El Banco Central (BCU) tiene en su staff a algunos de los economistas más calificados del país, muchos con posgrados en el exterior, y entre los mejores pagos del mercado. Su tarea supone, por ejemplo, monitorear y regular los mercados —bancario, de valores, cambiario, de seguros, de ahorro previsional— que están bajo la vigilancia del organismo, o se relaciona con la gestión monetaria, de las reservas o de la deuda. Eso se apoya en análisis e investigaciones que en general son de uso interno. Cerca de una decena de estudios que ahora salieron a la luz pública constatan, entre otras cosas, que las empresas son más certeras que los analistas profesionales al proyectar la inflación futura, que el 16% de los hogares uruguayos tiene un acceso restringido al crédito y que la estructura del sector bancario —con el estatal República (BROU) como líder— no favorece la competencia en ciertos productos.
Crédito
El 16% de los hogares uruguayos asegura encontrarse en una situación de “restricción de crédito”, es decir que no tiene acceso a financiamiento —o no a todo lo que pide—, lo que en algunos casos los obliga a endeudarse a costos mayores. De ese porcentaje, el 45% pertenece a los dos quintiles de ingresos más bajos. Eso halló María Victoria Landaberry en otra de las investigaciones.
Los hogares cuyos jefes tienen un menor nivel educativo o menor edad representan la mayor proporción de aquellos con limitaciones para acceder al financiamiento. A su vez, del total de hogares con restricciones de crédito, el 67% tiene a una mujer como jefa.
Por otro lado, del total de hogares con restricción de crédito, algo más de un tercio (35%) no tiene deuda, mientras que el resto sí la tiene, pero por un importe menor al solicitado.
Se entiende que un hogar enfrenta restricciones de financiamiento cuando su demanda de crédito es mayor a la oferta disponible o si, al no tener acceso a préstamos de menor costo en el mercado, termina utilizando otros más caros, como las tarjetas de crédito, explica la autora. Recoge otras definiciones del problema: si ha solicitado un crédito y no se lo han concedido, o si no pidió porque considera que el mismo no le será otorgado.
Su investigación se basó en datos de la Encuesta Continua de Hogares del 2012 elaborada por el INE y la segunda edición de la Encuesta Financiera de los Hogares realizada por el Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República (2014).
El estudio encuentra evidencia de que los hogares con limitaciones de crédito tienen, en promedio, una probabilidad de no pagar su deuda —no hipotecaria— más alta que aquellos sin restricción al financiamiento.
En otro documento, Landaberry estimó que, ante una caída de los ingresos de magnitud similar a la verificada en 2002, la proporción de créditos no hipotecarios que atrasan su pago aumenta de 8% a 15%. Si bien el incremento se produce en todas las instituciones, el impacto es mayor (entre 10 y 12 puntos porcentuales) para los bancos privados y las casas financieras, cooperativas de ahorro y crédito, así como los comercios que dan financiamiento propio.
Plazos
Miguel Mello, otro técnico del BCU, analizó las características de la oferta de financiamiento enfocada en el plazo de los créditos, considerando las operaciones hechas entre 2005 y 2017 por todas las instituciones reguladas por ese organismo, excepto el Banco Hipotecario.
Encontró que los préstamos bancarios son principalmente de “muy corto plazo” —unos 30 días en mediana, tanto en dólares como en pesos—, y no detectó diferencias significativas por tipo de actividad económica. Eso es consistente con el hecho de que los préstamos ofrecidos por los diferentes bancos tienen características similares, señala. Sin embargo, los créditos amortizables y el leasing en unidades indexadas aparecen como los instrumentos más adecuados para las operaciones de mayor cuantía y mayor maduración, agregó.
Mientras, el crédito en moneda nacional para familias está “altamente concentrado” en el BROU, el “líder”, y en varias entidades que actúan como seguidoras. “Esta estructura de mercado no favorece la diferenciación de productos en un marco competitivo, lo que explica la falta de diferencias relevantes para los términos entre los diferentes bancos”.
Mello evaluó en otro documento la interacción entre el apalancamiento financiero a largo plazo que hacen las empresas no financieras, con el uso de capital propio. Con una muestra de datos del período 2011-2014, determinó que las firmas con mayor rentabilidad prefieren financiarse con sus propios fondos y las otras recurren más al fondeo externo.
Seguros
Un funcionario del BCU junto con una especialista de la Universidad de Bristol abordaron el tema de los riesgos y la regulación de los mercados aseguradores. En la ausencia de riesgo sistémico, el modelo utilizado predijo que la regulación óptima puede ser implementada mediante un requisito de capital y reservas técnicas similares a lo observado en la práctica. Sin embargo, en el caso de riesgo sistémico, “la regulación prudencial deberá incorporar un componente sistémico al requerimiento de capital. Para implementar la regulación óptima se debería, además, separar las empresas de seguros en dos categorías: aquellas poco expuestas al riesgo sistémico serán elegibles para asistencia financiera en caso de problemas, mientras que aquellas relativamente más expuestas no accederían a tal asistencia”, explican los autores en el documento de trabajo.
Tecnología
Aunque Uruguay tuvo un crecimiento continuo e “importante” de su Producto Bruto Interno, la productividad total de los factores (PTF) de las empresas se redujo en promedio 3,7%, en todos los sectores de actividad. Mello abordó este tema en otro estudio y señaló como contexto para esa conclusión la hipótesis de que tanto las inversiones de capital fijo como las de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) requieren de un “período de aprendizaje” para adaptarse al proceso, durante el cual la contribución a la PTF es negativa.
En el documento, 2008 agrega que en el país se ha mejorado el hardware, el software y la conectividad, pero no ha habido una gran variación en el grado de penetración de la tecnología. “Posiblemente la inversión en TIC sea más eficiente, más rápida y capaz de procesar un mayor volumen de información, pero esto no se captura completamente, incluso interactuando con la capacidad de Internet y el almacenamiento de datos. Esto implica que podemos estar subestimando el impacto ante la imposibilidad de medir de una mejor manera la intensidad de las TIC de los datos actuales, como el tráfico de datos o los volúmenes de información descargados o cargados”, reconoce.
Por otro lado, Mello apunta que al parecer las empresas menos productivas están más inclinadas a copiar tecnología porque tienen peores procesos, lo que puede intuirse a partir de la correlación negativa entre la probabilidad de realizar una transferencia tecnológica y la TPF.
Fintech
“Intermediación financiera: ¿disrupción, revolución o evolución?”, pregunta el entonces titular del BCU y ahora precandidato presidencial por el Frente Amplio Mario Bergara, junto con Jorge Ponce en otro estudio. La respuesta que ofrecen es una con perspectiva global, de carácter conceptual y en general optimista sobre el aporte que pueden hacer las nuevas tecnologías a este mercado.
“El panorama del mercado financiero está en un estado de cambio. El resultado final en términos de la estructura (…) y la competencia es ciertamente difícil de anticipar. Sin embargo, mientras el poder de mercado no aumente considerablemente, la reducción de los costos de transacción debería traducirse en un sistema financiero más eficiente que, a su vez, proporcionaría servicios a un gran número de clientes. En general, la inclusión financiera y la reducción de los costos de transacción debidos a la innovación de Fintech agregarían eficiencia y bienestar a un mayor número de clientes”, opinan.
Bergara y Ponce sostienen que a pesar del crecimiento de los desarrollos de las Fintech —empresas de tecnologías vinculadas a las finanzas—, es probable que la intermediación financiera continúe coexistiendo con el financiamiento directo más tradicional.
Por otro lado, apuntan que las Fintech pueden contribuir a mejorar tanto la estabilidad financiera como el acceso a los servicios, pero esto requiere de “cambios significativos en el enfoque de la regulación”. Para ellos, el riesgo con carácter sistémico “se mantendrá bajo control” si la innovación no se propaga mucho ni demasiado rápido, y los participantes del mercado entienden el riesgo que están asumiendo, “a diferencia de lo que sucedió con la titulización, los productos estructurados y los conductos especiales antes de la crisis financiera de 2007-2008”. Los economistas añaden que la confianza es crucial para el buen funcionamiento de los mercados financieros.
Economía
2019-02-14T00:00:00
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