El empresario deportivo Francisco Casal concurrió ayer al juzgado de Crimen Organizado para declarar en el marco de la investigación que la justicia uruguaya lleva adelante en contra del ex vicepresidente de la FIFA Eugenio Figueredo.
El empresario deportivo Francisco Casal concurrió ayer al juzgado de Crimen Organizado para declarar en el marco de la investigación que la justicia uruguaya lleva adelante en contra del ex vicepresidente de la FIFA Eugenio Figueredo.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl testimonio de Casal fue “altamente provechoso para la investigación”, dijo a Búsqueda el fiscal a cargo del caso, Juan Gómez.
Casal es un testigo clave ya que la denuncia que realizaron varios clubes de fútbol por presuntas acciones ilícitas cometidas por Figueredo cuando era directivo de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), se presentó luego de que la Confederación rechazara una oferta del empresario para adquirir los derechos de televisación de los torneos y se le concedieran a otra firma que ofreció menos dinero.
Fuentes consultadas indicaron que el empresario ofreció a la justicia aportar documentos, sellados por la Conmebol, que prueban la oferta que realizó por los derechos de televisación.
Además, el empresario conoce a los involucrados y se reunió varias veces con ellos, por lo cual aportó detalles valiosos sobre las negociaciones, indicaron las fuentes.
Casal afirmó ante el fiscal y la jueza Adriana de los Santos que Figueredo no era más que un “peón” de la “mafia” que está “enquistada” en la Conmebol, relataron fuentes judiciales. Casal dijo en la audiencia que al principio creía que Figueredo “era el más importante”, pero luego se dio cuenta de que era un “engranaje más” de una corrupción generalizada en la organización.