• Cotizaciones
    domingo 07 de junio de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    La palabra clave

    Luego de un año de ausencia, estuve cuatro días y horas en Montevideo. Trámites.

    Apenas aterrizado, sentí que algo había pasado en el país del acá-nunca-pasa-nada. O sea, el paisito seguía tan decadente y tan gris como en los últimos tiempos (lo único colorido desde el aire era el Santa Lucía, cuyas aguas mostraban colores psicodélicos), pero algo en el ambiente me anunciaba cambios.

    Me aboqué sin pérdida de tiempo a averiguar las causas de esta sensación y pronto comprendí que la vida uruguaya de hoy está determinada por una palabra clave: consolidación.

    En lo político, hay una notable consolidación del poder por parte del Frente Amplio y una tangible consolidación de impotencia por parte de los partidos tradicionales (los PPTT, que ahora pasa a significar Partidos Testimoniales).

    El FA hace y deshace; gobierna y desgobierna; dice y se desdice; vota en forma conjunta a veces y se tira con las cacerolas por la cabeza otras; da marcha atrás y vuelve a marchar hacia adelante mientras que la oposición apenas tiene fuerzas para encontrar la salida de su propio laberinto.

    Un par de decisiones de la directiva del Partido Colorado por el accionar de algunos de sus políticos ante las elecciones municipales me hicieron comprender que el viejo partido de gobierno, ese que durante un siglo estuvo identificado con el Estado, ha entrado en una nueva fase de descomposición.

    Visto en una perspectiva de largo plazo, estamos frente a un cambio fundamental en la historia política del Uruguay. Un cambio de paradigma.

    En lo económico, hay una consolidación en varios niveles y dimensiones. El país reafirma con énfasis su apuesta a corto, mediano y largo plazo como exportador de materias primas, con el turismo y las prebendas residuales del sistema bancario (Mujica destruyó la mayoría de ellas) como base económica y financiera.

    Mientras tanto, la población se mueve dentro de sus propios estratos, como si a pesar de la “guerra civil soft” que impera, cada grupo viviera en realidades diferentes. Esto representa una notable consolidación de la fractura social crecida en los últimos lustros.

    Hay también una fuerte consolidación de la pobreza y una notoria consolidación de un sistema de “planes sociales” mediante el cual el Estado se ha convertido en un inmenso Consejo Nacional de Subsistencias.

    Cientos de miles de uruguayos sobreviven gracias a este sistema prebendario y votan fielmente por una continuación del mismo, el cual les permite “ir tirando sin tener que laburar” (frase clave que debería estar en la versión renovada del Himno Nacional).

    Es fundamental comprender que con sus subsidios, el MIDES no apunta a crear personas autosuficientes, gente que pretenda capear el temporal para poder tomar impulso y lanzarse a la conquista de una mejor calidad de vida. Nada de eso: el objetivo del MIDES no es que sus mantenidos se independicen y hasta se enriquezcan —¡oh, pecado capital!— sino que apunta a mantener a flote a una masa cada vez mayor de votantes dentro de su área de poder.

    Estas consolidaciones consolidan —por lógica verbal y etimológica— la consolidación cultural, la consolidación de un universo cultural con el dominio aplastante de una cultura seudo popular y abiertamente populista —es decir: berreta— que en las manifestaciones carnavaleras encuentra los símbolos de la identidad nacional y en el tablado de barrio el escenario central de la nueva vida cultural uruguaya.

    El Uruguay Suiza de América se ha convertido en el Uruguay murguista.

    Totalmente lógico, dentro de esta perspectiva, es que Topolansky haya propuesto instalar “expendios de agua para el mate” en la rambla montevideana. Debería proponer, también, puestos municipales de venta de tortas fritas.

    Si Juan Manuel Blanes viviese y obrase hoy, más que un gaucho con chiripá y lanza de tacuara como símbolo nacional, habría pintado a un tipo pintarrajeado como papagayo pegándole a un tamboril (lo hizo Figari, pero Figari era un culto cultor de la orilla).

    Hay otras consolidaciones menores pero no por ello menos interesantes. Me llamó por ejemplo la atención la notable consolidación consumista de una clase media atosigada por la creciente presión fiscal; la consolidación de la delincuencia, con el establecimiento de zonas liberadas a las cuales las fuerzas policiales no pueden entrar; la consolidación de un discurso público de imponente chatura; la consolidación de un evidente grado de despolitización en todos los sectores políticos y —¡fundamental!— la consolidación de una aceptación, por parte de la población en general, del estado calamitoso en el que ha caído el país.

    En ese sentido, el hecho de que la avanzada degradación del espacio público, de los ríos, de las calles y plazas no sea suficiente para generar una reacción contundente, demuestra el pozo cultural en el cual ha caído la población.

    Me siento completamente cursi, vacuo y falto de originalidad cuando resumo mi pronóstico para los tiempos por llegar: Tabaré II podrá hacer lo que se le antoje.