• Cotizaciones
    lunes 09 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    El precio de seguir el camino interior

    Pat Di Nizio, líder de The Smithereens
    Columnista de Búsqueda

    La noticia tomó a todo el mundo de vacaciones o casi. Aunque en realidad, ese “todo el mundo” seguramente se reduzca a unos cientos de miles de fans desparramados por el mundo. Pat Di Nizio, vocalista, guitarrista y compositor excelso falleció el 12 de diciembre tras una serie de complicaciones de salud que se venían alargando desde 2015. Di Nizio, nacido en New Jersey, lideró durante más de cuatro décadas a The Smithereens, la banda que fundó en 1980 junto con Mike Mesaros (bajo), Jim Babjak (guitarra) y Dennis Diken (batería), todos ellos también originarios de ese estado.

    La de los Smithereens es otra de esas historias de bandas que parecía que tocaban el cielo con las manos y que, en el transcurso de unos pocos años, terminaron siendo bandas de culto. De esas bandas que son reivindicadas antes que nada por otros músicos. De las que el público rockero general pierde de vista en cuanto su último sencillo deja de sonar en las radios. Y sin embargo…

    Formados gracias a un aviso publicado por Di Nizio en un diario de New York, en donde decía buscar baterista para grabar un demo, el primer disco de The Smithereens fue Girls About Town de 1980, un EP con cuatro canciones. El disco incluía tres temas del vocalista y una versión de Girls Don’t Tell Me, de Brian Wilson, que fuera grabada originalmente por los Beach Boys en 1965. Ya en esas primeras canciones, era claro para donde iban los tiros: melodías beatleras cruzadas por poderosos ganchos guitarreros.

    Tras la edición de ese EP, pasarían tres años hasta la salida del nuevo material del grupo, que sería nuevamente un EP, Beauty and Sadness, en donde la fórmula ya estaría completamente desarrollada: canciones de corte pop, de alta calidad melódica, interpretadas con la contundencia de un tema de AC/DC. La pasión de Di Nizio por el rock británico de los 60, en especial The Byrds, se mezclaba de manera contundente con sus letras directas sobre desamor. Sin embargo, su aire decididamente “blue collar” lo convertía en un bicho raro dentro de la ola de bandas college estadounidenses, en donde los aires universitarios y no los proletarios eran la norma.

    A pesar de que este segundo EP tuvo una buena acogida a nivel de prensa, logrando incluso una buena reseña en la revista Rolling Stone, la banda no lograba tocar tan seguido como quería, así que decidieron lanzarse al camino como grupo de apoyo de Otis Blackwell, con quien grabaron dos discos en esos años. Para 1985, y aunque ya eran una muy sólida banda de rock, los Smithereens seguían sin lograr captar la atención de los sellos.

    Eso cambiaría cuando uno de sus demos llegó a manos de Scott Vanderbilt, un ex DJ de rock alternativo que estaba trabajando en el sello Enigma, quien los contrató y lanzó su primer disco, Especially for You, en 1986. El álbum fue producido por Don Dixon, que venía de trabajar con R.E.M. junto con Mitch Easter, e incluía el tema Blood and Roses, que sería muy bien versionado por la banda uruguaya Níquel en 1991 (ver recuadro) e In a Lonely Place, cantado junto con una muy joven Suzanne Vega. El video de este último, de romántico aire noir, capturaba perfectamente la atmósfera oscura y descorazonada de los temas más dulces de Di Nizio.

    Esas dos canciones fueron hits menores dentro del rock alternativo (o college) de entonces y fue gracias a ellas que la banda firmó, dos años más tarde, con Capitol. Con este sello y nuevamente con Dixon en los controles, los Smithereens grabaron el disco Green Toughts, en donde aparece su máximo hit, Only a Memory, una robusta canción rockera de desamor, repleta de armonías vocales, construida sobre un muro de guitarras en donde se alternan los riffs y las líneas melódicas. El disco también incluía canciones que se desviaban de la fórmula de pop guitarrero del grupo, como Deep Black, con su atmósfera oscura. La lírica de Di Nizio era siempre directa, potente, romántica pero sin jamás caer en la cursilería, matizada por el uso de expresiones coloquiales y, al decir de Jorge Nasser, “completamente universales”. Incluso en canciones como House We Use To Live In, los sentimientos no estaban dirigidos a otra persona sino a los lugares que guardan nuestros afectos.

    Para su tercer disco, llamado 11 y editado en 1989, la banda decidió trabajar con Ed Stasium, un productor de corte más rockero que Dixon, quien le dio al disco un sonido de guitarras más potente aun. El disco, que siguiendo con la obsesión de Di Nizio por los 60 homenajeaba la película Ocean’s Eleven, recibió criticas mezcladas: parte de la prensa lo consideró un gran álbum, mientras otra creyó que la banda había perdido su zona mas climática, la de sus baladas de desamor, y que eso perjudicaba su paleta estilística. De este trabajo salió el sencillo A Girl Like You.

    Este disco es, seguramente, el que marca un punto de inflexión en la carrera de la banda, al menos en lo que a su relación con la crítica se refiere. Si hasta entonces, y pese a todas las resistencias que generaba su estilo de rock proletario, la prensa había avalado los trabajos del grupo, a partir de 11 comienza a alejarse de su nuevo material. Para cuando aparece su cuarto álbum, Blow Up, en setiembre de 1991, los periodistas ya no estaban prestando atención a las bandas de college rock que se dedicaban a pulir su sonido. De hecho, para este trabajo Di Nizio compuso dos temas con Diane Warren y Julian Lennon. Y si bien el sencillo Too Much Passion entró en las listas de éxitos, su aire decididamente mainstream (con vientos, cuerdas, percusión y coristas) iba en sentido contrario a los nuevos aires que soplaban en aquel año. Tampoco ayudó mucho que el disco saliera casi al mismo tiempo que el Nevermind de Nirvana.

    Fue justo entonces cuando se produjo el corte en la hasta entonces relativamente ascendente carrera de la banda de New Jersey. A partir de ahí se sucedería una cadena de discos que no lograrían demasiado impacto, especialmente a partir de que el establecimiento del grunge como el nuevo sonido alternativo “oficial” dejara al grupo y a su estilo sin una zona en la que mostrar y trabajar su estilo. Y aunque la banda volvió a colaborar con Dixon para A Date With The Smithereens, en 1994 la escena musical ya era otra por completo y tanto la prensa como el público simplemente los ignoraron.

    Desde entonces y hasta el presente, The Smithereens había alternado la edición de recopilaciones de éxitos con discos de versiones (incluído uno de temas navideños) y, cada tanto, algún disco nuevo, como 2011, en donde su nuevo material sí lograba capturar la esencia de sus mejores momentos. Como apunta el crítico Mark Demming, ese álbum fue “el primero en mucho tiempo que no suena como el disco de una banda preocupada por trabajar”. En esto sin duda debe haber colaborado la presencia de Dixon nuevamente en la producción y de Mitch Easter como ingeniero de sonido.

    El fallecimiento de Di Nizio, a los 62 años, (quien en sus últimos tiempos condujo para ESPN una interesante serie de entrevistas con músicos sobre béisbol) truncó hace unas semanas la posibilidad de un nuevo trabajo de la banda.

    Más cerca de Bruce Springsteen (y no solo geográficamente) que de sus hermanos de escena, el rock blue collar de los Smithereens fue único e intransferible. A su manera, quizá con problemas de timing (llenar los temas de sesionistas justo cuando comenzaba el grunge no fue quizá la mejor idea), la banda liderada por Di Nizio dio siempre señales de absoluta independencia artística. Aun cuando esta los condenara a ser una banda de culto.

    Y es que eso, seguir la pulsión creativa interior hasta donde esta nos lleve, quizá sea la única forma de darle sentido a la tarea artística.