El gobierno atraviesa por una crisis de credibilidad. El “como te digo una cosa te digo la otra” no renta en el largo plazo. Genera incertidumbre, pero más grave aún, decepciones.
El gobierno atraviesa por una crisis de credibilidad. El “como te digo una cosa te digo la otra” no renta en el largo plazo. Genera incertidumbre, pero más grave aún, decepciones.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl sonado caso por estos días en torno al puerto de La Paloma y las tibias acciones de puesta en marcha de ese puerto, muestran la cara de este asunto.
El episodio que enfrenta a personas (algunos vecinos y otros no) con el gobierno por la puesta en marcha de una obra acordada políticamente y con organizaciones lugareñas, no es nuevo. Ya los sufrimos en el pasado, antes tuvieron éxito, ahora parece que no.
Piquetes que nos “explicaban” acerca de los daños del desarrollo del puerto de La Paloma con el entonces diputado Artigas Barrios, fueron la expresión bochinchera de quienes entendían, a mi juicio, que un potente desarrollo económico en el área beneficiaba a los gobiernos de turno y por tanto eran contrarios a los intereses electorales de la izquierda. Y tenían razón. Tanto daño, tanta oposición y tanta debilidad de los gobiernos de turno terminaron por aumentar electoralmente al partido opositor. Recuerdo perfectamente cuando el entonces ministro Cáceres bajó los brazos y dijo no estar dispuesto a avanzar en medio de tanta controversia. Nadie planteó, por supuesto, hacerlo igual utilizando fuerzas de seguridad del Estado para proteger la obra.
Pasó el tiempo, el FA llego al gobierno, lo hizo con holgura y entonces retomó el camino bloqueado. El presidente Vázquez aprobó una inversión muy importante para la infraestructura portuaria de La Paloma, nada menos que un muralla de cierre del puerto que permitiera un dragado duradero, el intendente Barrios vendió al MTOP el predio del Camping Los Delfines con destino a expandir el área portuaria, el presidente Mujica inauguró las obras iniciadas por su antecesor y el intendente Barrios, ya en su segundo período, recibió con optimismo la propuesta de empresas que comenzarían a operar en ese puerto; integró una comisión de seguimiento, y “pa’ delante quedan las casas” al decir campero.
Por nuestra parte ni apoyos al gobierno, ni volteretas demagógicas. Siempre creímos en el puerto de La Paloma. Pasamos por las urnas diciéndolo, poniendo la cara, alentando el trabajo y la complementariedad entre puerto y turismo. Ahora no íbamos a pasar al doble discurso. Decimos lo mismo, establecimos documentadamente nuestras propuestas a las empresas y al Ministerio. La veda de camiones fue nuestro aporte. Y así se aceptó. El camino para camiones utilizando el terraplén de la vía, y atravesando el predio que sin ninguna oposición popular el intendente había vendido para área portuaria, nos pareció adecuado.
Las obras debieron ser protegidas por fuerzas de choque. El gobierno de izquierda conoce a los manifestantes, el FA los alentó en el pasado, los cobijó primero y los defraudó después. Antes hizo juego sucio, ahora en el gobierno, hace las obras, recorre el camino interrumpido. Nos da la razón aunque no lo diga.
La estrategia de la confrontación la conocemos. El alcalde cuida sus votos y alienta el enfrentamiento. Todo es una maniobra de opinión pública. Las mayorías silenciosas observan, los más sensatos esperan diálogo y garantías de que el Estado vigilará las acciones de las empresas que trabajen allí, para que el trabajo de un puerto de bajo porte y el desarrollo turístico sean, como en tantos lugares del mundo, compatibles. Y los que quieren trabajo de buena renta, esperan que desde la política se mida menos lo electoral y se apoye emprendimientos productivos, sostenibles en el tiempo.
Mucho tiempo pasó, ya que nuestro puerto fue disfrutado solo por gaviotas. Me gustaba más aquel puerto en que el actual alcalde capitaneando el Astra 3 llegaba con carga completa. Eran trabajos de 15.000 dólares mensuales que hoy no existen. Ojalá vuelvan y de paso el gobierno actual encuentre en algún cajón olvidado, los permisos de pesca de altura que operaban por estos lares. Muchos asuntos de que ocuparnos.
José Carlos Cardoso
Representante nacional