La tensa e incierta situación generada en torno a la deuda pública impaga de Argentina es monitoreada con atención por el gobierno de José Mujica, por las eventuales derivaciones para Uruguay.
La tensa e incierta situación generada en torno a la deuda pública impaga de Argentina es monitoreada con atención por el gobierno de José Mujica, por las eventuales derivaciones para Uruguay.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáUna delegación encabezada por el ministro de Economía, Axel Kicillof, que negoció en Nueva York contrarreloj con un grupo de inversores extranjeros que le reclaman ante la Justicia de Estados Unidos por los bonos impagos desde 2002, reconoció que no hubo un acuerdo. Un juez de ese país había dado plazo hasta ayer miércoles 30 para que alcanzaran un arreglo que, al fracasar, dejó al Estado argentino en una situación de incumplimiento de pago de intereses, ya que había girado el dinero pero fue congelado por orden de ese magistrado.
“Todavía no tengo un panorama claro” y hay “teorías de todos los gustos” sobre las posibles consecuencias de esa situación para la economía uruguaya, declaró anoche Mujica a Búsqueda.
“Siento mucho que no se pueda hacer algo. Esto se estuvo discutiendo bastante en el Mercosur y todo el mundo expresó su solidaridad, pero no se pudo hacer mucho más. Acá se ve la importancia de este banco que están creando los BRICS. Hay necesidad de alternativas de carácter internacional para pedir plata. Ahora está por empezar el Banco del Sur también”, reflexionó el mandatario.
Desde el equipo económico se sigue con atención la negociación por la deuda argentina. “Es parte del escenario, pero el país está a resguardo de posibles impactos en el frente financiero”, comentó un jerarca a Búsqueda.
Por su parte, el economista Javier de Haedo preguntó en su cuenta de Twitter, a cuánto cotizará hoy jueves 31 el dólar paralelo (“blue”) en el mercado argentino: “A 14?” pesos. Y lanzó un vaticinio: “Veo inminente devaluación del oficial”.
Sin embargo, no hubo un acuerdo. Kicillof relató ayer que en las conversaciones volvió a plantearles a los holdouts —liderados por los fondos de inversión estadounidenses Elliott y Aurelius, a los que el gobierno argentino llama “buitres”— la propuesta de que acepten las quitas y plazos más largos que ofreció en los canjes de 2005 y 2010. Eso fue rechazado y también el pedido de que concedan tiempo para seguir negociando y evitar así un default. El ministro insistió en que Argentina tiene capacidad y voluntad de pago, pero no lo hará bajo condiciones de “extorsión”.
Sin embargo, un pago de intereses de bonos por U$S 539 millones que el juez estadounidense a cargo de la causa había congelado a la espera de un arreglo, no pudo concretarse. Por ello la calificadora Standard & Poor’s bajó ayer la nota de la deuda pública argentina a la categoría de “default selectivo”.
Anoche la prensa porteña manejó información contradictoria acerca de negociaciones entre la banca argentina y los holdouts querellantes para comprar la totalidad de los bonos y asumir como acreedores frente al Estado. Una operación de ese tipo, según el portal web de “Ambito Financiero”, haría que la cesación de pagos fuera un episodio “efímero”.
“No me extraña que pueda ocurrir un arreglo entre privados”, comentó Kicillof en la conferencia. (Más información en páginas 29 y 30)