Sr. Director:
Sr. Director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDe terror. Estoy bastante alejado de mi profesión, pero bien dicen que el zorro pierde el pelo pero no la mañas. No recuerdo cuándo comencé a escribir y debatir sobre el bendito puente sobre la Laguna Garzón, pero debe andar por los vente años, tanto de mis cargos en la Intendencia de Maldonado como desde el Ministerio de Vivienda (Ordenamiento Territorial), y me había desprendido ya de toda mi documentación a propósito de esa iniciativa. Pero en el número 1.764 de ese semanario se publica una demoledora carta del Ing. Lucio Cáceres, personaje que además de ser catedrático en la materia conoce exhaustivamente los problemas de vialidad, rutas y puentes. No solo quiero compartir los puntos de vista del Ing. Cáceres y felicitarlo por su enfoque sobre este debatido punto sino que, como atrevido, completar su nota.
La tontería humana no tiene límites y esa es materia más que conocida, pero en este caso la persistencia en el disparate es de un nivel insuperable, tanto en el diseño que desgraciadamente parece se llevará a cabo, sino de la estúpida inversión que ese proyectado puente significa. No puedo ni me corresponde discutir la capacidad del Arq. Rafael Viñoly, pero un tropezón no es caída. Y mi apreciado colega es poseedor de muchos bien ganados laureles, para que un “puentecito” empañe su prestigio.
Pero el hecho de construir ese “puente” circular supone el apoyo de autoridades nacionales y departamentales, pareciéndome como de opereta, pero tal opereta que podría ser chusca es de llorar en las tinieblas más oscuras y golpearse el pecho y hasta virtualmente suicidarse. La inversión que se deberá realizar es sobremanera inútil. He sostenido mil veces que ese puente está solamente justificado por una inversión inmobiliaria más que conocida y por el apoyo de las autoridades al estúpido concepto de crear rutas importantes paralelas a las costas. Son más que sabidos los variados ejemplos de ese erróneo enfoque y valorado sus negativos resultados.
Espero y deseo que ese proyectado puente circular no se lleve a cabo y finalmente triunfe el buen sentido. Si las autoridades nacionales y departamentales creen en la perentoria necesidad de construirlo la más elemental lógica es que construyan un simple puente recto y no malgasten pólvora en chimangos.
Ya estoy aburrido de ver cómo se apoyan ese tipo de obras sin sentido y por tanto, quiero una vez más poner de manifiesto mi total discrepancia con dicha propuesta.
Salúdale muy atentamente y mucho le agradecerá la publicación de esta nota en las páginas de Cartas al Director.
Arq. Francisco Villegas Berro