Sr. Director:
Sr. Director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá¡Inaudito! Las declaraciones de la primera dama, senadora Lucía Topolansky, sobre las Fuerzas Armadas uruguayas ante la agencia argentina Télam son inauditas e inadmisibles.
Se comentan por sí solas. Quiere unas Fuerzas Armadas “fieles al proyecto político del Frente Amplio” y siguió con “por lo menos un tercio de la oficialidad y la mitad de la tropa de mi lado como meta”; y hay más: “me gustaría todo, pero una base sustentable sería eso”.
La verdad es que nos deja perplejos y observamos lo peligroso, preocupante y grave que es un pensamiento de este tipo. Refleja un totalitarismo dominante y ausencia de valores democráticos y republicanos.
Las FFAA son herederas de los ejércitos artiguistas, formados por gauchos, criollos e indios que amaban a su patria y la defendían. Las FFAA deben ser absolutamente profesionales e independientes de los partidos políticos. Son de nuestro país, de la República y no de un partido político. Deben ser fieles a la Constitución y a la ley.
Tienen un importante rol a cumplir, la vigilancia de nuestro espacio aéreo y espacial, la custodia de nuestro espacio marítimo y el patrullaje de nuestra zona fronteriza con Brasil y Argentina. No tienen que ser funcionales a su partido ni a usted, por más primera dama que sea. No somos una monarquía.
Desde el retorno a la democracia en el año 1985 las FFAA han sido motivo de “ajuste a la baja”.
Escasas posibilidades de funcionamiento y nula motivación para integrar sus filas. Nuestros barcos tienen combustible para un día al mes; de eso debería usted preocuparse y darle solución. Su situación presupuestal es alarmante.
En las FFAA no existen paros ni huelgas, ni PIT-CNT; hay un mando vertical y sus órdenes se acatan.
Por suerte, y aunque a usted no le guste ni comparta, vivimos en democracia.
José Luis Bringa
CI 1.780.180-1