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Basándose en estudios que indican que el desarrollo de una política de “financiamiento intensivo” de riego puede generar un crecimiento de 0,4% del Producto Bruto Interno (PBI) de Uruguay, “el gobierno está negociando con el Banco Mundial la financiación de un proyecto de largo plazo” para alcanzar ese objetivo, dijo a Campo el profesor titular de Hidrología de la Facultad de Agronomía, Mario García, quien participa del grupo de desarrollo del riego.
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Ese grupo está integrado por las facultades de Ingeniería y Agronomía, el Instituto de Investigación Agropecuaria, los Ministerios de Ganadería y de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, la Asociación de Ingenieros Agrónomos, productores y empresas proveedoras de equipos y servicios de riego.
Ese técnico comentó que en el análisis del programa de riego “se plantearon tres escenarios” del impacto en la economía: “Seguir creciendo al nivel actual, una tasa bastante más alta y otra que indica un nivel algo mayor”.
“Si el financiamiento es sostenido a lo largo de los años, 10, 15 o 20, el PBI aumentaría 0,4%”, enfatizó.
De acuerdo con García, el plan en estudio incluye los cultivos agrícolas (soja, maíz y trigo) y los forrajeros (sorgo, avena, trébol, raigrás) para el uso de la ganadería y la lechería.
Consultado sobre los resultados comparativos de los cultivos que se riegan y los que no, el catedrático habló del impacto negativo registrado en plantaciones durante los meses de verano por la escasez de lluvias.
“Una deficiencia hídrica en el período crítico (verano) representa una disminución a la mitad del rendimiento de la soja”, indicó. Según datos de la Mesa Tecnológica de Oleaginosos, el promedio anual de ese grano fue algo inferior a 2.400 kilos por hectárea en la zafra pasada.
Respecto a la idea que tienen algunos agricultores de que la soja aguanta el verano mejor que otros granos, sin necesidad de riego, García respondió: “Aguanta más, pero siguen sacando 2.000 kilos por hectárea”.
Destacó que “en la estación experimental Mario Cassinoni de Agronomía, en Paysandú, hay ensayos que lograron 7.000 kilos por héctarea”. Eso “se consiguió en parcelas chicas con riego y no es extrapolable a lo que pasa en la agricultura en general”, advirtió. Dijo que “hay productores que obtienen más de 4.000 kilos”.
Los “cultivos regados tienen mejor floración y mayor masa, lo que es más favorable para la cobertura del suelo”, agregó con relación a que eso permite proteger el suelo en momentos de lluvia.
Limitantes
En el marco del Congreso Nacional de Suelos, el jueves 7, García realizó una presentación titulada “Cultivos extensivos: ¿regar o no regar?”.
Considerando una serie histórica de 30 años sobre el comportamiento del clima en el territorio uruguayo, ese técnico destacó que “todos los años los cultivos sufren déficit hídrico, eso es una constante”. “No hay un año en que el agua de lluvia sea suficiente para el cultivo, ni siquiera este año”, señaló García en alusión al exceso de precipitaciones registrado en 2014.
Indicó que “la falta de agua en promedio es de 200 a 300 milímetros” en el ciclo anual de cultivos.
Pero la variabilidad de ese promedio depende de los niveles de precipitaciones. “En un año como el actual ese promedio se reduce a unos pocos milímetros y en uno seco faltan unos 500 milímetros”, explicó.
Por ese y otros motivos ese catedrático consideró necesario regar. Y planteó “por qué no se riega” en el agro local.
“El primer factor es el económico, porque el aumento de productividad no implica necesariamente una mayor rentabilidad, entendiendo que los equipos de riego son caros”, dijo.
Otro problema , según García, es “la falta de infraestructura en zonas del litoral oeste, donde está concentrada la mayor parte del área agrícola y donde hay menos fuentes de agua que en zonas arroceras, del este” del país. Además existen limitantes en el acceso a electricidad para el funcionamiento de los equipos, mencionó.
Para los técnicos que trabajan en el grupo interinstitucional, encabezado por Ganadería, hay que considerar el aspecto vinculado al conocimiento en el uso de tecnología de riego. “Porque regar un cultivo de secano (soja) no es ponerle riego encima sino manejar diferente los cultivos, saber cuándo , cuánto, de qué forma regar”.