• Cotizaciones
    jueves 30 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Hay organizaciones que quieren desestabilizar al gobierno y que fuerzan enfrentamientos con la Policía para “tener mártires”

    El ministro Eduardo Bonomi opina que el Poder Ejecutivo no podía permitir que 20 estudiantes “paralizaran la acción del gobierno” y que la Guardia Republicana fue “cuidadosa” al desalojar el Codicen

    Cuando a fines de agosto estudiantes de Secundaria ocuparon algunos liceos, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, planteó en el gabinete que no estaba de acuerdo con desalojar los centros de enseñanza mediante el uso de la fuerza. El presidente Tabaré Vázquez estuvo de acuerdo, pero advirtió que no permitiría la ocupación de oficinas públicas.

    El límite trazado por Vázquez fue sobrepasado, según el gobierno, por un grupo de estudiantes que la semana pasada ocuparon el edificio donde funcionan el Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública y otras dependencias del Estado. El martes 22, tras considerar agotados los mecanismos de negociación, la Policía ingresó por la fuerza al edificio ubicado en Avenida del Libertador y Colonia.

    El Poder Ejecutivo no podía permitir que “20 estudiantes” paralizaran “la acción” de varios organismos públicos, sostuvo Bonomi durante una entrevista con Búsqueda.

    El ministro afirmó que la Policía fue “cuidadosa” durante el desalojo y que los desmanes que ocurrieron después fueron provocados por “grupúsculos” que tienen “una estrategia política de radicalizar conflictos”. El conflicto, añadió, fue “programado políticamente” por una organización “que quiere que haya un enfrentamiento de estas características y tener mártires”.

    Pese a que considera que la Guardia Republicana actúo bien, el ministro no espera que los legisladores del Frente Amplio lo respalden.

    —¿Por qué decidieron desalojar por la fuerza la sede del Codicen?

    —Hace poco yo había dicho que no me parecía correcto desalojar liceos, porque tenemos una trayectoria de izquierda y en el movimiento estudiantil, y no me parecía desalojar liceos. Pero el presidente Vázquez había puesto un límite, que era el de no permitir la ocupación de oficinas, lo que no estaba referido a estudiantes sino a trabajadores. El viernes ocuparon las oficinas del Codicen y el hall de entrada. Cuando llegó el lunes, los estudiantes estaban ocupando todo el edificio. En ese edificio funcionan las compras de alimento del Estado, se resuelven las partidas para las intendencias, se resuelven temas de la oficina del Ministerio del Interior que controla a las empresas de seguridad, hay oficinas del Banco de Seguros. Nada de eso podía funcionar con la ocupación. Sábado y domingo no pasaba nada porque estaban cerradas, pero ya el lunes el Ministerio de Economía planteó que ellos tenían que trabajar, que tenían liquidaciones que hacer. La medida no tenía proporción. Y que no me vengan a decir que en el 68, 69 o 70 había enfrentamientos entre la Policía y los estudiantes. ¡No tienen nada que ver! Esto está programado políticamente.

    —¿A qué se refiere?

    —Esto está programado políticamente. No por los estudiantes, sino por otro tipo de organización que quiere que haya un enfrentamiento de estas características y tener mártires. ¡Quieren eso! Apuntan a dividir a la izquierda frenteamplista. Los menores que estaban ahí, para mí, estaban en una ocupación sin medir toda la dimensión que tiene. ¿Medían que estaban impidiendo la compra de alimentos, que estaban impidiendo el pago a las intendencias? No, no lo midieron. Eso no pasaba en el 68 o 69. Por otra parte, en aquella época era mucho más masivo. No pueden hacer esas comparaciones.

    —En la manifestación del martes frente al Codicen había representantes de la Plenaria Memoria y Justicia, entre ellos su principal referente Irma Leites, y miembros del sindicato de trabajadores del taxi. ¿Esos son los grupos que usted dice que pretenden desestabilizar la unidad del Frente Amplio?

    —Están en una estrategia de otro tipo.

    —¿Están en una estrategia de desestabilización del gobierno?

    —Plenaria dice que le estaba dando apoyo logístico a una movilización que enfrentaba al gobierno represor. Pero le da apoyo a cualquier movilización. Si reclaman por seguridad les da apoyo, si reclaman por la detención de dos rapiñeros también le da apoyo. Están apoyando la acción de grupos chiquitos que actúan de forma irresponsable y que no miden lo que están haciendo. Esto no responde a una estrategia seria. Sí a una estrategia política de radicalizar conflictos.

    —¿Cree que usaron a los estudiantes como carne de cañón?

    —Creo que usaron una movilización que no empezaron ellos, pero que se dio y después que se dio les sirvió. Cuando entró la Policía, los ocupantes desalojaron lo más rápido posible y no pasó nada. Los problemas se desarrollaron fuera del edificio. Ya desde mucho antes estaban juntando piedras, rompiendo baldosas, juntando fierros. Y en determinado momento agreden a la Guardia Republicana. Basta mirar las imágenes en televisión para ver que ese es el relato y no que la Policía agredió primero a los manifestantes. La agresión con piedras fue primero y la Policía se defendió y respondió.

    —¿Está conforme con el operativo policial?

    —Para mí el mejor operativo policial es el que no se hace. Pero en este caso los ocupantes no tenían voluntad negociadora.

    —Los manifestantes aseguran que uno de los detenidos sufrió fractura de cráneo y otro, de una pierna. ¿No hubo excesos por parte de la Policía?

    —No, no. Hay uno que tiene un golpe en la cabeza, otro un golpe en la pierna, pero no hay fractura. ¿Qué tenía que hacer la Policía?¿Retroceder cuando le tiran piedras? Si la Policía se va, los ocupantes siguen con su ocupación. La acción de la Policía fue cuidadosa. Se dio la orden de no utilizar gases tóxicos, de no usar ni siquiera balas de goma. Lo único que se podía usar eran los palos. ¡Y es agredida! Miren las imágenes. ¿Qué podía hacer la Policía? ¿Retrocede y queda todo como estaba? La Policía no lo va a hacer. Además, querían provocar eso. Hay quienes dicen que no deberíamos haber intervenido porque era lo que ellos querían provocar. Pero por temor a que provoquen eso, se quedan tres meses ahí adentro. Llegó un momento en el que se dijo no va más. Es responsabilidad del gobierno. Uno puede decir que va a negociar cuando hay voluntad de llegar a un acuerdo. Acá lo único que había era la voluntad de hablar solo si estabas de acuerdo con ellos. Eso no es negociar.

    —¿Cree entonces que el operativo policial fue inevitable porque los ocupantes no tenían voluntad de negociar?

    —No quisieron negociar. Al Ministerio de Trabajo le tiraron las actas en la cara. La tarea del Ministerio de Trabajo era negociar hasta que fuera posible y eso se hizo. Después, como los estudiantes no tenían voluntad de negociar, se dio paso al Ministerio del Interior. La estrategia que aplicaron fue extender la negociación sin querer llegar de verdad a un acuerdo. Y el gobierno no puede estar así, no va a estar así porque impide el funcionamiento de organismos del Estado que son imprescindibles. Se quiera entender o no. Porque además no son los trabajadores de esos organismos. ¿Qué pasa si 20 se juntan en la calle y ocupan un edificio donde se está liquidando el pago de salarios de trabajadores de un hospital? Usted ocupe ahí nomás, tranquilo. No, no se lo puede dejar. Que estudiantes del IPA impidan el acceso a oficinas del Banco de Seguros, de las Compras Estatales, del Ministerio del Interior, no tiene sentido. El que planificó eso, planificó distorsionar. El que defendió eso, defendió la distorsión. ¿Y cómo la defendió? Atacando. Y el gobierno no va a permitir eso, no lo puede tolerar.

    —Usted dice que algunas organizaciones querían provocar esos incidentes. ¿Por qué el gobierno siguió adelante con el desalojo?

    —¿Para que no haya desmanes hay que dejar que sigan ocupando? ¿Que sigan ocupando tres meses? Después va a haber desmanes en las intendencias donde no se pudo pagar los sueldos, donde no pudieron llegar alimentos. ¡Yo qué sé en cuántos lugares va a haber desmanes! Sería una irresponsabilidad absoluta. Hay grupúsculos que quieren crear una situación interna complicada, que no lo van a poder hacer porque no hay ambiente para eso. Pero la estrategia está. Me niego a considerar esto en el campo de lo que pueden hacer los radicales de izquierda, esto lo pueden hacer los provocadores. Y no me refiero a los estudiantes.

    —¿Cómo va a enfrentar a esos provocadores?

    —El problema quien mayormente lo tiene es la izquierda, no el gobierno. La izquierda es la que tiene que enfrentar la reacción de los provocadores. Que además quieren provocar la fractura de la izquierda, la división del Frente Amplio. Si dentro de esa estrategia hacen cosas que afectan a la marcha del gobierno, tiene que intervenir el gobierno.

    —¿Como ocurrió ayer?

    —La ocupación afectaba a la marcha del gobierno. Pero el objetivo es provocar.

    —¿Van a hacer una investigación policial para ver si hubo gente que instigó los hechos de violencia?

    —Eso es otro tenor. Yo digo que esto es una acción de provocadores. La Policía no va a investigar si el objetivo es provocar a la izquierda. La Policía podrá investigar si se quiere desestabilizar acciones del gobierno, no desde un movimiento social, sino desde grupúsculos que se proponen ese objetivo.

    —¿No queda mal parado el gobierno tras ese enfrentamiento?

    —Creo que el gobierno hubiese quedado mucho peor parado si esas oficinas quedaban paralizadas por su inacción. ¿Veinte estudiantes iban a paralizar la acción del gobierno? Ahí iba a quedar mal parado.

    —La actuación policial recibió críticas de los sindicatos y de algunos dirigentes oficialistas.

    —Los que venían y me decían que hay que desocupar, pero que ahora dicen otra cosa, que no tengan miedo a quedar mal siendo consecuentes con lo que dijeron. Ahora sacan la pata del lazo.

    —¿Quiénes son?

    —No lo voy a decir. Fueron muchísimos. Todos los que ahora patean. Menos los de Fenapes o Ades, todos los sectores políticos nos pedían que los sacáramos de mañana o en la madrugada, o nos decían que los tendríamos que haber sacado ya el viernes.

    —¿Desde la oposición o el Frente Amplio?

    —Me refiero a la izquierda.

    —¿Esperaría una muestra de respaldo de la bancada oficialista?

    —No sé lo que esperaría. No lo sé.