Parece mentira que recién ahora (que las papas queman y que la responsabilidad de aquí en más es solo del gobierno), se dan cuenta de que el costo astronómico del combustible es prácticamente casi todo el problema que tiene la aviación nacional.
Parece mentira que recién ahora (que las papas queman y que la responsabilidad de aquí en más es solo del gobierno), se dan cuenta de que el costo astronómico del combustible es prácticamente casi todo el problema que tiene la aviación nacional.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáTenemos una ley clarísima, conocida como “Ley de fomento aeronáutico” que es la Nro. 9977 del año 1940, y que desde sus primeros artículos dice más o menos así: “todo combustible, lubricante, repuesto, etc.,etc.” que sea para uso aeronáutico, estará exento de cualquier tipo de gravamen, impuesto, etc.,etc.” y todavía aclara que es tanto para la aviación nacional, como la extranjera que opere en nuestro territorio.
O sea, se da una vez más lo de que no hacen falta más leyes, sino cumplir al pie de la letra lo que las mismas dicen, y no andar “toqueteándolas” con decretos, interpretaciones fuera de lugar o cualquier otro artilugio con el único fin de recaudar y recaudar.
El resultado de esta política totalmente antiaeronáutica, ha hecho que en Uruguay cada vez se vuele menos, y como viejo piloto privado, puedo afirmar que el tema básico es justamente el precio del combustible. Sin duda alguna.
Me dirán que en otros países está más caro, y les contesto que en otros está más barato y por otro lado, si la ley dice que debe venderse sin ningún recargo, empecemos por eso, y no a inventar cosas.
Cuando yo empecé a volar (hace unos 35 años) la nafta para avión valía menos del 50% de la de automóviles, sin embargo ahora casi vale lo mismo. Mas claro, echarle agua.
Claro que en todo esto tiene mucho que ver la famosa y “eficientísima” refinería de La Teja, pero eso es harina de otro costal, o mejor dicho si hablamos de eso, no terminaríamos más. Es mucho ya lo que se ha escrito sobre la misma.
Sin ningún ánimo de polémica con respecto a Pluna, estoy segurísimo de que si esta empresa hubiera tenido siempre, digo siempre, el combustible a lo que la referida ley marca, ahora estaríamos en una situación totalmente distinta, y si no hablamos de Pluna, que la Dinacia publique los aviones privados que actualmente están en vuelo, y cuántos había hace 15 o 20 años, nos vamos a llevar una verdadera sorpresa que nadie puede imaginar.
Son varias las empresas aéreas de transporte de pasajeros que empezaron muy entusiasmadas en Uruguay, todas con promesas de que tendrían carburante al precio “legal” y no al antojadizo, y sin embargo, una a una debieron ir cerrando con pérdidas y deudas importantes. Me refiero por ejemplo a Travelair, Aero Uruguay, Aviasur, Aeromas, que son las que recuerdo en este momento, aunque hay otras.
Sin embargo, ahora que el gobierno “debe” hacer algo (ya que lo que hizo lo hizo muy mal, al golpe del balde), sí se habla de subsidios, etc.,etc. No es así. Apliquen la ley primero, allí recién tendríamos el precio verdadero del combustible —para todas las aeronaves— y luego si además quieren realmente subsidiar o regalar, es otra cosa, pero no hablen de subsidio, cuando el mismo ya debería existir con la fantástica y antiquísima ley 9977 que los visionarios de la época promulgaron y que aunque no lo crean, está vivita y coleando, pero olvidada... por conveniencia fiscal y laboral.
Roberto Bertoni
PPA 3867 y PPH 16