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La liberación al dominio público de la obra de Felisberto Hernández está siendo muy provechosa para el teatro. No era sencillo este nuevo abordaje del literato insular, a menos de dos años del formidable Proyecto Felisberto. Sin embargo, Diana Veneziano ha logrado un espectáculo original, con personalidad propia y sumamente atractivo, con los puntos de contacto obvios con aquella puesta, pero con una mirada sensiblemente diferente. Si el foco en Proyecto Felisberto de Mariana Percovich estaba en la obra, con la escenificación de cuatro cuentos a cargo de cuatro dramaturgos diferentes, aquí el centro de gravedad es la vida del artista, su temprana faceta musical, sus recuerdos de infancia, sus sueños y obsesiones.
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Luego de un introito donde los espectadores son convidados con vino y dulce de membrillo, las imágenes se suceden, caprichosamente desordenadas, en un espacio escénico alargado y angosto, como una calle, por la que entran y salen intérpretes, músicos, maniquíes enteros y mutilados, carromatos hechos con pedazos de muebles viejos como patas de sofás o tirantes de roperos. Un Felisberto adulto proyecta la historia sobre un Felisberto niño, de pantalón cortito. Un trío de actrices representa el mundo femenino del escritor, desbordante de erotismo y sugestión. Las hortensias y otros seres alucinados devanean por la sala, en medio de una constelación de objetos de todos los tamaños. Todo con un aire barroco, rústico, polvoriento, imperfecto, que recuerda a la trastienda de Bienvenido a casa.
Como en Recuerdos que han soñado —su espectáculo de 2007 donde ya se apreciaba la huella felisbertiana— la poesía visual de Kalibán se sostiene en un texto bellamente construido y en la potencia de los cuerpos y sonidos en movimiento, tan expresivos como la palabra. Y encima, un corto mudo de diez minutos, de José María Ciganda, nos permite asistir a un posible funeral de Felisberto. Va hasta el domingo 20. Hay buenas razones para verla.
Los estrafalarios de Hernández, por Kalibán Usina Teatro. Dramaturgia y dirección: Diana Veneziano. Elenco: Luciano Álvarez, Karina Rodríguez, María Larrousse y Agustina Vázquez Paz. Músicos: Pollo Píriz y Joaquín García. Platea Sur (Bartolomé Mitre 1472). Viernes y sábados a las 20.30; domingos a las 19, $ 300. Reservas: 091412535.