• Cotizaciones
    jueves 16 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Haciendo boca

    “El mejor argumento en contra de la democracia es una conversación de cinco minutos con el votante medio”, Winston Churchill.

    Hace un tiempo vengo notando, con la perspicacia que me caracteriza, que la democracia no está en su mejor momento, como que no acierta en las decisiones (parecido a lo que les pasa a los encuestadores con sus predicciones). Puedo imaginar a los altos mandos chinos, los líderes de Musulmania, o los milicos egipcios, e incluso a Fidel en su lecho de agonía con Raúl en el sidecar que le habrán construido al lado de la camilla de Fidel, riéndose a carcajadas del fallido funcionamiento de la sofisticada democracia occidental y burguesa. En el grupo de Whatsapp de los líderes fuertes del mundo —que espero incluya a Putin, Erdogan y Paco Casal— se deben estar cagando de risa de los resultados que viene mostrando nuestro sistema democrático a nivel global.

    España no pudo formar un gobierno en lo que va del 2016. Votaron a fines del 2015 y les quedó el poder dividido en cuartos casi iguales, durante meses fueron y vinieron pero no consiguieron armar una coalición; entonces volvieron a votar. ¿Y qué pasó? Lo que imaginábamos, lo mismo pero peor: el único que creció —pero no lo suficiente como para gobernar solo— fue Rajoy, que es justo con el que ninguno de los otros tres quiere pactar un cogobierno. Salió fortalecido por las urnas quien unánimemente es rechazado por las otras tres fuerzas. Están en el mismo lugar que en enero, pero con las vacaciones de verano por delante. Después no quieren que Pepe Mulheiro se haga millonario con sus libros de cuentos de Gallegos en Democracia Monárquica Representativa.

    La democracia de Estados Unidos tiene a Donald Trump en la recta final, un viejo excéntrico al borde de la demencia con olfato para la terrajada que genera dinero, portador del colmo del absurdo: cabello genuino que simula ser una peluca, acompañado por un rostro de alguien que se durmió una siesta boca abajo en Rolland Garros; no se me ocurre nada más perturbador. Bueno, sí Bernie Sanders, un viejo hippie con la madurez intelectual-discursiva de un joven de 20 años que vive de sus padres, ese señor ha tenido la suerte de no asumir una responsabilidad en 40 años de vida pública, no entiende cómo funciona su propio país a pesar de vivir de él por décadas. Hilary va a salvar al mundo occidental de la peor debacle del siglo.

    Beppe Grillo en Italia crece, gana elecciones municipales; antes de dedicarse a la política era humorista, trabajaba de decir gansadas y le pasó algo muy ridículo: se creyó sus propios chistes. Es como que un mago creyera que realmente partió al medio a la secretaria y se anotara para hacer cirugías de extremidades, algo doblemente engañoso porque ni la parte al medio ni es su secretaria (en general es su amante, o su esposa nomás, disculpen si les revelé el truco). Insólito. debería estar en la Ilíada este caso del bufón que se cree sus propios chascarrillos y Zeus lo condena a ir en un avión con un alemán, un inglés y un italiano para siempre. Lo de Brasil ya fue comentado. Venezuela no es democracia democracia, ellos son más de una democracia caribeña de autor.

    Casi todos los casos tienen algo en común: campea la arenga antiestablishment, que es el más fácil y atractivo de los discursos.

    Y así llegamos al Brexit, esa decisión polémica, algo incómoda e inoportuna (por no llamarle alocada, por no decirle estúpida, por no gritarle ¿se les atragantó la flema inglesa en el cerebro, imbéciles? sorry) que tomaron los británicos. Básicamente por culpa del nabo de Cameron que quiso legitimar y confirmar su poder mediante un referéndum, y lo confirmó: tenía el poder de mandar todo a la mismísima mierda.

    “El problema de nuestra época consiste en que sus hombres no quieren ser útiles sino importantes”, Winston Churchill.

    Y Cameron fue importante. No quedan dudas. Impuso un plebiscito suicida. En la analogía del Capitán del Titanic, Cameron pidió que le pusieran el iceberg delante para demostrar lo bueno que era esquivando icebergues, en un intento por reforzar su legitimidad como capitán y su autoestima, y al final se dio de frente como un imbécil.

    Lo mismo pero al revés les pasó a los griegos cuando su joven e indómito presidente les propuso un referéndum relámpago sobre aceptar o no las condiciones que la troika europea les exigía para liberar el tercer rescate económico (¡tercero en dos años!) consecutivo porque ya se habían quemado la guita de los dos anteriores. Y festejaban en las calles el triunfo del No (no aceptamos ninguna condición, por la simple razón de que nosotros somos el pueblo y ustedes burócratas desalmados, la moral está de nuestra parte), pero tampoco aceptaban irse de la UE y volver al Dracma. Y el mundo solidario bienpensante encantado repetía: “qué bien los griegos, qué valientes”. Es alarmante la frecuencia con la que confundimos la valentía con la idiotez. Al final el heroico presidente griego aceptó ante la UE las condiciones que habían rechazado en el referéndum para recibir el salvataje. Evidentemente nos cuesta entender las consecuencias de nuestros actos.

    “Las decisiones estúpidas lucen más atractivas que las racionales”.

    Esto no lo dijo Churchill, es una máxima que acabo de inventar pero me parece bastante acertada, y suena bien, probablemente porque los postulados estúpidos también seducen más que los racionales.