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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEstoy participando en la Decimosexta Conferencia Europea de Educación que se está realizando en Limassol, Chipre. 1.800 investigadores de 48 países hemos sido convocados para presentar resultados de investigaciones realizadas en los últimos dos años. El título de la conferencia es sugestivo: “Hacia una sociedad reflexiva: sinergias entre enseñanza, aprendizaje e investigación”. Obviamente que mientras participo en el evento, no me puedo sustraer a los temas actuales de la educación en Uruguay. En ninguna de las más de 3.000 contribuciones originales presentadas se tratan los asuntos que están incendiando la educación en nuestro país. Estamos lejos, tristemente, muy lejos.
Participé en unas cuantas sesiones donde belgas, holandeses, alemanes y suizos se han tomado muy en serio los resultados de las pruebas de evaluación de aprendizaje internacionales tanto del Programme for International Student Assessment (pruebas PISA por su acrónimo en inglés) que evalúa trianualmente los conocimientos de Lectura, Matemática y Ciencias en adolescentes de 15 años, como la prueba denominada TIMSS (Trends in International Mathematics and Science Study) que realiza evaluaciones en dichas materias en cuarto y octavo grados. Los resultados de estas pruebas generan muchos temas para estudiar en profundidad, en orden a mejorar la calidad del servicio educativo (y de paso defender el dinero de los santos contribuyentes). Los colegas alemanes, belgas, suecos, suizos se preocupan por estos temas, los estudian y obviamente son la base para realizar las necesarias correcciones y/o adaptaciones. La macroestructura de los sistemas educativos está concebida para aceptar las sugerencias del mundo de la investigación y si se las considera políticamente necesarias se implementan. Punto.
La escritura fue un tema importante del congreso. Tan es así que se ha consolidado un grupo especial de trabajo al respecto. Se ha constatado que la escritura se aborda poco tanto en los niveles primario como secundario. En Holanda se trabaja con escritura narrativa e instructiva solamente dos horas al mes, lo cual fue considerado por los investigadores como insuficiente. La clave está en convencer a los maestros y profesores sobre la importancia del asunto. Se trata de un tema conceptual y actitudinal.
La educación inclusiva es otro de los temas importantes de la conferencia. La constatación de que las sociedades, centros educativos y aulas se han vuelto marcadamente heterogéneas, genera situaciones cualitativamente diferentes a las de décadas pasadas, donde primaba la homogeneidad. Además el concepto de educación inclusiva no se refiere solamente a niños, niñas y adolescentes con necesidades especiales de educación, sino que hace referencia a los déficits culturales, peculiaridades étnicas y a la diversidad en sus diferentes manifestaciones. Obviamente que se deben desarrollar nuevas estrategias pedagógicas en los centros educativos. No todo sale bien de una vez. La integración de la población gitana-romaní es uno de los grandes desafíos. Tuve oportunidad de participar en una sesión de un interesante proyecto que se está implementando en Serbia, donde la figura del asistente pedagógico juega un rol importante.
Me impresionó un trabajo de la Universidad Libre de Berlín donde se constata el escaso uso por parte de los directores de centros educativos de los resultados del rendimiento de sus alumnos en dos estados alemanes. Sin embargo, los profesores sí utilizan los resultados académicos de sus estudiantes para mejorar el diseño de sus clases.
El efecto ABC (por su acrónimo en inglés), ausentismo, problemas de conducta y fracaso académico, también fue abordado en el congreso. Este es un asunto muy complejo que requiere de un abordaje integral, ya que depende de factores externos (exclusión social y cultural) e internos al sistema educativo (expulsión y repulsión).
Pero también es en los corredores y en las pausas que uno recibe ideas interesantes en un mega congreso como el de la EARLI. Como uruguayo me arrimé a conversar con gente de Nueva Zelanda. La estructura de sus exportaciones es similar a la nuestra, razón por la cual compartí muchas horas con investigadores neozelandeses. Mi primera pregunta fue cuán largo es el año escolar a nivel de educación primaria (primero a sexto). El Dr. Monsen me contestó 185 días con una jornada diaria de 6 horas. Es decir que un alumno neozelandés recibe 1.110 horas de clase al año. De cajón me vino la pregunta: ¿y en Uruguay? 180 días de clase, cuatro horas por día, total: 720 horas al año. Me dio vergüenza contarle que en realidad los 180 días casi nunca se cumplen y cada 4 años hay un mayúsculo desmadre. Es decir que los hijos de nuestros competidores neozelandeses, que venden carne, leche y sus derivados, cuero y lana como nosotros, estudian 390 horas más por año que nuestros hijos en la escuela primaria, lo cual implica que en todo el ciclo primario recibirán 2.340 horas más de formación. ¿Se notará eso en el futuro? Claro, los hijos de nuestros ricos y la clase media que se rompe el lomo trabajando paga por una educación de tiempo completo. En cambio la mayoría de los niños recibe una educación de medio tiempo de calidad variada.
Desmoralizado les pregunté a los colegas neozelandeses por el diseño curricular de secundaria. Me informaron que en lugar de basarse en contenidos, se asienta en el desarrollo de cinco competencias. Las competencias son las capacidades que deben desarrollar todos los alumnos para vivir y aprender hoy y en el futuro y son las siguientes: a) desarrollar la capacidad de pensar de manera autónoma; b) conducirse a sí mismo y en la vida social; c) usar adecuadamente el lenguaje, símbolos y textos; d) saber interactuar con otras personas; e) participar y contribuir en la vida social.
Vuelvo al principio. Tengo dificultades en encontrar los temas mencionados en las vehementes discusiones que se realizan actualmente en Uruguay. Los problemas no se arreglan solo con dinero, sino fundamentalmente con ideas, impulsadas por personas que crean en serio en la democracia.
Alberto Nagle Cajes
Ph D Educación