En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Punta del Diablo está ubicado entre Cabo Polonio y Cerro Verde, dos áreas que integran el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP). Pronto gran parte de estas aguas estarán destinadas a una “zona de derecho de uso territorial exclusivo” para los pescadores artesanales, “para que puedan pescar y cuidar los recursos y la biodiversidad trabajando junto con el Estado”.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Porque “nadie mejor que los pescadores artesanales para cuidar su propio jardín”, dijo a Búsqueda Omar Defeo, investigador del programa “Aproximación Ecosistémica para el manejo de recursos acuáticos” de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) y de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que recibe financiación del Global Environment Facility (GEF).
Defeo junto a Sebastián Horta —máster en Ciencias Biológicas y consultor nacional experto para la FAO— trabajan para Dinara en este proyecto para generar en la costa una zona de derecho de uso territorial destinado exclusivamente a la pesca artesanal e incluir a los pescadores en el compromiso del cuidado. “De esa manera compatibilizamos manejo y conservación en vez de antagonizarlos”, opinó Defeo, doctor en Ciencias Marinas, investigador grado cinco del Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (Pedeciba), profesor titular en la Facultad de Ciencias.
A través de estos derechos de uso territorial en zonas —en que estará excluida la pesca por arrastre industrial— los pescadores artesanales generarán un sentido de pertenencia “como se ve en otros países, como granjas en el mar”.
“Trabajé en México, en el Caribe y en Chile y funciona. Así se ha logrado un éxito muy importante en la explotación de algunos recursos artesanales en Latinoamérica”, destacó Defeo.
Ya se están desarrollando en cuatro sitios piloto en Uruguay: Santa Lucía-San Luis, Punta del Diablo, Barra del Chuy-La Coronilla y San Gregorio de Polanco. En estas áreas se está trabajando para generar un “manejo ecosistémico de las áreas protegidas” y unidades de comanejo asociadas. “Es una mezcla de protección, manejo y conservación. Sirve para atar cabos sueltos que pudieran estar separados en las distintas instituciones gubernamentales”, explicó Defeo.
El Parque Nacional Cabo Polonio del SNAP incluye sus aguas pero es la Dinara la encargada de cuidar los recursos acuáticos. La relación con la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) “se está mejorando día a día, tratando de aterrizar estos conceptos a través de sus direcciones y de los cuadros de investigación. Es importante para generar la estrategia de manejo ecosistémico”, opinó Defeo.
El primer artículo de la ley de pesca que se encuentra a estudio en el Parlamento establece el “concepto de ecosistema”.
“Es un logro muy importante, un orgullo para el país. Hay un consenso a nivel político de la importancia de abordar el manejo ecosistémico, hay que pasar de las palabras a la acción”, dijo Defeo. Hoy los esquemas de certificación internacional piden que se analice el impacto ambiental de la pesca.
Menos pesca.
Por un lado, el gobierno busca en los pescadores artesanales aliados de la conservación y por otro este sector está teniendo dificultades para colocar sus productos. No alcanza con analizar los recursos pesqueros desde un aspecto económico o desde uno biológico. “Son sistemas ecológicos complejos”, destacó Defeo.
El puerto de Punta del Este tiene dentro una zona de locales que venden productos del mar. Hoy allí no solo se puede comprar pesca local. Muchos de los mejillones y almejas son de Chile, que tiene precios más bajos.
“En Uruguay hay una tendencia hacia la disminución de la pesca marina, peces, moluscos y crustáceos”, informó Defeo. Las razones no solo se deben a la sobreexplotación sino a un tema de mercado. “Se necesitan políticas muy claras. No debemos caer en el error del proteccionismo y las barreras porque nos pueden salir muy caras”, opinó.