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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáHemos perdido las referencias. Pretenden que la sociedad uruguaya cuestione al senador Javier García; que lo condenen, asociándolo al vicepresidente Raúl Sendic y a otros integrantes del elenco gubernista que exhibían títulos que no poseían.
Lo primero que debemos aclarar es que el senador Javier García es médico recibido en la Udelar desde 1991, ese título en nuestro país es el requisito para ejercer la medicina en todo el territorio nacional.
El desarrollo de las especializaciones y de los estudios de posgrados, al igual que la organización de “sociedades de sspecialistas” es un fenómeno de enorme importancia académica y profesional; pero reciente y que no tiene un correlato normativo, el cual es preocupación creciente de las gremiales médicas.
Instituciones prestadoras de servicios de salud, tanto públicas como privadas, en todo el territorio nacional han incorporado en su modelo asistencial la participación cada vez más importante de los especialistas, al punto que el modelo de asistencia muchas veces se asienta en ellos en contrapartida de los médicos de familia o generalistas.
Pero también es cierto que el número de especialistas formados y graduados en nuestro país no alcanza a cubrir la demanda asistencial en todas las disciplinas de la medicina.
Un estudiante de posgrado es muy valioso, por lo que le cuesta al país producirlo y especializarlo en los servicios asistenciales es la consecuencia lógica de su proceso de formación profesional.
Es por esto que se desempeñan en múltiples servicios asistenciales médicos graduados que brindan atención en servicios especializados sin haber culminado sus estudios de posgrado.
La mayoría de ellos son estudiantes avanzados de estos posgrados de la Udelar, acceden a esos servicios por su competencia notoria, por el aval de las instituciones y por su desempeño de excelencia, por el cual son evaluados.
La propia ASSE selecciona sus recursos humanos de esta forma, en sus llamados a especialistas admite aspirantes con estudios avanzados para proveer sus cargos.
Recientemente en el departamento de Florida asistimos a un conflicto de “especialistas pediatras” que reclamaban por sus condiciones laborales, específicamente por el reconocimiento de sus remuneraciones acorde con su característica de “especialistas”.
Vale destacar que de los involucrados no todos poseían el título de pediatras, sí el de médicos y seguramente todos tienen estudios de posgrado en Pediatría.
El diputado y médico Daniel Radio comunicaba que un alto porcentaje de esos “pediatras” de Florida no tenían aún su titulo.
Esta es la cuestión de fondo.
El presidente del Sindicato Médico del Uruguay Dr. Julio Trostchansky participó activamente en la defensa de los reclamos de sus colegas “pediatras” de Florida, como él mismo dice: “Contra los intereses de las patronales” que casualmente son otros colegas médicos cooperativistas agrupados en la Federación Médica del Interior. En esta discusión intervino un senador, el Dr. Javier García, quien defendió con firmeza los derechos de los ciudadanos a recibir atención sanitaria, puesto que el conflicto había dejado a siete mil niños sin atención.
El senador Javier García exigió la intervención del Ministerio de Salud Pública si la situación se extendía y los intereses corporativos continuaban dejando de rehén a la población.
El conflicto se solucionó, pero —al parecer— quedó el enojo de alguno de sus protagonistas.
No sabemos qué motivó al presidente del Sindicato Médico a publicar en su cuenta de Twitter el lunes 14 de noviembre de 2016: “En estos tiempos de títulos, hay un senador del PN que siempre es presentado como pediatra pero no lo es. Debería aclararse” y decir más tarde “Por eso (…) mejor aclarar cuando lo presenten Desconozco si alguna vez sucedió que él se presentara (sic) “no digo que @SeJavierGarcia se presente como pediatra. Lo presentan así los medios, mejor en estos tiempos aclarar y no comerse un garrón”.
El semanario “Brecha” no tardó en tomar las opiniones de Trostchansky, para elaborar un artículo político (fiel a su orientación política), en donde se pretenden establecer similitudes con el caso Sendic. Cada uno tira agua para su molino. Bastante traída de los pelos la comparación que, por disparatada, cae por su propio peso.
Trostchansky y García se conocen, por sus funciones tienen diálogo, son colegas. Se han cruzado en un sinfin de oportunidades. Comisiones de salud, eventos gremiales, profesionales, políticos. ¿Cuál fue la razón de las insinuaciones, luego afirmaciones y por último aclaraciones con respecto a la condición de pediatra del senador Javier García, por parte de Trostchansky en las redes sociales?
El motivo, desde mi humilde opinión, fue sembrar un manto de dudas, desacreditar, vulnerar la confianza de un legislador. El legislador que circunstancialmente había actuado como interlocutor y oponente desde el sistema político en el conflicto reciente.
Esto es lo que nos preocupa.
Utilizar la descalificación, la insinuación, la calumnia, para restar valor a la opinión de quien circunstancialmente ha sido el oponente o ha expresado una posición política diferente.
En este clima, el presidente de una gremial profesional influyente e importante avanza y embate contra un legislador. Se olvida que hace unos días defendía a “pediatras especialistas” en la misma condición que García. A los que no les preguntó si se habían recibido para reclamar lo que reclamaban. Le pareció justo. Por su función y por su tarea.
Hoy la sociedad se encuentra confundida.
La confundió Trostchansky.
Pretendió enjuiciar a un colega cuyo único error, si lo tuvo, fue no aclarar en algunas entrevistas (porque en otras sí lo hizo) que no había obtenido el título de pediatra, aunque sí había hecho todos los estudios del posgrado, la tesis final, rendido el último examen y trabajado en un servicio pediátrico (reitero: como tantos otros, incluso algunos de los “pediatras” de Florida).
¿Eso fue lo que molestó a Trostchansky?
No creo. Lo que molestó a Trostchansky fue que desde el Parlamento se sintiera la voz de un senador dispuesto a intermediar, a actuar, a defender los intereses de la población que una y otra vez queda rehén de los corporativismos.
Espero y deseo profundamente que este malentendido se aclare.
Conozco a ambos, son excelentes profesionales, personas y mejores actores políticos, cada uno en su área y competencia, Trostchansky como conductor de un importante sindicato y García como senador de la República.
La profesión médica, la salud de los uruguayos, no se merece este tipo de desencuentros.
Reconociendo como reconoce el Dr. Trostchansky que nunca escuchó al Dr. Javier García atribuirse el título de pediatra y haciendo honor a su honestidad intelectual y al conocimiento que tiene de la realidad de la medicina especializada de nuestro país, creemos que le debe una disculpa al senador Javier García.
Dr. Gastón Cossia
Representante Nacional