En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Tras la visita de George W. Bush en el primer gobierno de Tabaré Vázquez que concluyó con algunos compromisos comerciales, la relación bilateral entre Estados Unidos (EEUU) y Uruguay durante el mandato de Barack Obama se estrechó al abrirse nichos para rubros como los cítricos y la carne ovina. Pero con la asunción de Donald Trump como presidente, el viernes 20, se vislumbran cambios en un sentido opuesto, a la luz del discurso de corte proteccionista propalado por el magnate estadounidense.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Como su secretario de Comercio Trump eligió al multimillonario Wilbur Ross, un empresario del sector del acero con negocios en China y Chipre, lo que según analistas puede exponerlo a algún conflicto de interés. Ross ha dicho, en línea con el discurso del futuro presidente, que el tratado de libre comercio de Norteamérica —más conocido por su sigla del inglés Nafta— será renegociado y que trabajará para poner fin a “estúpidos acuerdos comerciales” que firmó EEUU, como el “horrible” Transpacífico. “El problema con los acuerdos regionales de comercio es que el primer país te separa, luego negocias con el segundo, te separan, y vas con el tercero, te vuelven a separar”, señaló Ross en una entrevista en noviembre con la cadena CNBC, luego de ser designado para el cargo. “Lo que hay que poner en perspectiva —somos el gran mercado, somos el mayor importador del mundo— es que necesitamos tratar a los otros países como buenos proveedores, no como determinantes de todo el espectáculo”, añadió.
Esta semana, Trump se expresó a favor de buscar un acuerdo comercial con el Reino Unido, una vez que ese país concrete su salida de la Unión Europea. “Vamos a trabajar muy duro para lograr que se haga de forma rápida y correctamente”, dijo.
Socio relevante.
EEUU es un socio relevante para Uruguay tanto en lo comercial como en materia de inversiones. Asimismo, son más de 200 las empresas de capital estadounidense que operan en el país, dedicadas principalmente a los servicios, según el Instituto Uruguay XXI.
Algunos acuerdos y programas específicos han dado sostén a ese vínculo.
Uruguay y EEUU firmaron en 2007 —durante el primer gobierno de Vázquez— un acuerdo marco de facilitación del comercio que establece ciertas condiciones en cuanto a valoración, despachos, sanciones, cooperación y administración del riesgo, entre otras, que buscan acelerar, simplificar y promover el intercambio de bienes así como las inversiones entre ambos países. Entró en vigor en 2008.
El principal rubro de exportación de Uruguay, la carne bovina, dispone de una cuota de entrada en el mercado estadounidense exenta de aranceles.
Paralelamente, Uruguay se benefició durante años —hasta este mes, cuando fue retirado— del Sistema Generalizado de Preferencias de EEUU, un programa mediante el cual parte de sus exportaciones ingresan bajo condiciones favorables al mercado estadounidense. Al ser marginado de dicho sistema, los productos uruguayos pasaron ahora a pagar el arancel aplicable a la “nación más favorecida”.
EEUU figuró entre los principales 10 destinos de las exportaciones uruguayas de mercaderías de la última década, si bien el flujo fue algo irregular. Los envíos mostraron cierta desaceleración en 2008 —como reflejo de la crisis que atravesó la economía estadounidense— y una recuperación, con un máximo en 2015, cuando alcanzaron los U$S 634 millones.
Con envíos por U$S 509 millones que representaron 6% del total, en 2016 EEUU “retomó su importancia” como destino de las exportaciones uruguayas de bienes y se ubicó en el cuarto lugar del ranking, superando incluso a un socio tradicional como Argentina, indicó ese organismo gubernamental de promoción del comercio y las inversiones en un reciente informe. No obstante, dicho monto fue 19% menor que en 2015 debido a la caída en las ventas de los tres principales rubros: carne bovina, celulosa y cueros.
Dentro de los productos que registraron aumentos el año pasado se destacan la madera y subproductos, así como pescado. EEUU volvió a ser el principal destino para los cítricos uruguayos, luego de las negociaciones comerciales que, desde julio de 2013, permiten su entrada en condiciones ventajosas. Ese país es también un cliente relevante en el rubro de frutas no cítricas y miel.
Si bien lo que exporta Uruguay a este destino son principalmente productos primarios o manufacturas con poco valor agregado, en 2015 los dispositivos médicos ocuparon el quinto lugar en el ranking de productos colocados en el mercado estadounidense.
Por otro lado, en 2016 EEUU fue también el cuarto principal origen de las importaciones de mercaderías realizadas por Uruguay; totalizaron U$S 537 millones, un descenso de 21% respecto al año anterior. Ese monto significa casi 15% de las compras totales.
De esa forma, en 2016 el balance comercial bilateral fue deficitario para Uruguay en U$S 28 millones (al menos, ya que las estadísticas de exportaciones informadas por Uruguay XXI refieren a solicitudes que pueden no concretarse en su totalidad).
Desde el sector empresarial local se espera con incertidumbre la instalación del nuevo gobierno en EEUU.
El presidente de la Cámara de Comercio Uruguay-EEUU, Álvaro Scarpelli, había declarado a Búsqueda en noviembre que el triunfo de Trump “es un cambio de entorno que seguramente dificulta las posibilidades de ampliar el comercio bilateral a partir de acuerdos de base más amplia”.