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El 29 de mayo se cumplió un mes del fallecimiento de don José Arijón en la ciudad de Weston, Florida (EE.UU.).
Este español nacido en la Galicia, rural profunda, tierra de sus mayores, llegó al Uruguay siendo muy joven y comienza una vida de trabajo, formándose en el área mecánica, donde poco a poco fue destacándose para culminar siendo un industrial y empresario muy reconocido y respetado, y la universidad de la vida le acrecentó su personalidad y carácter. Al mismo tiempo se vincula a las instituciones españolas, iniciando su camino en el Centro Gallego, hogar que le recordaba a su Galicia profunda, la de Castelao, la de Rosalía, la de Manuel Curros Enriquez, la de Vicente Risco y de Ramón Cabanillas y muchos otros. Y paulatinamente la colectividad hispana lo buscaba por todas las virtudes que adornaban su figura patriarcal.
Estas líneas no pretenden ser su currículum vitae, simplemente deseo dejar estampado el grato recuerdo de la colectividad gallega y española, ante el fallecimiento de un inmigrante que honró a su patria de nacimiento y con el mismo fervor y devoción a esta patria de adopción. Fue don José líder en el Hogar Español de Ancianos, donde recibió la presidencia en varias ocasiones, lo mismo que en su querida Casa de Galicia. Durante muchos años fue presidente de la Cámara Oficial Española de Comercio, Industria y Navegación de Uruguay, dándole vigencia y presencia, fundamentalmente con el stand de la Rural. También incursionó en la parte rural creando un establecimiento modelo. Asambleas de varias instituciones lo nombraron presidente de honor y el gobierno del Reino de España en reconocimiento de todas sus obras en bien de la colectividad, le otorgó la condecoración de la Orden de Isabel la Católica, condecoración nunca tan bien recibida.
Don José supo formar una hermosa familia, teniendo en su esposa Charito y sus hijas Rosario y Laurita puntales espirituales, más tarde reforzada por su querida nieta Cindy.
Sin lugar a dudas, su legión de amigos lo recordarán con afecto y cariño, y la colectividad de esta quinta provincia gallega lo extrañará fraternalmente.
Esc. F. Ginzo Gil