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    domingo 23 de junio de 2024

    La gran Putin

    No es broma

    El presidente de Rusia, zar de todas las Rusias, gobernador de Crimea e invasor y usurpador de la planta nuclear ucraniana de Zaporiyia, nos ha dado en estos días una muy buena noticia.

    En el ámbito democrático en el que gobierna, en medio de un festival de defensa y respeto de los derechos humanos y de visión futurológica de bienestar y felicidad popular, don Vladímir Putin nos ha informado que será nuevamente candidato a la reelección al supremo cargo de presidente, que tan digna como patrióticamente ocupa, en las elecciones que se celebrarán en marzo del año que viene.

    “Tengo apenas 71 años, estoy en el pleno vigor de mi fuerza física, he matado a mano limpia a tres osos siberianos en la última primavera”, ha dicho Putin a los medios de comunicación en una conferencia de prensa convocada en el Kremlin. “A Prigozhin se le cayó el avión y Navalni ha sido condenado a 30 años de cárcel por una justicia independiente y respetuosa”, agregó, refiriéndose a dos personalidades muy reconocidas en el plano internacional que, de un modo u otro, intentaron hacer sombra sobre la augusta figura del excelso primer mandatario.

    “No creáis, sin embargo —agregó el supremo inquilino de los palacios imperiales— que me aprovecharé en forma indigna de esta coyuntura, que ha alejado de mi camino, sin que yo haya tenido nada que ver, a estos dos miserables insectos que insensatamente pretendieron cruzarse en mi espectacular carrera política. No, qué va. Por el contrario, para que el pueblo tenga la más absoluta libertad de proponer a sus propios candidatos para competir por el más alto cargo de conducción política de la patria, he estimulado la aparición de figuras alternativas, todas ellas con gran apoyo popular, que brindarán a la ciudadanía lo que todas las verdaderas democracias del mundo exhiben: muchas opciones para el mismo cargo”.

    Putin abandonó entonces la sala de prensa del palacio del Kremlin, no sin antes indicarles a los periodistas que quedaba presente su colaborador Boris Kekornudov, quien suministraría el resto de la información sobre estos importantes tópicos.

    “Lo primero que quiero decirles —manifestó Kekornudov— es que estos potenciales candidatos han sido propuestos por el pueblo y que el Kremlin no ha tenido nada que ver en sus proclamaciones. El presidente Putin nos envió de gira a varias provincias y regiones, y de la más pura expresión popular recogimos los nombres de tres personas que presentarán sus candidaturas el 17 de marzo de 2024, al igual que el presidente Putin, sin ninguna preferencia por uno o por los otros. En total igualdad de condiciones”.

    A continuación, Kekornudov fue informando de quiénes se trataba y agregó algunos comentarios que pretendieron clarificar y profundizar un poco más la peripecia de estos (hasta ahora) inéditos candidatos a la presidencia de Rusia.

    El primer nombre en ser mencionado fue el de un cultivador de repollos y calabazas de Novosibirsk, llamado Fedor Elborrachov.

    “Nos reunimos con él —dijo el enviado del Kremlin— y lo primero que dijo fue que le dolía mucho la cabeza, porque la noche anterior había bebido mucho en la taberna del pueblo. Contó que entre él y su compadre Boris Fondoblankov se habían bajado tres botellas de vodka en dos horas y media. Cuando le dijimos —prosiguió Kekornudov— que lo veníamos a visitar de parte del presidente Putin, estuvo 20 minutos elogiándolo y diciendo que no podía contener la ansiedad por votarlo en marzo del año que viene. Por fin pudimos explicarle que habíamos recibido de varios pobladores de la región la iniciativa de que él se presentara también a las elecciones para competir contra Putin. No fue fácil convencerlo —prosiguió Kekornudov— pero al final, tras bajar dos cajones de vodka de nuestra camioneta y depositárselas en su hogar, asegurándole que él iba a ser un candidato testimonial, por lo que era muy difícil (aunque no imposible) que le ganara a Putin, terminó por firmar el documento que lo acredita como competidor en las elecciones nacionales”.

    “Otro de los candidatos ‘preseleccionados por el calor popular’ —dijo Kekornudov, haciendo la seña habitual que todo el mundo hace para simular en el aire las comillas, levantando las manos con los dedos índice y mayor extendidos, moviéndolos de arriba hacia abajo— es el compañero cultivador avícola Vladímir Drogadinsky, que maneja una granja de pollos en Sebastopol. Cuando lo fuimos a visitar estaba durmiendo, y su desdichada mujer, Natacha Drogadinska, tuvo que dejar de corretear a los cientos de pollos que se le habían escapado del corral porque Vladímir había dejado la puerta abierta por descuido para poder entonces atendernos. Nos dijo que su marido estaba muy metido en el consumo de sustancias alucinógenas y que estaba descuidando seriamente su trabajo. No obstante, le dimos para firmar como apoderada el formulario que lo acreditaba a Vladímir como candidato a las elecciones de marzo para competir con el presidente Putin, cosa que ella no creyó, pero firmó igual, porque —según nos dijo— cualquier formulario que te traen de Moscú los del gobierno hay que firmarlo sí o sí, y prometió que, cuando Vladímir se despertara, le contaría que a lo mejor podría ser el futuro presidente de Rusia”.

    “Por fin la tercera candidata seleccionada por el Kremlin, mejor dicho, por las fuerzas populares y por el Kremlin para competir por la presidencia en marzo 2024, fue la propietaria de un burdel de Ekaterimburgo, llamada Irina Latrolavich. La compañera explota un establecimiento en el que trabajan 26 pupilas, las que saltaron de alegría al enterarse de que la patrona competiría con Putin por la presidencia de Rusia. No obstante —contó Kekornudov—, pasados el alegrón y la sorpresa, hicimos un sondeo por voto secreto entre todas las chicas para ver quiénes de ellas votarían a Irina y quiénes a Putin. El resultado fue 26 votos para Putin y uno para Irina, que, según confesó después, se votó a sí misma”.

    No creo que el presidente Putin corra riesgos de no ser triunfador para llegar a los 30 años de gobierno libre y democráticamente electo por el pueblo.

    Aunque uno nunca sabe…

    Humor
    2023-12-13T19:24:00