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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáPlunagate. En una carta anterior hice referencia a algunas circunstancias de este fenomenal embrollo. Deseo insistir sobre algunos de los ítems referidos.
No entra, ni pueden entrar por mas esfuerzos que haga, las excusas que se han formulado por distintos integrantes, de esto que llaman gobierno, respecto del tema Pluna.
Recuerdo que hace unos cuantos años comenzaron a volar con el nombre de Pluna dos aviones De Havilland cuyos pilotos fueron dos hermanos Rodríguez Escalada. Fueron los titulares de la empresa los Sres. Alberto y Jorge Márquez Vaeza. No tengo, ni interesan, detalles, pero tengo bien claro el tremendo esfuerzo que implicaron las distintas gestiones, económicas y técnicas y el más que lícito propósito que les inspiraba. Durante varios años atendieron líneas aéreas a algunas localidades del interior; creo que la ciudad de Salto fue una de las primeras.
Después, por distintos problemas cuyo recuerdo no viene al caso, la empresa se fue transformando en una sociedad anónima con creciente participación del Estado. Y aquí aparece el cangrejo bajo la piedra. Era el llamado Estado que fue quien hizo creer que podía con el protagonismo y manejo de Pluna. También, como previsible consecuencia, la empresa se fue politizando y siguió mal prestando sus servicios y mal cubriendo inversiones y gastos. En pocos años se fue transformando en un vampiro, monstruo voraz con una máscara de empresa y en un instrumento político.
Es anterior a los malos gobiernos del Frente Amplio y responsabilidad de varios gobiernos de distinto tipo político. Así pasó con Amdet, que pudo ser un excelente servicio urbano, no contaminante y bastante silencioso, que prestó muy buenos servicios hasta que los estúpidos manejos políticos terminaran su vida. Y no quiero dar otros ejemplos pues no puedo ni deseo amargarme.
Pero finalmente, los errores, la incompetencia, el manejo político siempre han dado el mismo fruto: ¡podrido! ¿Quién o quienes lo pagan? ¡Las espaldas de Juan Pueblo!
Pasó el tiempo y los rostros políticos han cambiado. La voracidad no, pues los señores del Frente Amplio, salvo excepciones, han sido muy buenos alumnos del despatarre administrativo, pero como son una mayoría, como los liceales de hoy día, aprendieron lo malo y lo perfeccionaron notablemente y a pesar de que existen hoy unos pocos frentistas capaces e inteligentes, son pocos, muy pocos, demasiado pocos. Globalmente se han mirado el ombligo y se han considerado a sí mismos como un grupo excelente y de capacidad muy superior. Metiendo la pata pero no la mano en la lata. Dicho y hecho. Se llevaron también la lata.
Los de antes fueron muchas veces débiles e incompetentes, con muchas excepciones, pero políticos al fin. Fueron testigos los votos y los votantes y las decenas de miles de empleados públicos.
Pero si se trata de asumir responsabilidades, nada, nada. Excepto Mujica. Que tuvo siempre que ver con cada bache y con cada pozo. Dijo ser responsable, pero no pasó nada. “Por aquí no pasó, dijo el franciscano”. Excepto la renuncia del ministro de Economía y la caravana de progresistas procurando disculpar sus horrendas metidas de pata.
Y nadie se movió de sus butacas (y sus sueldos). Es posible que nadie sea defenestrado y pague con su vergüenza y desprestigio sus mal habidos bienes y sea por lo menos expuestos a juicio.
¿Es que se puede ser tan torpe? ¿Es posible tal alto nivel de incompetencia?
¿Es que los uruguayos somos idiotas totalmente? ¿Es que el verano clausura responsabilidades? ¿Es que el almanaque distrae a ofensores y ofendidos?
Se ha estimado en 70.000 las personas y entidades perjudicadas y ofendidas. Y el prestigio del Uruguay en el mundo sufre sin reacción alguna, por llevar tal tremendo baldón. Y habrá que pagarlo, hoy o mañana. Sea como sea.
“¡Oh, no! ¡Pueblo: despierta! Arranca el porvenir de tu pasado. Levántate a reinar, pues de rey tienes el corazón y la guerrera frente” (Zorrilla).
Francisco Villegas Berro
CI 443.427-3