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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa Ética es una rama de la filosofía dedicada a las cuestiones morales y el concepto proviene del latín ethicus, derivada de êthos que significa carácter.
La ética no está per se inmersa en la ley, pero generalmente la ley se haya basada en principios éticos. Sin embargo, a diferencia de la ley ninguna persona puede ser obligada por el Estado a cumplir las normas éticas ni sufrir ningún castigo, sanción o penalización por la desobediencia de estas. La ley sí exige cumplimiento aun sin contener a la ética en su texto.
La ética en la actividad pública está directamente relacionada con la conducta de los funcionarios que ocupan cargos públicos, quienes deben comportarse de acuerdo a una conducta correcta, predecible, acorde a las buenas costumbres, con valores morales y principios como la buena fe, lealtad institucional, honradez administrativa, etc.
Las Comisiones de Ética de los partidos políticos han adoptado un particular protagonismo en estos últimos meses. En el Partido Nacional recientemente se juzga la conducta del intendente de Soriano y del diputado de Tacuarembó. Luego de varios días de vacaciones fuera del país y expresar (antes de irse, en conferencia de prensa) que Uruguay estaba en una “crisis institucional” por el caso Sendic (mostrando una vez más imprudencia) Lacalle Pou irritó a la interna partidaria con su opinión de “que él en su lugar (Bascou) renunciaría”.
El senador Bezzosi le recordó molesto a Lacalle Pou el ejemplo del diputado del cerno de Aire Fresco canario Sebastián Andujar, caso del que ya he opinado en el mismo sentido que Bezzosi. Hace largo tiempo que he planteado cómo el senador Álvaro Delgado, mano derecha de Lacalle Pou, explota un inmueble de 339 hectáreas en la Colonia Horacio Ros de Oger en Paysandú de acuerdo con los registros del Instituto Nacional de Colonización y vive en Montevideo ocupando desde hace 20 años cargos políticos, cinco en el Ministerio de Trabajo y 15 como legislador.
¿Es ético que un “senador colono” sea el que proponga al representante de la oposición en el Instituto de Colonización, donde se tratan las políticas que lo afectan directamente? Tengo el mayor respeto personal y gremial por el Ing. Rodrigo Herrero, pero que ese “cupo partidario” recaiga sobre el líder de Aire Fresco 404, senador Álvaro Delgado, no parece una solución feliz del reparto de cargos de la oposición.
En noviembre de 2015 el directorio del INC resolvió aplicarles una “renta diferencial” a todos los colonos arrendatarios que sean electos para ocupar cargos remunerados, como diputados, senadores o intendentes; también determinó en aquella oportunidad que en esos casos “la renta de la fracción será ajustada mediante la multiplicación por un coeficiente de 1,7”.
La situación de Delgado ya se conocía desde el primer gobierno de Tabaré Vázquez, cuando el entonces diputado Aníbal Pereyra (MPP) y hoy intendente de Rocha denunció en varios medios la situación de Delgado y aportó documentación sobre cómo se concretaron estas adjudicaciones durante el gobierno del colorado Jorge Batlle (2000-2005) y con enorme influencia de Volonté.
En 2010 el propio INC encomendó al gerente de la oficina regional de Paysandú que elaborara un informe sobre la situación del predio que explota el senador Álvaro Delgado y en la última campaña electoral el caso también fue mencionado.
El Instituto Nacional de Colonización analizó la situación de los “colonos políticos” y se manejaron varias opciones, hasta la devolución de los campos, pero se llegó a la decisión de que a partir de 2018 el “colono político” senador Álvaro Delgado debe pagar una renta anual de $ 369.930 lo que implica un incremento de 70% de la renta que paga actualmente. Parece obsceno que no haya pagado en estos años y que el silencio cómplice no apareje un duda razonable sobre el concepto de ética.
El senador Delgado recién empieza a pagar algo de lo que siempre debió pagar y no lo hizo no por un mandato legal sino por una conducta ética acorde a un hombre de bien, sobre todo teniendo en cuenta que miles de uruguayos esperan la oportunidad de ser adjudicatarios de 10 hectáreas para sobrevivir (no una estancia de 399 ha).
El Senador Álvaro Delgado no violó la ley pero como en buena hora lo ético es protagonista de la conducta de los políticos en este siglo XXI, sería bueno que se supiera algo de lo que piensan los involucrados en el tema.
¿Correspondía al senador Delgado proponer al representante de la oposición en el Instituto de Colonización?
¿Qué opina Lacalle Pou de este tema? ¿Encuadra en un cuestionamiento ético?
Hoy sobran las denuncias y los dedos acusadores desde la oposición, pero el Partido Nacional llegará al gobierno y debemos cuidarnos de los oportunistas, ambiciosos desmesurados por lo material (quizás porque nunca lo tuvieron y no quieren perder la oportunidad), codiciosos y mercenarios.
Lo relevante es que quienes cuestionan la ética e invocan ese concepto como límite de la continuidad o no de un actor político en un cargo sean serios y severos con los propios y empezando por casa, antes de crear una “crisis partidaria”…
“Dignidad arriba y regocijo abajo” decía Saravia, pero hay blancos que nunca leyeron la historia partidaria ni la conocen, pobres, peor para ellos…
Marcelo Maute Saravia