Lamentables fueron las expresiones en relación a Cristo realizadas en ADM por el señor ministro de Defensa.
Lamentables fueron las expresiones en relación a Cristo realizadas en ADM por el señor ministro de Defensa.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáPeor es el contenido de la carta al señor obispo de Minas, pretendiendo justificar lo injustificable.
Paradójicamente, la situación tiene mucho que ver con el tema que dio origen a la polémica: el reconocimiento de las propias culpas y el pedido de perdón por las mismas.
En ADM, el señor ministro dice que él no pedirá perdón porque otros no lo piden. En definitiva, no acepta asumir su responsabilidad en la violencia que Uruguay vivió en los sesenta y setenta.
En su carta al obispo tampoco reconoce que metió la pata al ofender a los cristianos.
Intenta tejer —sin éxito— una justificación irónica y divertida, mezclando tango y lunfardo; a la Iglesia Católica con Cotugno y Luis Alberto Lacalle.
El resultado no es otro que la triste sensación de que, por razones que solamente su espíritu y psiquis conocen, el ministro es incapaz de admitir sus errores pese a presentárseles patentes ante sus ojos.
Por el contrario, opta por atacar, descalificando e insultando a instituciones y personas; recurriendo a falsos razonamientos y superficiales conocimientos; todo ello impropio de un gobernante y de una persona que en muchas otras oportunidades dio muestras de valentía y nobleza.
Todos sabemos que mientras existe vida se está a tiempo de rectificar.
En bien de su persona y de la institucionalidad que representa, ojalá lo haga.
Saluda al Señor Director,
Fernando Calvete Bello
CI 1.860.851-1