrevista con El Observador TV.
“El partido de gobierno está sometido a una corporación sindical”, agregó.
Lacalle escribió en una columna en el diario “El País”, que hay un “debilitamiento de la democracia” debido a que “las dos fuerzas de mayor influencia política (el Frente Amplio y el PIT-CNT) carecen de una plena legitimidad democrática, no representan en forma real e indiscutible a las bases de su poder”.
Advirtió que este es un gobierno “cívico sindical” en el que hay “una asociación, cuando no confusión, de los sindicatos con el FA”.
Información Nacional
2015-10-08T00:00:00
2015-10-08T00:00:00