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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEscribo este comentario en el Día del Perdón de la colectividad judía a la que pertenezco. Un día de reflexión y de evaluación del comportamiento de cada uno con Dios pero también con su entorno. No soy religioso pero respeto esta jornada: la aprovecho para repasar y proyectar, en general: para mejorar. El ayuno ayuda a ello. Y creo que todos debemos ser mejores para que la sociedad sea mejor consigo misma. Recientemente leí con beneplácito fuertes declaraciones del recientemente electo intendente de Canelones por el Frente Amplio, por entonces todavía candidato, Yamandú Orsi expresando vía Twitter que: “Enterado de la condena judicial de una candidata a alcalde de Las Piedras, no tengo dos discursos: a los delincuentes y corruptos a la cárcel. Todo el respaldo a la Justicia de mi país”. Es cierto que la condenada candidata frenteamplista Adriana Álvarez es (o era) una figura absolutamente menor en la política y diría completamente desconocida y también es cierto que el delito por el cual se la condenó no era un delito menor sino vinculado a la negociación de estupefacientes. Pero a pesar de todo ello, no es poco que un personaje político como Orsi, este sí de primer orden, se exprese tan contundentemente como lo hizo, sin dobles discursos. Esto le hace bien a la política pero le hace mejor a la sociedad toda, porque no solo y una vez más vuelve a dejar expuestamente falsa aquella frase de un exvicepresidente de la República al decir que si es de izquierda no es corrupto y si es corrupto no es de izquierda, sino que aporta para posicionarnos como verdaderos seres íntegros desde el punto de vista ético. La integridad ética requiere el reconocimiento de que las malas conductas, los malos ejemplos, las ovejas negras están en otros colectivos pero también están en los nuestros. Y que mala cosa es apañarlos, defenderlos, ocultarlos. Esta, y solo esta, es la forma de apartar a los delincuentes de nuestras vidas diarias y entregarles a nuestros hijos y nietos un mejor porvenir. Ahora bien: cuando en el futuro y como eventual consecuencia de las investigaciones que comienzan a realizarse sobre exgobernantes, resulte comprobada judicialmente la responsabilidad, no ya de una figura de bajo grado político, sino de alguna de primer rango, espero (esto es: aguardo con esperanza) que la reacción de Orsi y de las máximas autoridades políticas del Frente Amplio sea la misma: los delincuentes y corruptos a la cárcel en total respaldo a la Justicia uruguaya. De lo contrario, esta manifestación respecto a la excandidata caerá realmente en saco roto. Y será desesperante (esto es: sin esperanza futura). Lo mismo para esta colectividad política que para las demás, lo mismo para cristianos, judíos, musulmanes, hindúes, blancos, negros, amarillos... No sería buena cosa desde la óptica ética volver a ver, por ejemplo, situaciones de caravanas de personas y automóviles hacia un balneario esteño, en respaldo a un exgobernante que había sido procesado por la Justicia penal, con lo cual mucho más que un respaldo a la Justicia, se advierte como un desconocimiento de la misma. Y si a la Justicia se la respalda, pues se la respalda. Pues no vale respaldarla en algunos casos sí y en otros no. Sería una conducta absolutamente apartada de las normas éticas. En suma: seamos mejores, seamos éticos, seamos coherentes y empezaremos a construir un mundo mejor.
Monty Fain
Abogado