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    miércoles 05 de junio de 2024

    El valor del trabajo

    Sr. Director:

    Si el trabajo representa gran parte de tu vida, ¿pueden ambos (vida y trabajo) estar disociados? Si deseas una vida de calidad, ¿cómo debería ser tu trabajo?

    ¿Algo que solo sirve para ganar dinero? ¿Una actividad donde puedes aplicar tus conocimientos? ¿Una manera de capacitarte? ¿Un lugar donde vas cada mañana? ¿Algo que heredaste? ¿Tú forma de contribuir con algo? ¿Una oportunidad de conocer gente? ¿Un paso más hacia otra cosa? ¿Una manera de obtener reconocimiento? ¿Nada de todo esto?

    No podemos saber si el trabajo es para ti algo de todo esto… Pero, sin duda, ¡es algo que ocupará gran parte de tu vida!

    1. ¿Cómo piensas pasar todo tu tiempo libre? “Soy el tipo más afortunado del mundo. Nunca tuve realmente un trabajo… Fui jugador de fútbol, luego entrenador, después representante y también periodista deportivo. El fútbol profesional ha sido mi vida desde 1967. He disfrutado cada parte de él. Ni una vez lo sentí como un trabajo” (John Earl Madden).

    La psicóloga Amy Wrzesniewski y sus colaboradores señalan que las personas experimentan el trabajo que hacen de una de estas tres maneras: como un oficio, como una carrera o como una vocación. Un oficio se percibe sobre todo como una tarea, algo que se hace por dinero más que por auténtico interés personal. La persona va al trabajo cada mañana básicamente porque tiene que hacerlo, no precisamente porque lo desee de una manera especial, y su razón no es otra que la paga que recibirá a fin de mes, sin mayor expectativa que esperar que llegue la remuneración o la época de vacaciones.

    Cuando el trabajo se percibe como una carrera, eso se debe principalmente a factores extrínsecos, como el dinero que proporciona esa ocupación y el progreso que reporta en términos de poder económico y prestigio social. La persona que ve así su trabajo está siempre esperando un ascenso, un escalón más en la jerarquía laboral: de profesor asociado a catedrático, de maestra a directora, de vicepresidente a presidente, de asistente del editor a editor jefe.

    Pero para la persona que siente su trabajo como una vocación lo que hace es en realidad un fin en sí mismo. Por supuesto, la paga no deja de ser importante, ni tampoco la posibilidad de un ascenso, pero la razón principal para su trabajo es que quiere hacerlo. Su motivación es intrínseca, y siente con ello una especie de realización personal. Para esta persona, sus metas son coherentes. Se apasiona por lo que hace y obtiene satisfacción personal de su trabajo: siente que para ella es, más que una obligación, un privilegio.

    Si los adultos pasan casi la mitad de las horas de vigilia trabajando y este no gusta, es el “yugo” a que se está sometido, significa que se odia. La consecuencia de ello es que se detesta la mitad de su vida y así es difícil ser feliz. Si eres infeliz, vas a volcar tus miserias en la sociedad, y eso se llama envidia, odio y resentimiento. Seguramente te autoconsueles siendo “marxista”, así le echas la culpa al “sistema” y evades tu responsabilidad.

    Si por el contrario, el trabajo gusta, apasiona, la mitad de la vigilia adulta va a ser feliz y así será tu vida.

    El valor del trabajo viene dado por el amor que se pone en él y, por tanto, por el simple hecho de cambiar la “atención” que se le dedique a su realización, va a cambiar el contenido de este. Mihaly Csikszentmihalyi (1997, Fluir (Flow): una psicología de la felicidad, Barcelona, Editorial Kairós S. A.), explica que solo poniendo atención en lo que se hace la tarea más rutinaria puede transformarse en desafiante. “Del yugo al orgullo de lo que se hace”, eso apunta a la excelencia, imprescindible para crear la riqueza necesaria para sacar a los compatriotas de la calle y de los asentamientos. No es trabajando menos horas que somos solidarios con esos compatriotas.

    No me extraña, sí me hace sonreír, aquellos que se oponen a aumentar la edad de jubilación salvo razones fundadas (trabajos insalubres, extenuantes). No saben lo que es sentirse innecesario, prescindible, excedente, perimido. Lo digo hoy que estoy luchando para que no me jubilen por cumplir 70 años según dicen “los reglamentos”.

    Seguro que los que se oponen aumentar la edad de jubilación son personas que gestionan muy bien su “yo”, saben alinear su atención, el tiempo y los hábitos en cosas gratificantes, con grandes y sublimes propósitos. No se ven dando maíz a las palomas o jugando todo el día a las bochas…, o quizás eso fue lo que hicieron durante toda su vida.

    “La jubilación es para la gente que se ha pasado toda una vida odiando lo que hacía. Mi sueño más salvaje es tener 90 años y poder continuar así haciendo una película al año, durante muchos años más” (Woody Allen).

    2. Un 1º de mayo acorde al año 2023 (*). Un estudio presentado en el Foro Económico Mundial ocurrido en Davos (Oppenheimer, Andrés, El futuro de nuestros empleos, 2016) afirma que “el sesenta y cinco por ciento de los niños que entran en la primaria hoy van a terminar trabajando en empleos que no existen en la actualidad”.

    Por tanto, si no preparamos a nuestros jóvenes desde ahora para que tengan más habilidades técnicas y para ser más emprendedores e innovadores, van a estar más amenazados por la ola tecnológica actual —reforma educativa: “Si enseñamos a los alumnos de hoy como enseñábamos ayer, les estamos robando el futuro” (John Dewey)—.

    Si tratamos de bosquejar un escenario futuro, la única salida para la creación genuina del desarrollo laboral del siglo XXI parece estar fundada en el andamiaje de miles de emprendedores que actúen como agentes de cambio, sustenten la competitividad de nuestra sociedad, se procuren trabajo a sí mismos y sean multiplicadores de empleo. Ser un agente de cambio es una virtud; es el que hace que las cosas sucedan.

    Cuando se habla de multiplicadores de empleo, se refiere a emplear, término originario del latín implicare, que significa “introducir”. Es esta la forma de eliminar la exclusión con la que se ve amenazada toda la sociedad. Las grandes empresas, en nombre de la globalización, la competitividad y la tecnología, reducen empleados día a día, y este enorme caudal de gente queda fuera de la economía en red y solo es posible incluirla mediante la creación de empleos.

    Hoy son las pequeñas y medianas empresas (pymes) las que motorizan el PBI de las naciones y ocupan la mayoría de la mano de obra del mundo, por lo tanto, es necesario introducir en la agenda de todos los sectores (empresario, gubernamental, tercer sector, enseñanza inicial, básica, media y superior) el especial desarrollo de una sociedad culturalmente emprendedora.

    En el día de la fecha se ha reunido el Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT. De acuerdo a su plan estratégico, toma las siguientes decisiones:

    Misión: “Es la afiliación sindical, organización y formación de los trabajadores del país”.

    1. Vistas las tendencias del mercado laboral mundial, que muestran un cambio continuo en la preferencia de los empleados hacia el trabajo flexible y modelos de empleo modificados, con un enfoque de crecimiento lateral y de aprendizaje, decide estudiar junto a las autoridades gubernamentales y empresariales los aspectos siguientes:

    a. Competencias requeridas en los mercados laborales.

    b. La automatización y su impacto en el mercado de trabajo.

    c. Las tendencias demográficas y su incidencia en el mercado laboral en el Uruguay.

    d. Evolución de los modelos de empleo, incluyendo el teletrabajo y formas híbridas.

    e. Modelos de empleo, el trabajo por encargo y otras formas más sofisticadas.

    f. Aprendizaje automático, inteligencia artificial y automatización del trabajo.

    g. Inteligencia artificial, procesos de reclutamiento y gestión del talento.

    2. Preocupados por el empleo y las fuentes de trabajo, solicita a las autoridades gubernamentales nacionales, a la Udelar y demás universidades privadas el apoyo para constituir en su seno una incubadora de empresas como vía de autogenerar empleo genuino para que sea gestionado por sus propios integrantes bajo la forma social más apta para su desarrollo humano.

    Visión: “Construir entre todos una sociedad más justa y solidaria, donde los medios de producción y de servicios estén en manos de los trabajadores. Para llegar a un Uruguay, un mundo, en el cual no existan explotados ni explotadores”.

    3. Abandonar el análisis de la realidad con las categorías mentales del marxismo. Ideología fracasada en la práctica. Solo sobrevive en dictaduras. Ha causado más de 50 millones de muertes entre hambrunas, fusilamientos y gulags.

    Proponer al gobierno actual, legítimo representante de la decisión ciudadana en esta democracia plena actual, trabajar juntos contando con nuestra confianza, colaboración y cooperación con el propósito de incrementar el capital social del Uruguay. Para mejorar el sistema educativo la primera condición es no utilizarlo como campo de batalla ideológico. Las políticas educativas, los planes de estudio y la formación docente serán resueltos a través de ópticas pedagógicas y no ideológicas. Las buenas prácticas internacionales serán adaptadas a la realidad del país. La educación será una política de Estado, una zona libre de ideología en la cual las políticas se resuelvan y los recursos se asignen en busca de brindar oportunidades a todos por encima de cualquier otra consideración.

    Rafael Rubio

    CI1.267.677-8

    (*) “Deja a un hombre alterar radicalmente sus pensamientos y se sorprenderá de la rápida transformación que afectará sus condiciones materiales de vida. Las personas creen que los pensamientos pueden mantenerse en secreto, pero no se puede; rápidamente se cristalizan en un hábito y esos hábitos se solidifican en circunstancias” (James Allen, en Bachrach, Estanislao, 2021, En el limbo, Penguin Random House Grupo Editorial, pág. 213).

    Cartas al director
    2023-05-10T19:44:33